Hace unos años, la zona norte de Montevideo se disputaba entre tres bandas: la de Roberto Suárez (Betito), la de Fabián Algorta (Lalo) y la de Wellington Rodríguez Segade (Tato), asociado a la barra brava de Peñarol.

Se estima que esta disputa entre bandas acumula unos 30 homicidios en los últimos cinco años, entre ellos los de varios de los líderes: Lalo Algorta, Tato Rodríguez Segade y Claudia Silveira, que tomó la posta luego de que asesinaran a su pareja.

Algorta y Betito hicieron una alianza para matar a Rodríguez Segade y luego siguieron por su pareja, tras ver que asumió el liderazgo. Al año siguiente, Algorta fue acribillado. Por su parte, los hermanos Suárez entraron y salieron de la cárcel, y actualmente están todos presos.

Según el auto de procesamiento del caso Silveira, la mujer fue secuestrada de su casa en 2016. La ataron y le taparon la cabeza con el gorro de Peñarol. Cuando sus hijos y sobrinos llegaban a la casa, los ataron, y a todos les exigían un dinero que estaría en poder de la mujer. No lo entregó y resolvieron llevársela.

Cuando mataron a Silveira, también quisieron secuestrar a su sobrino, que estaba con ella y fue testigo de los hechos. Tiempo después lo mataron y lo calcinaron en el auto junto a otras dos personas, un amigo suyo que lo entregó y una adolescente que no tenía nada que ver con los hechos.

Por el homicidio de Silveira fueron procesados tres hermanos de Betito, entre ellos Lorena Loly Suárez. Loly está presa desde entonces y es una de las mujeres de mayor conflictividad en el sistema carcelario. Fuentes policiales comentaron a la diaria que antes de llevarse a Silveira para matarla, Loly les dijo a los hijos de la mujer: “Mírenla bien, porque no la van a volver a ver”.

El cuarto procesado por el homicidio de Silveira fue Ernesto Espala, que era pareja de Loly y cuñado de Betito. Fue procesado por homicidio muy especialmente agravado, en calidad de cómplice, en diciembre de 2016. Este hombre, que salió hace poco de la cárcel tras cinco años y medio preso, fue asesinado este miércoles.

Fue apuñalado en el Cerro mientras caminaba por la calle junto a su hijo de cinco años, que presenció su asesinato. El hombre herido fue trasladado por particulares al Centro Coordinado del Cerro, donde falleció.