Hasta el viernes se estará celebrando en la ciudad suiza de Davos una nueva edición del Foro Económico Mundial, también conocido como el Foro de Davos, en el que están tomando parte más de 65 jefes de Estado y otras importantísimas personalidades del ámbito político y empresarial.

Este año, la 56ª reunión anual funcionará bajo el lema “Un espíritu de diálogo”. A lo largo de cada día en el evento que comenzó el lunes se desarrolla una vasta cantidad de paneles; en la segunda jornada estuvieron en agenda un debate sobre la reconstrucción de la confianza en las instituciones en países de América Latina, en el que participó el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el discurso de He Lifeng, vice primer ministro de China; una conversación con el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, primer ministro y canciller de Qatar; y un pasaje de la diplomática alemana Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Uno de los mandatarios que estarán presentes en Davos es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un referente ineludible a la hora de hablar sobre el nuevo ordenamiento geopolítico que viene definiendo en la actualidad.

Tras el exitoso operativo militar que lanzó en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, ahora presiona decididamente a Europa por sus reivindicaciones sobre Groenlandia.

Este martes, antes de llegar a Davos, donde su discurso es muy esperado, el mandatario estadounidense publicó en redes sociales que mantuvo una charla telefónica sobre el tema con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el neerlandés Mark Rutte, y acordó una reunión de las distintas partes en Davos: “Groenlandia es imperativa para la seguridad nacional y mundial. No hay vuelta atrás”, insistió.

Uno de los líderes internacionales que confrontaron de manera más directa a Trump por sus ambiciones sobre la gran isla perteneciente a Dinamarca es el presidente francés, Emmanuel Macron, quien habló este martes en Davos, donde dio su visión de la actual situación mundial.

“Miren la situación en la que estamos: un giro hacia la autocracia contra la democracia; más violencia, más de 60 guerras en 2024 y el conflicto se ha normalizado, es híbrido, se amplió a nuevos dominios como el espacio, la información digital, el ciberespacio, el comercio y demás”, enumeró el mandatario galo en su primer diagnóstico. En su análisis, Macron cree que se tomó un camino “hacia un mundo sin reglas”, donde no se respetan las leyes internacionales y “la única que parece importar es la del más fuerte”, mientras una serie de “ambiciones imperiales están resurgiendo”.

Para Macron, la respuesta debe ser una “mayor cooperación” y la construcción de una mayor soberanía y estrategia económica, “especialmente para los europeos”. A su vez, descartó las posibilidades de “aceptar pasivamente la ley del más fuerte” y también de “adoptar una posición puramente moral y limitada a comentarios”. “Francia y Europa deben defender un multilateralismo efectivo porque sirve a nuestros intereses y a los de todos los que se niegan a someterse al mundo de la fuerza”, agregó.

“Por esos principios nos unimos al ejercicio mutuo en Groenlandia. No hemos amenazado a nadie, hemos apoyado a un aliado y otro país europeo, Dinamarca”, dijo sobre la presencia militar europea en el Ártico.

También este martes, Trump publicó un supuesto mensaje de Macron que recibió en Truth Social. “Estamos totalmente alineados con Siria; podemos hacer grandes cosas en Irán; no entiendo lo que estás haciendo en Groenlandia”, expresa el texto.

Según la captura de pantalla que compartió el presidente norteamericano –y confirmaron para la agencia de noticias Efe fuentes gubernamentales–, Macron, además de extender una invitación al mandatario estadounidense para cenar juntos antes del retorno a su país, se ofreció a organizar una cumbre del G7 en París, después de Davos, y agregó que podría invitar “a los ucranianos, daneses, sirios y rusos en los márgenes”.

También este martes el líder republicano cuestionó la decisión que tomó Reino Unido para devolver las islas Chagos a Mauricio, país que fue una antigua colonia británica.

Según Trump, la zona es “sede de una vital base militar estadounidense” y la decisión se tomó “sin motivo alguno”, en un “acto de absoluta debilidad” que “sin duda” notaron China y Rusia.

“Estas son potencias internacionales que sólo reconocen la fuerza, razón por la cual Estados Unidos, bajo mi liderazgo, goza ahora, después de tan sólo un año, de un respeto sin precedentes. Que Reino Unido ceda territorios extremadamente importantes es un acto de gran estupidez y se suma a una larga lista de razones de seguridad nacional por las que Groenlandia debe ser adquirida”, dijo Trump en su análisis.

La llegada y el discurso de Trump están previstos para el miércoles. Mientras tanto, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, es quien prepara el terreno para la delegación de su país.

También se espera que el presidente argentino, Javier Milei, sea uno de los oradores destacados para ese día, así como el presidente de Egipto, Abdel Fattah El-Sisi; el primer ministro de la Autoridad Palestina, Mohammad Mustafa; los gobernadores estadounidenses de Michigan, Kentucky y Oklahoma; y los CEO de Citadel, Nvidia y JP Morgan Chase, entre muchos otros.

Europa debe cambiar, y el acuerdo UE-Mercosur envía “un mensaje poderoso”, consideró Ursula von der Leyen

Ursula von der Leyen también brindó un discurso durante el Foro de Davos y se refirió a la reciente firma del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), hito que tuvo lugar en Asunción, la capital de Paraguay.

“Hemos creado la zona de libre comercio más grande del mundo, un mercado que supera el 20% del PIB mundial, con 31 países y más de 700 millones de consumidores”, detalló la diplomática europea. Además, evaluó que el acuerdo envía “un poderoso mensaje al mundo” respecto de que Europa eligió “el comercio justo sobre las tarifas, la asociación frente al aislamiento y la sostenibilidad sobre la explotación”.

La jerarca subrayó la necesidad de un cambio en Europa y de “construir una nueva forma de independencia”. En ese sentido, tras repasar una batería de recientes acuerdos internacionales a los que suscribió o prevé suscribir el bloque, dijo que el viejo continente “quiere hacer negocios con los centros de crecimiento de hoy”: “Desde América Latina hasta el Indo Pacífico y más allá, Europa siempre elegirá al mundo y el mundo está listo para elegir a Europa”, señaló.

Concretamente, sobre el impulso en defensa, lo catalogó como un sector “vital para la independencia” y dijo que han hecho más en ese ámbito “en el último año que en décadas”, con unos 800.000 millones de euros destinados a ese propósito hasta 2030.

De esta forma, concluyó el discurso refiriéndose a Groenlandia y dijo que Europa está “plenamente comprometida” con la seguridad en el Ártico y “comparte” los objetivos de Estados Unidos. Por otro lado, opinó que las tarifas adicionales “son un error”, sobre todo “entre aliados de larga data”, porque, con un acuerdo comercial que se firmó el último julio, “un trato es un trato y cuando los amigos se dan la mano, tiene que significar algo”.

“Consideramos al pueblo de Estados Unidos no sólo aliados, sino amigos. Sumirnos en un espiral descendente sólo beneficia a los mismos adversarios que ambos estamos comprometidos a mantener fuera del paisaje estratégico. Nuestra respuesta será firme, unida y proporcional”, cerró, y reivindicó el paquete que está preparando el bloque para apoyar a Groenlandia.