El gabinete del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tuvo este martes su última reunión con la conformación que tenía, ya que la mayor parte de los secretarios de Estado presentaron sus renuncias a sus cargos, o lo harán en los próximos días, para quedar habilitados para participar en las elecciones presidenciales, parlamentarias y estaduales que se realizarán el 4 de octubre.

En la reunión ministerial celebrada en el Palacio de Planalto, Lula también comunicó que su compañero de fórmula será el actual vicepresidente, Geraldo Alckmin, quien, hasta el momento, además estaba al frente del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC).

“El compañero Alckmin, que tendrá que dejar el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, tendrá que irse porque vuelve a ser candidato a vicepresidente de la República”, dijo Lula.

Esta no es la primera vez que Lula opta por mantener a su candidato a la vicepresidencia en la búsqueda de la reelección. José Alencar acompañó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) en las campañas que terminaron con triunfos electorales en los años 2002 y 2006, recordó la revista Carta Capital.

El anuncio de Lula puso fin a meses de especulaciones sobre la formación de su candidatura, en medio de intentos por atraer a un gran partido de centro con la idea de aislar lo más posible al candidato derechista Flávio Bolsonaro.

La idea de Lula y de su equipo era poder tener como candidato a la vicepresidencia a algún integrante del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), algo que no fue posible por las disputas a nivel nacional que hay en ese partido.

Otro sector político apuntado era el Partido Social Democrático (PSD), pero finalmente este espacio decidió impulsar una candidatura propia con Ronaldo Caiado, actualmente gobernador del estado de Goiás, como postulante presidencial.

Ante la dificultad de forjar alianzas formales con los partidos de centro, el PT contará mayoritariamente con el apoyo orgánico de sectores de izquierda, algo similar a lo que pasó en las elecciones anteriores, cuando contaba con el apoyo oficial del Partido Socialista Brasileño (PSB), el Partido Socialismo y Libertad, Rede, el Partido Comunista de Brasil y el Partido Verde, además del respaldo de partidos más pequeños como Solidariedade, Avante, Agir y PROS.

Este año es probable que el PSB vuelva a ser el segundo partido más grande en la coalición de Lula, únicamente superado por el PT. De todas maneras, el presidente sabe que contará con aliados en el MDB y el PSD, especialmente en algunos estados donde existen alianzas puntuales con dirigentes de estos sectores.

En el contexto de la reestructuración del gabinete, Simone Tebet, del MDB, quien hasta ahora se venía desempeñando como ministra de Planificación y Presupuesto, se postulará al Senado por el estado de San Pablo, ya que ella cambió su residencia para poder ser elegible fuera de su estado, Mato Grosso del Sur.

Durante la reunión ministerial, Lula también dijo que no habrá nuevos nombramientos, sino que las carteras que quedarán vacantes serán ocupadas por los actuales subsecretarios.

Este fue el caso por ejemplo del Ministerio de Hacienda, donde Fernando Haddad fue reemplazado por Darío Durigan, para poder postularse a gobernador del estado de San Pablo, una pelea dura, ya que tendrá como adversario al actual gobernador, el derechista Tarcísio de Freitas.

También dejarán el gobierno, entre otros, los ministros Rui Costa, de la Casa Civil, quien se postulará al Senado en Bahía; Gleisi Hoffmann, de Relaciones Institucionales, que se lanzará como candidata al Senado en Paraná; y Renan Filho, de Transportes, que será candidato a gobernador del estado de Alagoas.