Cuba prometió defenderse de cualquier “agresión terrorista y mercenaria”, un día después de que el Ministerio del Interior emitiera un comunicado en el que informaba haber matado a cuatro personas que iban en una lancha matriculada en el estado de Florida que abrió fuego contra una patrulla isleña.

En un mensaje en su cuenta de X, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que su país se “defenderá con determinación y firmeza” tras el incidente en el que resultaron heridas otras seis personas que iban a bordo de la embarcación procedente de Estados Unidos.

El incidente podría agravar las tensiones entre Washington y La Habana, agudizadas desde el 3 de enero, cuando un operativo estadounidense capturó al hasta entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. Poco después, la administración que lidera Donald Trump impuso un bloqueo petrolero a la isla.

Sin embargo, las conversaciones entre ambos países continúan y los dos gobiernos parecen estar interesados en calmar la situación. Díaz-Canel tituló sus comentarios en redes sociales sobre el hecho afirmando: “Cuba no ataca ni amenaza”.

El jueves, Miami Herald informó que funcionarios estadounidenses se habían reunido con el nieto del expresidente cubano Raúl Castro, en el marco de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), la reunión anual de líderes caribeños que se está realizando en San Cristóbal y Nieves.

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, no ocupa un cargo oficial en el gobierno cubano, pero mantiene una estrecha relación con su abuelo, quien tiene una gran influencia en la estructura de poder del país.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, presente en la reunión de la Caricom, afirmó que el gobierno estadounidense no tuvo nada que ver con el incidente ocurrido en aguas territoriales cubanas y declaró a la prensa que su gobierno todavía estaba recopilando información.

El secretario de Estado agregó que Estados Unidos investigará los hechos y responderá “en consecuencia”. “No vamos a basar nuestras conclusiones en lo que ellos [Cuba] nos han dicho, y estoy muy, muy seguro de que conoceremos la historia completa de lo que ocurrió aquí”, comentó Rubio durante una conferencia de prensa en Basseterre, la ciudad capital de San Cristóbal y Nieves.

Paralelamente, dos representantes republicanos de Florida, Carlos Giménez y Byron Donalds, realizaron declaraciones públicas pidiendo el derrocamiento del “régimen” cubano. El senador Rick Scott también exigió que el gobierno cubano rinda cuentas, informó el portal Politico.

“Necesitamos que ese régimen se vaya”, declaró Giménez este jueves en una entrevista con la cadena Fox. “El régimen está causando esta crisis humanitaria en Cuba. Y cuanto más rápido se vaya, más rápido podremos ayudar al pueblo cubano”, agregó.

Giménez lleva mucho tiempo abogando por el derrocamiento del liderazgo cubano. En enero pidió a la administración Trump que impidiera que las personas residentes en Estados Unidos pudieran transferir remesas de dinero a sus familiares en la isla.

El incidente en las aguas cubanas también tiene un costado judicial en Florida. El fiscal general del estado, James Uthmeier, declaró que su oficina tiene “autoridad jurisdiccional única para investigar y procesar cualquier delito contra embarcaciones y pasajeros que salgan del estado”. “Sin duda, trabajaremos con la administración Trump y el secretario Rubio para llegar al fondo de este asunto”, afirmó.