Las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de tomar el territorio de Groenlandia sumaron este lunes dos hechos que intensificaron la sensación de que un ataque militar sobre la gigantesca isla perteneciente a Dinamarca lejos está de ser una idea descabellada, algo impensado hace muy poco tiempo.
En una breve entrevista telefónica que le brindó a la cadena NBC, Trump se negó a descartar la toma de Groenlandia por la fuerza. “Sin comentarios”, dijo cuando se le preguntó por ese tema.
“Europa debería centrarse en la guerra con Rusia y Ucrania, porque, francamente, ya ven lo que han conseguido. En eso debería centrarse Europa, no en Groenlandia”, agregó el líder republicano, en plena confrontación con los que parecen ser exsocios estadounidenses.
En ese sentido, las fricciones entre el presidente estadounidense y los europeos siguen en plena escalada tras el anuncio inicial del primero de que pretende imponer aranceles adicionales a ocho países europeos que plantearon abiertamente su molestia con las amenazas de Trump contra Groenlandia, y que la semana pasada enviaron simbólicamente soldados a la isla en señal de apoyo a Dinamarca.
El “chantaje” de Trump motivó a los europeos a tomar medidas. El domingo, los representantes de los países que integran la Unión Europea (UE) celebraron una reunión de urgencia en Bruselas para tratar el asunto.
El presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, también decidió convocar una cumbre extraordinaria de líderes del bloque, prevista para el jueves.
Seis de los ocho países que están en la mira de Trump (Alemania, Francia, Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Finlandia) son parte de la UE, pero la amenaza de Trump también se extiende a Reino Unido y Noruega, que no integran el bloque comunitario.
De acuerdo con lo que informó la cadena Deutsche Welle, la idea de Trump es que a comienzos del mes que viene entre en vigor un arancel de 10% adicional sobre estas naciones.
El arancel aumentará al 25% en junio si no se llega a un acuerdo para que Estados Unidos tome el control de la isla, cuyas autoridades, al igual que las danesas, rechazaron de manera contundente los planteos de Trump.
Según diplomáticos de la UE entrevistados por la agencia de noticias Reuters, los embajadores del bloque llegaron a un acuerdo el domingo para intensificar los esfuerzos diplomáticos y disuadir a Trump de la medida, pero también están preparando medidas de represalia en caso de que los aranceles se implementen.
Las opciones del bloque incluyen un paquete de contraaranceles sobre 93.000 millones de euros en importaciones procedentes de Estados Unidos, además de una serie de medidas sin precedentes previstas en el llamado “instrumento anticoerción”, que también podrían afectar al comercio de servicios e inversiones estadounidenses.
También este lunes tomó estado público un mensaje que Trump le envió al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, en el que el estadounidense afirmó que una de las razones por las que está presionando para adquirir Groenlandia es porque no fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
“Teniendo en cuenta que tu país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras y MÁS, ya no me siento obligado a pensar puramente en la Paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos de América”, expresa el mensaje, consignado por The New York Times.
En el insólito mensaje al gobernante nórdico, Trump también cuestionó la soberanía danesa sobre el territorio de Groenlandia: “No hay documentos escritos”. Agregó que “el Mundo no estará seguro a menos que tengamos el Control Total y Completo de Groenlandia. ¡Gracias!”.