El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes autorizó este martes al expresidente Jair Bolsonaro a cumplir su condena de 27 años y tres meses de prisión bajo arresto domiciliario durante 90 días, mientras se termina de recuperar de una bronconeumonía que lo mantiene internado hace casi dos semanas en una clínica de Brasilia.
De esta manera, Moraes dio lugar al pronunciamiento de la Fiscalía General de la República, que el lunes se había manifestado a favor de concederle la prisión domiciliaria al exmandatario, aunque no se había pronunciado sobre la duración de esta medida.
De acuerdo con lo que informó la cadena Globo, luego de los 90 días se reevaluarán los requisitos para que Bolsonaro permanezca bajo arresto domiciliario humanitario o si debe volver al penal de Papudinha, en Brasilia, donde venía cumpliendo su condena antes de ser internado.
“El entorno domiciliario es el más adecuado para preservar su salud, ya que, según la literatura médica, debido a la mayor fragilidad del sistema inmunitario de las personas mayores, el proceso de recuperación total de la neumonía bilateral, con la consiguiente recuperación de la fuerza, la respiración y el estado de ánimo, puede durar entre 45 y 90 días”, expresa Moraes en el texto de su determinación.
Durante el período en el que se encuentre recuperándose en su hogar, Bolsonaro deberá llevar una tobillera electrónica y tendrá prohibido usar teléfonos inteligentes, celulares, fijos u otros medios de comunicación, incluso a través de terceros. El expresidente tampoco podrá usar redes sociales ni grabar videos o audios.
El equipo legal que defiende a Bolsonaro afirmó que la concesión del arresto domiciliario por parte del magistrado del ministro Moraes representa un reconocimiento tardío de la gravedad del estado de salud del expresidente.
En un comunicado posterior a la decisión, consignado por la revista Carta Capital, el abogado Paulo Cunha Bueno destacó que el beneficio se otorgó solo después de cinco solicitudes presentadas ante el STF.
Por otra parte, si bien no indicó una apelación inmediata contra la decisión, la defensa criticó la limitación de 90 días impuesta por Moraes a la medida. Según Cunha Bueno, el carácter temporal del arresto domiciliario es una “innovación” que ignora el hecho de que las necesidades de salud del expresidente son permanentes y requieren atención continua durante toda su vida.