Al cabo de tres años de trabajo y organización, 41 familias recibieron las viviendas que construyeron por ayuda mutua en la cooperativa CoviFlorencia, ubicada al norte de la ciudad de Maldonado. En la intersección de las calles Gruta de los Helechos y Cerro Mateo, hombres y mujeres edificaron 29 viviendas de dos dormitorios –una de ellas accesible–, diez de tres dormitorios y dos de cuatro dormitorios. Las casas fueron desarrolladas en tipología dúplex, con patio delantero y trasero y entrada individual para vehículos, y cuentan con un salón de usos múltiples con parrillero.
Durante el proceso de construcción, las familias estuvieron acompañadas por un equipo técnico del Centro de Estudios del Trabajo – Programa de Vivienda Sindical (CET-PVS). Arquitectos, trabajadores sociales, contadores y escribanos ayudaron a concretar lo que en principio parecía imposible, destacó el arquitecto de ese instituto, Pablo Antonaz, en el acto de entrega que se realizó el sábado. El técnico resaltó que la cooperativa finalizó las obras en 34 meses, incluso cuando sus integrantes carecían de experiencia previa. “Se construyó en un tiempo récord para una cooperativa y con una calidad constructiva muy buena”, expresó.
El alto precio de la tierra
A su turno, el director general del Departamento de Vivienda y Desarrollo Barrial de la Intendencia de Maldonado (IDM), Alejandro Lussich, destacó el esfuerzo conjunto entre los cooperativistas y las autoridades. “El gobierno nacional apoyó con el préstamo para la cooperativa, la IDM subsidió el precio de los terrenos y las familias pusieron su esfuerzo y trabajo para la construcción. Todos tiramos para el mismo lado para concretar esta realidad”, detalló.
Luego explicó que uno de los principales “problemas” para las cooperativas de Maldonado es conseguir tierra al valor que fija el Ministerio de Vivienda, que “muchas veces está desacompasado con lo que vale el mercado inmobiliario”. Por esa razón, se utilizaron tierras de la IDM cuyo costo fue subsidiado. CoviFlorencia está enclavada en una zona elegida por la intendencia para el crecimiento urbano de Maldonado, donde se piensa continuar impulsando desarrollos habitacionales.
“Hace tres años se hizo un cambio de directrices recategorizando todo este suelo como suburbano en vez de rural, y, de esta manera, ampliamos muchísimo la zona urbana, porque ya no había lugar en Maldonado donde seguir fraccionando y donde seguir construyendo. La idea es seguir trabajando en esta zona, en la cual ya se tiene tierra”, expresó Lussich.
“Gracias por no rendirse”
Uno de los momentos más emotivos del acto de entrega de llaves fue el mensaje de hijos e hijas que tuvieron la ausencia de sus padres y madres en el hogar durante casi tres años. “Estamos celebrando años de esfuerzo, sacrificio y amor, porque detrás de cada pared levantada, de cada bolsa de cemento, de cada reunión, de cada evento y de cada jornada de trabajo hubo madres y padres dejando cosas de lado para construir algo mucho más grande que una casa: un hogar”, leyó una joven, rodeada por niños, niñas y adolescentes del nuevo complejo habitacional.
Vieron cómo sus madres y padres “llegaban cansados, cómo sacrificaban tiempo, descanso y momentos en familia por este sueño, y, aunque muchas veces parecía imposible, nunca bajaron los brazos”. A pesar de las madrugadas, del frío, el calor y las preocupaciones, siguieron adelante.
“Porque cuando alguien lucha por darle un lugar digno a su familia, encuentra fuerzas incluso cuando ya no le quedan”, continuó la joven. “Estas llaves no solo abren puertas, abren nuevas etapas, nuevas historias, cumpleaños, navidades, cenas en familia, risas, abrazos y recuerdos que recién empiezan. Gracias por insistir cuando era más fácil rendirse. Gracias por enseñarnos que los sueños se construyen trabajando y demostrar lo que significa pelear por la familia”, les dijo, para recordarles que todo valió la pena.
Para no olvidar ese proceso, pero también como una suerte de bitácora de la experiencia que puede ser de utilidad para otros cooperativistas, la gente de CoviFlorencia registró durante años el “paso a paso” del esfuerzo, que culminó el sábado en una fiesta altamente emotiva.
La instalación del obrador, en julio de 2023; la llegada de los materiales al cabo de meses de espera; los trámites realizados; las actividades organizadas para generar finanzas; la colaboración de sindicatos y colectivos sociales; el sorteo de las viviendas en plena pandemia, cuando no podían abrazarse para festejar, y el avance de las obras que fueron creciendo año a año. Todo está consignado en las redes sociales de CoviFlorencia PVS.
“Estaban construyendo seguridad, estabilidad y esperanza para nosotros. Ojalá que cada persona que entre en todas estas casas recuerde el camino que hubo detrás, porque nada de esto apareció de un día para el otro: se construyó con sacrificio, paciencia y muchísimo corazón”, concluyó la joven.
