El gobierno del presidente estadounidense recordó este martes que Donald Trump “ha afirmado claramente que no apoya que Israel anexione Cisjordania”. Así lo había advertido Trump en octubre, cuando dijo que si el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, adoptara esa política, perdería el apoyo de Washington. “Una Cisjordania estable mantiene a Israel seguro y va en línea con el objetivo de esta administración de lograr la paz en la región”, agregó el gobierno estadounidense, este martes, mediante sus voceros.
Esta vez expresó esa posición un día antes de recibir a Netanyahu en la Casa Blanca -en una reunión acordada para hablar sobre la situación de Irán- y cuando el Gabinete de Seguridad israelí acaba de aprobar varias medidas que afectan al territorio palestino de Cisjordania y Jerusalén Este.
Esas medidas socavan las potestades de la Autoridad Palestina en Cisjordania en las zonas en las que todavía ejerce controles, y establecen competencias para Israel en cuanto al agua, los lugares de importancia arqueológica o el medioambiente. Por ejemplo, según informó la agencia Efe, se le quitan a la alcaldía de la ciudad de Hebrón, que está rodeada de colonias ilegales, las facultades para otorgar permisos de construcción, que ahora serán emitidos por la Administración Civil israelí, un órgano con potestades en los territorios ocupados. Incluso se crea una “autoridad municipal específica” para gestionar la Tumba de Raquel, un sitio sagrado para judíos, musulmanes y cristianos que se encuentra en Belén, territorio palestino.
Principalmente, las medidas dejan sin efecto una ley que en su momento creó Jordania para que solo personas árabes pudieran adquirir tierras y otras propiedades inmuebles en esos territorios palestinos, y se facilitan los trámites de construcción que gestiona la Administración Civil. En los hechos, esto abre la puerta a que, mediante la compra, Israel se anexione esas tierras que constituirían parte de un Estado palestino.
Otros obstáculos se eliminan, según informó Europa Press, al habilitar la difusión de los datos de propietarios de tierras en Cisjordania, que hasta ahora eran confidenciales. De esta forma, los interesados en comprar esas propiedades tendrán allanado el camino para contactarlos y hacerles ofertas.
Tanto la Autoridad Palestina, liderada por el presidente Mahmud Abbas, como el movimiento islámico Hamas repudiaron esas decisiones y señalaron que Israel no tiene autoridad para adoptarlas. Lo mismo hicieron varios países de la región, que señalaron que estas medidas violan el derecho internacional.
Ante esta ofensiva israelí, Abbas convocó a reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de la Liga Árabe y de la Organización de la Cooperación Islámica. Todas esas organizaciones reaccionaron el domingo y el lunes con manifestaciones de rechazo a la política israelí.
Abbas llamó a la comunidad internacional a repudiar estas medidas. Hizo ese llamado durante una visita a Amán, la capital de Jordania, donde se reunió con el rey Abdalá II, y ambos coincidieron en condenar la iniciativa israelí. Señalaron que viola el derecho internacional y las resoluciones de la ONU, y que busca impedir la solución de dos estados.
El presidente palestino también advirtió que la toma de control por parte de Israel de lugares que son sagrados para judíos, musulmanes y cristianos también implica un riesgo para la seguridad y estabilidad de la región.
Al anunciar las medidas, los ministros israelíes de Finanzas, Bezalel Smotrich, y de Defensa, Israel Katz, explicitaron el objetivo de “eliminar barreras vigentes desde hace décadas, derogar una legislación jordana discriminatoria y facilitar el desarrollo acelerado de asentamientos”.
El secretario general de la ONU, António Guterres, mediante su portavoz, Stéphane Dujarric, reiteró que “todos los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, y su régimen e infraestructura asociados, carecen de validez jurídica y constituyen una violación flagrante del derecho internacional”. En un comunicado, se manifestó “profundamente preocupado” por estas disposiciones “coercitivas”, entre otras que también “están socavando las perspectivas de la solución de dos Estados”. “Esas medidas, incluida la presencia continuada de Israel en el territorio palestino ocupado, no solo son desestabilizadoras, sino que, como ha recordado la Corte Internacional de Justicia, son ilegales”, agregó Guterres, y abogó por un avance hacia una solución de dos estados.
Reunión en Washington
Netanyahu anunció sobre la reunión que mantendrá este miércoles con Trump que le presentará su “perspectiva sobre las bases de las negociaciones” con Irán, que en su opinión son “importantes” para “todos los que en el mundo desean la paz y la seguridad en Oriente Medio”. Esto incluye que Irán limite su enriquecimiento de uranio, pero también agrega que restrinja su programa de misiles balísticos y deje de brindar apoyo a milicias de la región, como Hezbolá.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, llamó a Washington a que no permita que Netanyahu le indique el “marco de las negociaciones nucleares” y advirtió sobre el papel “destructivo” de Israel al respecto.