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Maldonado Sociedad
Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo. · Foto: Pablo Serrón

Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo.

Foto: Pablo Serrón

Marcha del Silencio: Piriápolis se movilizó contra la impunidad y reclamó acciones “urgentes” al Estado

“El Nunca Más no es solo una consigna del pasado, es una defensa de la vida”, marcó Vecinos por la Memoria durante el acto realizado en la rambla del balneario.

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A 30 años de la primera Marcha del Silencio, la comunidad de Piriápolis volvió a movilizarse convocada por el colectivo Vecinos por la Memoria y por el gremio de estudiantes del Polo Tecnológico de UTU Arrayanes. La proclama homenajeó a las víctimas del terrorismo de Estado y cuestionó la persistencia de los “pactos de silencio” y a las demoras judiciales que aún impiden alcanzar la verdad.

En principio, recordaron los 50 años de los asesinatos en Buenos Aires de los legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, junto a los militantes Rosario Barredo y William Whitelaw, así como el secuestro y desaparición del médico Manuel Liberoff. Estas muertes y desapariciones no fueron hechos aislados, sino el resultado de la coordinación represiva a través del Plan Cóndor, enfatizaron los vecinos.

A tres décadas de la primera marcha, también señalaron que la lista de personas detenidas desaparecidas bajo responsabilidad del Estado uruguayo “no se cierra” y es “una herida que no deja de sangrar”, dado que recientes investigaciones elevaron a 205 la cantidad de víctimas.

Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo.

Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo.

Foto: Pablo Serrón

“La verdad sigue secuestrada”

El colectivo apuntó a las instituciones actuales y a la falta de respuestas, mientras los responsables de las violaciones a los derechos humanos “envejecen protegidos por pactos de silencio”. Para Vecinos por la Memoria, “el pasado reciente no está cerrado: sigue presente en cada archivo oculto, en cada información negada, en cada causa demorada y en cada intento de relativizar el terrorismo de Estado”.

En esa línea, el colectivo exigió al gobierno que cumpla con su “responsabilidad ineludible” de profundizar las investigaciones de manera urgente, garantizar el acceso irrestricto a la información y generar las condiciones necesarias para que existan garantías reales de no repetición.

“No puede haber democracia plena mientras la verdad siga secuestrada por el silencio militar, político y judicial; los siguen desapareciendo”, sentenció.

El “Nunca Más” global

El discurso de este año también amplió la mirada sobre el concepto “Nunca Más”, al conectar la lucha nacional por los derechos humanos con el contexto geopolítico actual. “El Nunca Más sigue siendo urgente”, advirtieron, para mencionar el escenario global “atravesado por guerras, genocidios e intromisiones contra la autodeterminación de los pueblos”.

Entonces, vecinos y vecinas llamaron a reflexionar sobre cómo la impunidad actual se traduce en la “desaparición de pueblos enteros, de territorios, de biodiversidad y de recursos arrasados por la violencia y la codicia”. Y sostuvieron que el Nunca Más “no es sólo una consigna del pasado: es una defensa de la vida, de la dignidad y de nuestra humanidad colectiva”.

“Donde hay impunidad, el horror vuelve a encontrar lugar”, remarcaron, antes de cerrar con una apuesta al futuro y al relevo generacional. “Renovados, convencidos y multiplicados en todo el país, seguimos marchando”, expresaron, para dedicar la movilización a quienes ya no están, a sus familiares y a los jóvenes que tienen “el derecho a derecho a conocer lo ocurrido y a vivir en un país sin impunidad”.

Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo.

Marcha del Silencio en Piriapolis, el 20 de mayo.

Foto: Pablo Serrón

Militancia joven por los derechos humanos

Esta Macha del Silencio fue antecedida por diversas actividades organizadas por Vecinos por la Memoria y por el gremio estudiantil de la UTU Arrayanes como forma de informar y acercar la causa a la población. Para la militante Ana Etchessarry, el esfuerzo dio sus frutos.

Señaló a la diaria que, a pesar del frío y el viento que azotaban la rambla esa tarde-noche, “hubo mayor participación que el año pasado”. La vecina Gabriela Invernizzi -otra activista por los derechos humanos- resaltó como “punto fuerte” la concurrencia de jóvenes “de 16 a 20 años” que llegaron “en grupo, por convicción personal”.

El despliegue desarrollado por el gremio de UTU Arrayanes, que forma parte de la Intergremial Estudiantil de Maldonado, tuvo mucho que ver con eso, señalaron las vecinas. De hecho, también los jóvenes tuvieron espacio para leer su proclama, la misma que expuso la intergremial en la Marcha del Silencio de Maldonado.

Esa apuesta a la renovación generacional también se evidenció en el acto de Piriápolis con la presencia del artista Fernando Figarola y su hija adolescente Trinidad entre quienes condujeron la ceremonia. También hubo una intervención escénica durante la lectura de los nombres, promovida por la bailarina Analía Kispal, responsable de los talleres municipales de Danza en Piriápolis.

“Estuvo interesante esta significatividad. No es que los adultos van pasando la posta, sino que los jóvenes la tomaron y eso es más destacable aún”, evaluó Invernizzi.

La Intergremial Estudiantil de Maldonado y su vasto campo de acción

La creación, este año, de la Intergremial Estudiantil de Maldonado -que congrega a estudiantes de distintas localidades- tuvo una fuerte incidencia en las recientes marchas del silencio, pero su horizonte de actuación es bastante más amplio.

“Estamos especialmente organizados, supercomunicados y en contacto con la Comisión de Sitio de Memoria y con los colectivos, nuestra idea es seguir levantando la bandera de la memoria y los derechos humanos”, dijo a la diaria la vocera estudiantil Emilia Abate, lectora de la proclama en Maldonado.

“Seguiremos ‘sembrando margaritas’, recolectando los frutos de compañeros y compañeras que han dejado su vida en pos de cultivar la memoria y la identidad” en distintas ciudades del departamento, aseguró la joven activista.

También señaló que, para los estudiantes del departamento, hay muchos temas vinculados a los derechos humanos, más allá de la que convoca a luchar contra la impunidad y buscar la verdad sobre los detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado.

“Hay un montón por hacer en cuanto a causas que son meramente estudiantiles, tanto sociales como políticas. Por ejemplo: el transporte, el futbol, el ciberbullyng o las causas de género que nos atraviesan directamente a esta generación”, señaló, para convocar a sus pares a “organizarse” y actuar, “estén agremiados o no”.