El presidente estadounidense, Donald Trump, estableció con claridad sus prioridades en Venezuela. Después de advertirle a la presidenta encargada de ese país, Delcy Rodríguez, que si no actuaba del modo que Estados Unidos quería, podría haber otro ataque, especificó públicamente: “Lo que necesitamos [de Rodríguez] es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo”.
“Lo que queremos es arreglar el petróleo, arreglar el país, traerlo de vuelta”, agregó Trump, y reiteró su reclamo de contar con “acceso total” a los recursos venezolanos.
Afirmó que su gobierno está “a cargo” de Venezuela y que se requieren recursos para construir infraestructuras, carreteras y puentes, que “se están cayendo”.
En una entrevista con The Atlantic, Trump fue consultado acerca de la situación de los presos políticos y le preguntaron si pidió su liberación. “No hemos llegado a eso. En este momento lo que queremos es arreglar el petróleo, arreglar el país, traerlo de vuelta y tener elecciones”.
Horas después, cuando regresaba a la Casa Blanca, en Washington, desde su mansión de Mar-a-Lago, en Florida, habló con periodistas en el avión presidencial sobre su versión de la doctrina Monroe, a la que llama “doctrina Donroe”: “El hemisferio [occidental] es nuestro”, afirmó.
Consultado sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca que Trump quiere anexionar a Estados Unidos, respondió: “No quiero hablar de Groenlandia. Hablemos de Venezuela, Rusia, Ucrania... Nos preocuparemos por Groenlandia en dos meses. Hablemos de Groenlandia en 20 días”.
Pero después afirmó: “Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional. Es muy estratégica”. Dijo que está rodeada de barcos chinos y rusos “por todas partes” y que Dinamarca “no va a ser capaz” de garantizar la seguridad. “La Unión Europea nos necesita para tenerla [esa seguridad], y ellos lo saben”, afirmó.
Durante el mismo viaje, amenazó a Colombia al decir que le parecería “bien” una intervención en ese país, porque allí “han matado a muchas personas”. Dijo que el presidente colombiano, Gustavo Petro, es un “enfermo” al que “le gusta fabricar cocaína y enviarla a Estados Unidos”, y manifestó que “no lo va a seguir haciendo mucho tiempo más”.
Trump también dijo que “hay que hacer algo con México”. Afirmó que México tiene que organizarse, porque se están filtrando [drogas] desde” ese país a Estados Unidos. “Vamos a tener que hacer algo. Nos encantaría que México lo hiciera. Son capaces de hacerlo, pero, desafortunadamente, los cárteles son muy fuertes en México”, dijo.
En cuanto a Cuba, el presidente estadounidense afirmó: “Parece que está a punto de caer. No sé cómo van a poder mantenerse; no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”. Agregó: “No creo que necesitemos intervenir”.
Preocupación y rechazo
Ante las amenazas a Groenlandia, la Comisión Europea y varios líderes de Europa manifestaron este lunes su apoyo a Dinamarca. “La Unión Europea seguirá defendiendo los principios de la soberanía nacional, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”, dijo la vocera de la comisión, Anitta Hipper.
A su vez, el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo a la BBC que sólo “Groenlandia y el reino de Dinamarca deben decidir el futuro” de ese territorio.
El primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, rechazó la retórica “intervencionista” de Trump, le reclamó respeto y le manifestó públicamente que si bien está abierto al diálogo, no acepta “fantasías” de una eventual anexión.
Para la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, “si un país de la OTAN ataca a otro país de la OTAN, todo se acabará, incluida nuestra OTAN y, en consecuencia, la seguridad que ha proporcionado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”.
Aunque Trump no nombró a Canadá, también hay preocupación entre las autoridades de este país, que tiene reservas de petróleo y al que el presidente estadounidense ha llamado a convertirse en un estado más de Estados Unidos. Según informó la agencia Efe, la prensa canadiense reflejó esa inquietud.
En su editorial de este lunes, el diario The Globe and Mail, el principal del país, dijo que Canadá “no puede perder más tiempo” para proteger su soberanía, y que la idea de que “podría simplemente esperar a que Trump terminara su mandato en la Casa Blanca se desvaneció este fin de semana”.
En otro periódico, The Toronto Star, el columnista Justin Ling escribió que “la política de Trump es una amenaza activa para Canadá” y llamó al gobierno a presentar su propia estrategia de seguridad ante esta situación.
El presidente de Colombia condenó este lunes las “amenazas ilegítimas” de Trump y recordó su propio pasado como guerrillero. “Aunque no he sido militar, sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar un arma más desde el pacto de paz de 1989, pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, manifestó. “No soy ilegítimo ni soy narco, sólo tengo como bien mi casa familiar, que aún pago con mi sueldo”, dijo.
En su opinión, hay intereses que “quieren la ruptura de relaciones entre Estados Unidos y Colombia para que el narcotráfico de la cocaína se dispare en el mundo”.
Según Globo, también el gobierno de Brasil manifestó este lunes su preocupación por esta intervención de Estados Unidos en Venezuela para controlar el país con mayores reservas de petróleo. “Hoy es el petróleo, mañana puede ser el uranio, los minerales estratégicos. Eso es lo que asusta”, dijo una fuente de la presidencia a ese medio.
Por su parte, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, rechazó “de manera categórica la intervención de otros gobiernos en los países” y dijo que “la soberanía y los principios de los pueblos no son negociables” y que cada país “tiene el derecho inalienable de decidir su modelo político, económico y social” sin “presiones externas”.