En la audiencia judicial que se realizó este miércoles en San Carlos, el fiscal letrado departamental de 2° turno, Jorge Vaz, solicitó que el tercero al mando de la Jefatura de Maldonado, el comisario Fernando Pereira, fuera formalizado como presunto autor de cinco delitos “en régimen de reiteración real”: revelación de información reservada, abuso de funciones, omisión contumacial de los deberes del cargo, omisión de funcionario público al denunciar delitos y faena clandestina.

Las interceptaciones telefónicas que llevó a cabo Fiscalía y la Dirección de Asuntos internos del Ministerio del Interior (MI) revelaron que Germán Cardoso, ministro de Turismo, pidió información reservada y favores al coordinador de la Jefatura de Maldonado en nueve oportunidades entre 2020 y 2021. Según el fiscal, durante su desempeño como coordinador de la Jefatura de Maldonado, Pereira hacía “alarde” de que era “intocable” porque un ministro lo había colocado en el cargo.

El juez Vital Rodríguez rechazó el pedido de prisión efectiva por parte del fiscal Vaz y dispuso prisión domiciliaria por 90 días como medida cautelar. La decisión fue apelada por la fiscalía.

Por su parte, el sargento Sidney Ramos, también investigado por revelar información confidencial de la Policía sobre vehículos incautados y personas requeridas por la Justicia al abogado Pablo Piacenti, fue procesado con medidas cautelares: deberá fijar domicilio, se le retiró el pasaporte, no puede acercarse a dependencias policiales, ni salir del país por 90 días.

“Tenemos que recopilar y corroborar muchos datos que surgen de las interceptaciones (telefónicas). Al momento las que se utilizaron para solicitar las detenciones y la formalización es un muy pequeño porcentaje de las interceptaciones que hay. Hay que profundizar si existen más interceptaciones que nos den elementos de importancia para la investigación”, dijo Vaz.

Círculo de favores entre Pereira y Cardoso

Durante su alocución el fiscal contó que el 2 de noviembre de 2020 Pereira llamó en varias oportunidades a Jonny Silva, jefe del Distrito 3 -donde antes era jefe Pereira- para pedirle que mande un móvil a la Ruta 39, donde habían roto un vidrio del auto de Cardoso.

El 1° de diciembre a las 16:25 Cardoso llamó a Pereira y le dijo que a su madre le habían hecho el “cuento del tío” y que quería saber los datos del titular del número telefónico que había efectuado la llamada.

Luego, el 18 de diciembre, Pereira llamó a Cardoso y propuso que el Ministerio de Turismo emitiera un mensaje público saludando a los policías en su día. Según el coordinador de la Jefatura de Maldonado, sería “un lindo gesto, que le va a caer bien a todos los funcionarios policiales”, se desprende de la conversación telefónica intervenida, señaló el fiscal.

Ese mes ambos se comunicaron en tres oportunidades. La tercera vez se debió a que una amiga de la esposa de Cardoso había protagonizado un accidente de tránsito en la rambla de Punta del Este y el ministro quería saber si la Policía había efectuado una prueba de espirometría. Pereira consultó al comisario de la Seccional Décima de Punta del Este, Mauricio Sánchez, quien le confirmó que sí.

“Entendemos que Pereira abusó de su cargo para pedir información para un tercero, sin la finalidad de interés público, amén de que el contexto de la llamada da a entender que se trataba de evitar que le hicieran pruebas de espirometría”, expresó el fiscal.

Pereira también entabló un vínculo con Juan Cardoso, hermano del ministro, luego de que el 27 de febrero lo llamara para presentarse y consultarle sobre otro accidente, también protagonizado por una amiga de ambos hermanos. Cardoso quería obtener información sobre la pericia que habían realizado los médicos forenses. Pereira le solicitó el número del evento policial y más tarde, el 1° de marzo, recibió otra llamada de Cardoso pidiendo novedades y acceso a las pruebas que tuviera la Policía. El comisario le respondió que la Policía no tenía acceso por tratarse de información perteneciente a la fiscalía, aunque le advirtió que el fiscal del caso estaba “quieto”.“Si bien no surge una clara revelación de secreto en este caso por parte de Pereira, sí consta que se interiorizó en un asunto policial en virtud de la solicitud de un tercero”, dijo Vaz.

Ya en 2021, más precisamente el 7 de marzo de 2021 a las 2.24 de la madrugada, el ministro de Turismo llamó a Pereira para quejarse por picadas de motos y música alta en frente a la casa en la que estaba alojado en Punta del Este.

A las 17.07 del 13 de abril Pereira se comunicó con el fiscal para avisarle que el ministro de turismo se iba a comunicar con él para hablar sobre “un tema particular”. La llamada no se efectivizó pero ambos intentaron comunicarse ya que sus números de celular aparecieron en el listado de llamadas perdidas, aseguró Vaz. “Al verificar el teléfono surgió que, tanto el comisario Pereira como el ministro, me habían llamado minutos antes”.

El 24 de diciembre el integrante de Batllistas se comunicó con Pereira para contarle sobre una denuncia que iba a realizar. En esta oportunidad el policía le ofreció enviar a un funcionario a su domicilio para efectuar la denuncia. “La sola oferta demuestra un abuso de su cargo”, expresó el fiscal.

“Es claro que Pereira ejerce su jerarquía para saltear los procedimientos normales, utilizando los bienes públicos para atender el llamado de un amigo, al cual claramente le da un trato preferencial que no tienen el resto de los ciudadanos”, dijo Vaz.

Apenas se conoció este vínculo entre Cardoso y Pereira, hubo reacciones en la oposición. El senador frenteamplista Charles Carrera escribió que Cardoso debería “aclarar” si realizó estas solicitudes “invocando su cargo”, algo que sería “gravísimo”.

Procesamiento de Pereira por faena clandestina

A través de las escuchas telefónicas también se pudo constatar la responsabilidad del coordinador de la Jefatura en delitos vinculados a faena clandestina, venta y transporte de ganado. Pereira utilizaba vehículos de la Jefatura para trasladar ovinos de su propiedad.

El fiscal declaró que a un vecino de Pereira le habrían matado dos vacas y este solicitó al Director de la Guardia Rural que hable con los damnificados pero que no le tome la denuncia, sino “son dos abigeatos más”. Pereira reiteró la llamada y remarcó que no se tome la denuncia, ya que sino a fin de año “los matan con los números”.

En su declaración ante fiscalía, el director de la Guardia Rural contó esta situación y agregó que Pereira le había pedido que no lo “contabilizara” como delito y que no lo subiera al sistema.

El 5 de mayo de 2021 en horas de la tarde, Pereira habló con un camionero y le comunicó que iba a transportar ganado a su propiedad. Según supo el fiscal se trataba de cuatro vacas y trece terneros.

El camionero consultó por las guías que están en blanco donde se lleva un registro de los animales a trasladar y Pereira respondió que “no se haga problema porque no anda nadie controlando”. El artículo 182 del código rural establece que no se puede tratar animales sin guía o con la guía en blanco.

El 13 de mayo Pereira recibió el llamado de una funcionaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que se desempeña como encargada de Sanidad Animal en el departamento de Maldonado.

La funcionaria le manifiesta preocupación por el movimiento de mucho ganado en el interior del departamento sin guías o con guías irregulares.

En ese sentido, le solicita a Pereira en su rol de jerarca policial, que realice y aumente controles y el comisario responde positivamente. “Yo hablo con Seguridad Rural para que ajusten los controles”, afirmó Pereira.

De acuerdo a la declaración del Director de la Guardia Rural quien fue interrogado este lunes, Pereira jamás le comunicó orden alguna en cuanto a aumentar los controles de traslado de animales, en virtud del foco de brucelosis denunciado por el MGAP.

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