El domingo, luego de asumir como presidenta encargada de Venezuela tras la convocatoria del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la hasta entonces vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez dirigió su primer Consejo de Ministros extraordinario. Una de sus primeras decisiones fue la conformación de una comisión de alto nivel para gestionar la liberación del mandatario Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores luego de su captura por parte de la llamada Delta Force estadounidense. En forma simultánea a la captura, se lanzó un bombardeo a gran escala que azotó al país en la madrugada del tres de enero.
De acuerdo con la declaración del ministro de Comunicaciones, Freddy Ñáñez, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la comisión estará encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez Gómez, hermano de Delcy. También la integran el canciller Yván Gil, la presidenta del programa estatal Gran Misión Vuelta a la Patria, Camilla Fabri, y el propio Náñez. Por otro lado, informó que Rodríguez “visitó a los muchachos que resultaron heridos por los combates derivados del ataque” y ratificó que “la patria, a lo ancho y a lo largo, se encuentra en absoluta paz” por la “protección de las instituciones de gobierno que se han desplegado para garantizar la seguridad”.
Por último, Ñáñez dijo que el gabinete también realizó un balance de 2025 y aseguró que el año “termina en alto”: “En Venezuela estamos refundando la democracia, nada más y nada menos que refundando el sistema moderno que rige a las sociedades actuales, pero además se está haciendo desde una perspectiva radical, dándole el poder de decisión y de acción al pueblo de manera directa y sin intermediarios”, afirmó. “Afianzar el modelo de democracia comunal y vecinal”; la “protección social” y “la productividad” son puntos clave que enumeró de cara a este año.
Rodríguez se expresó a través de Telegram una vez finalizada la instancia gubernamental. En una misiva que publicó en inglés y en español aseguró que Venezuela “aspira a vivir sin amenazas externas” y en un entorno de “respeto y cooperación internacional”. En ese sentido, consideró que es necesario “avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE UU y Venezuela” con base en “la igualdad soberana y la no injerencia”.
“Extendemos la invitación al gobierno de los EE UU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y que fortalezca una convivencia comunitaria duradera”, redactó. También dirigió un mensaje al presidente estadounidense, Donald Trump, y planteó que tanto ambos pueblos como la región “merecen la paz y el diálogo, no la guerra”: “Ese ha sido siempre el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento. Esa es la Venezuela en la que creo, a la que he dedicado mi vida. Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los venezolanos y venezolanas de bien nos encontremos”, escribió.
Más de 30 cubanos murieron en el ataque
El diario The New York Times había informado que se estimaba que el operativo militar dejó un saldo de 40 muertos y unos 90 heridos, y de acuerdo con Efecto Cocuyo, también murió una civil. Por el momento no hay cifras oficiales al respecto. Sin embargo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aseguró que la captura de Maduro fue posible “luego de asesinar a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad”, en lo que se entendió como una referencia al Batallón de Seguridad Presidencial. “Muchos cubanos murieron ayer protegiendo a Maduro” y el país “está, literalmente, a punto de caer”, dijo Trump en algunos de sus pasajes que trascendieron luego del bombardeo en diálogo con los medios a bordo del Air Force One.
El gobierno cubano confirmó esas muertes. Según un comunicado oficial que se leyó al aire el domingo en la televisión local, el “criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos” dejó un saldo de 32 cubanos fallecidos “en acciones combativas” mientras “cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano”.
“Fieles a sus responsabilidades con la seguridad y la defensa, nuestros compatriotas cumplieron digna y heroicamente con su deber y cayeron tras férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”, afirmó el comunicado. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, publicó en X un mensaje de “honor y gloria” a los combatientes: “Cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial, que secuestraron y sacaron ilegalmente de su país al presidente de Venezuela y a su esposa, cuyas vidas ayudaban a proteger los nuestros por solicitud de esa hermana nación”.
En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, compartió en Telegram un comunicado que buscaba homenajear a los soldados cubanos caídos que “ofrendaron la vida cumpliendo con su deber en el marco de misiones de cooperación y defensa”. “Este personal actuaba en el marco de la cooperación entre estados soberanos y se encontraba cumpliendo tareas de protección y defensa institucional”, dijo.