El gobierno del presidente Javier Milei anunció la creación de la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, dedicada a “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política”.

El lenguaje agresivo contra opositores y periodistas marcó el comunicado que anuncia los objetivos de la nueva oficina. “Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales. Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura”, afirmó la nueva oficina desde su cuenta de X.

Según el comunicado, el gobierno se propone “que los ciudadanos puedan distinguir hechos de operaciones y datos de relatos”, y considera que es importante la libertad de expresión.

Sin embargo, la nueva oficina se crea en un contexto en el que las agresiones a periodistas son frecuentes, tanto en la represión policial que sufren en las manifestaciones como en el discurso del oficialismo.

La frase de Milei “no odiamos lo suficiente a los periodistas basuras (90%)” fue repetida hasta el cansancio por sus seguidores en redes sociales y muchas veces sintetizada en “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.

Además, la nueva repartición promete exponer mentiras y desinformación en momentos en que se debate la veracidad de los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y cuando figuras cercanas a Milei, como Lilia Lemoine, llegan al punto de acusar públicamente a Ian Moche, un niño que defiende los derechos de las personas del espectro autista –como él mismo–, de fingir esa situación bajo las órdenes de su madre.

La iniciativa del gobierno argentino parece similar a una que lanzó el presidente estadounidense, Donald Trump, llamada Rapid Response. Esta propuesta se define en X como una “Cuenta oficial de Respuesta Rápida de la Casa Blanca”, que apoya la agenda del presidente y exige “responsabilidades por las noticias falsas”. Allí se difunde contenido favorable al gobierno, segmentos de entrevistas a Trump y publicaciones de distintos ministerios.

De acuerdo con el diario La Nación, la Oficina de Respuesta Oficial de Milei funcionará bajo la órbita de Manuel Adorni, vocero presidencial y jefe de Gabinete, y estará a cargo de Juan Pablo Carreira, uno de los principales tuiteros oficialistas, conocido como Juan Doe.

En la cuenta de X en la que se presenta bajo ese nombre, Carreira manifestó sobre la nueva oficina que “OBVIAMENTE que no se crea ninguna estructura nueva, es una cuenta OFICIAL, que no representa NINGÚN gasto adicional a la estructura de comunicación digital del gobierno”.

Juan Doe, que tiene más de 200.000 seguidores en X, se presenta como “Ingeniero Industrial. Liberal y republicano” y fundador de una organización defensora de un Estado mínimo llamada Club de los Viernes Argentina y de La Derecha Diario, junto con Fernando Cerimedo.

El nuevo encargado oficial de “desmentir” periodistas es uno de los integrantes de las llamadas Fuerzas del Cielo, activistas en redes liderados por el asesor presidencial Santiago Caputo, que tienen entre sus principales referentes a Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan.

Este mismo jueves la nueva oficina se estrenó calificando de “burda operación” una nota de Clarín. Según el diario argentino, se trató de una nota correcta, pero cuyo título había tenido que ser actualizado un rato antes y que informa sobre cambios en un programa social, antes conocido como Potenciar Trabajo.

La diputada de Unión por la Patria Julia Strada celebró irónicamente la creación de la nueva Oficina de Respuesta Oficial: “Buenísimo!!!! A ver si esta vez tengo suerte”, publicó en X. A continuación preguntó cuál es el índice de precios al consumo desde que asumió Milei, “¿dónde está el oro [sobre el] que el BCRA [Banco Central] se niega a informar?”, si “Milei cobró por tuitear el contrato de Libra” y “cuántas empresas abrieron y cuántas cerraron” durante el actual gobierno.

Otra diputada, Laura Alonso, del PRO, manifestó en X que “la libertad de expresión es el corazón de la democracia republicana. El debate público, su esencia. Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en 'fabricar la verdad'. No hay excusas”.

“Los que elegimos ser protagonistas de la vida pública estamos sometidos a un escrutinio que incluye también la expresión de falsedades, mentiras y operaciones. Es parte de nuestro trabajo responder, desmentir y rendir cuentas. Jamás usar el aparato estatal para imponer la ‘verdad oficial’. Esperemos que esta ‘oficina’ se agote en un olvidable mensaje de X”, concluyó.