Mientras distintos sectores se movilizan en Bolivia, mantienen aisladas varias zonas del país y reclaman la renuncia de Rodrigo Paz, el gobierno anunció un recorte de sueldos para el presidente y sus ministros.
“Así como ayudamos al sector gremial, cuentapropista, transportista, quiero avisarles que este presidente junto con sus ministros ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario 50% para que se aporte a un esfuerzo claro”, dijo Paz.
Según informó la asociación de radios Erbol, Paz también anunció un “perdonazo” tributario, que “no es para los ricos”, sino para trabajadores por cuenta propia, artesanos y transportistas, entre otros. Comprende a quienes tienen deudas en el pago de tributos desde 2017 por menos de 144.800 dólares, lo que comprende a diez millones de bolivianos, según datos oficiales. Esta iniciativa tiene que recibir la aprobación del Parlamento, dijo el presidente, que volvió a llamar al diálogo.
Estas señales y el discurso del presidente contrastan con otro proyecto de ley que tuvo su primera sanción el domingo en la Cámara de Senadores para dejar sin efecto una ley que regula los estados de excepción. Se trata de la Ley 1341, que establece cuáles son los procedimientos para declarar una medida extraordinaria de ese tipo y los límites que tiene su aplicación: debe ser supervisada por el Poder Legislativo y tiene límites temporales.
Si la Cámara de Diputados, que tratará el proyecto mañana, también lo aprueba, allanaría el camino para que el gobierno declare una medida de ese tipo ante un momento de conflictividad como el que atraviesa actualmente Bolivia. En la cámara alta, los únicos que se opusieron a la medida fueron tres senadores que responden al vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara.
Este lunes, Paz dijo que hará respetar la Constitución y agregó: “Una minoría no nos puede gobernar, una minoría no nos puede abusar”.
Paz, que llegó a la presidencia hace seis meses, dijo que el país “no necesita el conflicto” y que se debe establecer un diálogo, “pero no bajo la presión del hambre de los ciudadanos como escudo o la falta de combustible y medicina”. Varias zonas del país, en particular las ciudades de La Paz y El Alto, enfrentan problemas de desabastecimiento debido a los cortes de rutas.
Los llamados al diálogo que intenta impulsar Paz no han tenido éxito, y el conflicto que comenzó el 1º de mayo continúa. Según informó el diario Los Tiempos, la Central Obrera Boliviana manifestó el domingo que no va a dialogar con el gobierno mientras siga vigente la orden de detención contra varios de sus dirigentes, entre ellos, Mario Argollo Mamani, quien anunció que pasaría a la clandestinidad. La central también reclamó que antes de cualquier negociación sean liberados los manifestantes detenidos durante las protestas y los cortes de rutas.
El expresidente Evo Morales reprochó que el Ejecutivo haya calificado de “vándalos” a los manifestantes y después los llamara a instalar mesas de diálogo. Cuestionó también a algunos dirigentes de los sectores movilizados que mantuvieron acercamientos con representantes del gobierno.
Después de que el gobierno anunciara días atrás que había dialogado con algunos dirigentes sindicales, Morales dijo que “algunos comprados y prebendales asistirán a la convocatoria para el Consejo Económico y Social”, pero que las movilizaciones continúan.
En el Trópico de Cochabamba, Morales, que es requerido por la Justicia por una acusación de trata de personas, se refugia rodeado de sus seguidores. Un grupo de esos militantes hizo este lunes una caravana de motos y se concentró frente a la novena división del ejército, en el municipio de Villa Tunari. De acuerdo con Erbol, incluso ingresaron a ese cuartel para hacer una inspección.
“Tenemos información de que la novena división estaría planificando para poder operar a nuestro hermano Evo. Siempre han intentado eliminar al hermano Evo, que representa a la gente humilde, a la gente del campo”, dijo a la radio Kawsachun Coca el dirigente Isidro Auca. “Aquí vamos a cuidar su vida, aunque así tengamos que dar nuestras vidas”, afirmó.
