El fiscal general de la República, Paulo Gonet, expresó este lunes su apoyo a la concesión de arresto domiciliario a Jair Bolsonaro, dado su estado de salud, en un documento enviado al Supremo Tribunal Federal (STF).

El dictamen será analizado por el ministro Alexandre de Moraes, relator del caso penal en el que el expresidente fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado. Bolsonaro actualmente cumple su condena en Papudinha, en Brasilia.

“Se demostró que el estado de salud del solicitante de arresto domiciliario requiere la atención constante y minuciosa que el entorno familiar, y no el sistema penitenciario actual, puede proporcionar”, afirma Gonet en el documento.

Según recordó el portal Brasil de Fato, Bolsonaro ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital DF Star el 13 de marzo, tras presentar un caso de neumonía bacteriana. De acuerdo con el último parte médico del expresidente, publicado el domingo, Bolsonaro se encuentra clínicamente estable, sin fiebre ni complicaciones, pero sin previsión de alta hospitalaria.

Este lunes, tras conocer el pedido de Gonet, Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del exmandatario y candidato a la presidencia por el Partido Liberal en las elecciones de octubre, manifestó su alegría: “Nuestra solicitud de detención humanitaria tiene muchas probabilidades de éxito. Esto es lo correcto. Es respetar la ley”, afirmó.

La semana pasada Flávio Bolsonaro había tenido una reunión con el juez Moraes y con otros integrantes del STF, en la que planteó la delicada situación de salud que atraviesa su padre, de 71 años, que desde que era presidente pasó por varias operaciones, algunas de ellas como consecuencia de la puñalada que sufrió durante la campaña electoral de 2018, en la que terminó siendo electo presidente.

Pero, además de Flávio Bolsonaro, otros líderes de la derecha, como el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, se reunieron la semana pasada con Moraes y otros integrantes del STF para intentar persuadirlos de que la mejor decisión era concederle la prisión domiciliaria al expresidente una vez que se le diera el alta.

Según fuentes, Freitas expresó a los ministros su preocupación por un posible empeoramiento de la salud del expresidente si se mantenía preso en Papudinha. Las mismas fuentes, que tuvieron contacto con la revista Carta Capital, expresaron que el gobernador de San Pablo salió esperanzado de las reuniones, particularmente después de haber conversado del tema con Moraes.

El ministro del STF encargado de tomar la decisión le habría dicho a Freitas que esperaría por el fiscal Gonet, por lo que ahora, con la respuesta positiva que dio al pedido, el camino parece despejado para que, una vez dado de alta, Bolsonaro cumpla con su condena en su casa de Brasilia.