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Mundo Medio Oriente
Funeral en la ciudad de Gaza, el 4 de agosto. · Foto: Omar Al-Qattaa, AFP

Funeral en la ciudad de Gaza, el 4 de agosto.

Foto: Omar Al-Qattaa, AFP

Netanyahu rechazó el plan de paz para Gaza y dijo que el ejército no se retirará del territorio hasta el desarme completo de Hamas

El mandatario israelí dijo además que mientras él sea primer ministro no habrá un Estado palestino.

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Este domingo, en el comienzo de la primera reunión semanal de su gabinete, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu hizo lo que muchos esperaban: rechazar el plan de paz promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump, para la Franja de Gaza.

“Quiero ser preciso en este punto: Israel no acepta el documento de 15 puntos”, declaró el líder derechista de 76 años, en plena carrera electoral para conservar su cargo en las elecciones legislativas que se realizarán el 27 de octubre.

La paz nunca fue la opción elegida por Netanyahu y en este caso lo ratificó plenamente, en tono desafiante, marcando un nuevo distanciamiento con Trump, en el contexto de una relación muy tensa entre las partes.

Netanyahu sostuvo que para que el ejército de Israel se vaya de las posiciones que ya tiene en Gaza, donde ocupa aproximadamente el 70% del territorio, la organización palestina Hamas debe desprenderse de todo su armamento, incluidas las armas pesadas y ligeras.

Según la hoja de ruta de la Junta de Paz de Trump, la posesión de armas de fuego personales seguiría sujeta a la legislación palestina y el comité tecnócrata palestino –respaldado por Estados Unidos– tendría autoridad sobre las licencias y el registro.

“Hablamos de un desarme auténtico, no de un desarme ficticio”, afirmó. Netanyahu también rechazó la creación de un Estado palestino, asegurando que no se establecería en Gaza ni en Cisjordania “mientras yo sea primer ministro”.

Israel abordó la cuestión del desarme de Hamas con la mediación de funcionarios estadounidenses, informó Netanyahu. “Ellos [los estadounidenses] tienen ideas; algunas nos resultan aceptables y otras no, y sabemos cómo mantenernos firmes frente a estas cuestiones”, expresó, de acuerdo con lo que consignó el diario israelí Haaretz.

En un comunicado, Hamas instó al comité, a los mediadores y a los estados árabes a garantizar que todas las partes cumplan el acuerdo y se abstengan de cometer infracciones “que pudieran obstaculizar su implementación”.

Tal como informó la agencia Reuters, Hamas durante el proceso de negociaciones no usó la palabra “desarme”, pero sí declaró que aceptaban entregar las armas para que sean custodiadas por el comité tecnócrata palestino, el cual gestionaría los asuntos de Gaza bajo la supervisión de la Junta de Paz.

La organización islamista que gobierna Gaza desde 2007 declaró que aceptaba el plan para evitar a la población de Gaza una posible reanudación de la guerra, pero al mismo tiempo indicó que la implementación del acuerdo dependería de que Israel cumpliera primero sus propios compromisos, incluida la retirada de toda la Franja de Gaza.

Basem Naim, un alto dirigente de Hamas, afirmó que el grupo seguía comprometido con la hoja de ruta acordada con los mediadores en El Cairo hace diez días. “Esperamos que los mediadores y Estados Unidos, como garante, presionen a Netanyahu y a su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstaculicen el proceso por motivos políticos y electorales internos, poniendo en riesgo la seguridad y la estabilidad de la región”, declaró el dirigente palestino.

El lunes la Junta de Paz se retractó de su plan de exigir a Israel una retirada gradual de Gaza simultánea al desarme de Hamas. Precisamente ese día Netanyahu se reunió con el principal enviado del comité, el funcionario búlgaro Nickolay Mladenov, para abordar el acuerdo que se estaba gestando para Gaza. Poco después de la reunión, el comité emitió un comunicado sugiriendo que la retirada se produciría paralelamente al proceso de desarme.

Sin embargo, minutos más tarde, el comité rectificó el comunicado y en un nuevo texto expresaron que cualquier retirada israelí tendría lugar únicamente una vez completado el desarme de Hamás.

Desde la reunión, Israel redujo la intensidad de sus ataques en Gaza. Una fuente declaró a Reuters que se había acordado que el ejército solo actuaría contra lo que considerara amenazas inmediatas en Gaza, sin llevar a cabo asesinatos “selectivos”, como venía haciendo prácticamente todos los días.

A principios de este mes, Mladenov, en una declaración muy poco habitual, había criticado los ataques israelíes en Gaza después de que al menos 18 personas fueran asesinadas en un solo día. Dichos ataques se produjeron dos días después de que la Junta de Paz y Hamas anunciaran un acuerdo sobre el marco para el desarme del grupo.

Más de 1.250 personas murieron asesinadas en los ataques israelíes desde el alto el fuego de octubre, en su mayoría civiles, según las autoridades sanitarias de Gaza. Hamas nunca reveló el número de combatientes propios fallecidos en el contexto de la ofensiva genocida israelí que costó la vida de más de 73.000, de acuerdo con el número también brindado por el Ministerio de Salud local.

Desde que se desató esta nueva fase del conflicto, las tropas israelíes ocuparon y despoblaron dos tercios del territorio, dejando a la casi totalidad de sus más de dos millones de palestinos confinados en una estrecha franja de tierra de menos de 100 killómetros cuadrados que está bajo control de Hamas a lo largo de la costa, en un contexto de destrucción enorme.

Todo claro

Algunas horas después del anuncio realizado por Netanyahu, el que habló con el canal 12 de la televisión israelí fue el búlgaro Mladenov, quien, como líder de la Junta de Paz, dejó clara su sintonía con las palabras del líder del Likud.

El objetivo de la hoja de ruta es “garantizar que Gaza nunca vuelva a ser una amenaza para la seguridad de Israel y que lo ocurrido antes del 7 de octubre no vuelva a suceder jamás”, declaró Mladenov, intentando disipar las nulas intenciones israelíes de negociar nada. El diplomático, un político de carrera que en su país fue canciller, ministro de Defensa e integrante del Parlamento europeo, agregó en sus declaraciones que no se espera que Israel retire su ejército de sus posiciones actuales hasta que se den pasos tangibles hacia el desarme de Hamas.

“Nadie está obligado a hacer nada, y mucho menos Israel, antes de que contemos con medidas verificadas sobre el terreno”, señaló Mladenov. Si se produce una retirada verificada de las armas, que se retiren a las facciones, se almacenen y, finalmente, queden inutilizadas, entonces Israel se retirará de Gaza”, agregó, según lo consignado por The Times of Israel.

Por si todavía no había quedado clara su posición, Mladenov informó que el plan no exige, en esta etapa, la retirada del ejército de Israel de lo que ellos denominan la “Línea Amarilla”. Mladenov recalcó además que, bajo la hoja de ruta para Gaza, Israel no verá restringida su capacidad de respuesta militar ante amenazas “inminentes”.

Tras señalar que llevará “más de una década” destruir toda la red de túneles de Hamas en la Franja, Mladenov argumentó que trabajar a través de la Junta de Paz podría acelerar dicho proceso. “Con la Junta de Paz y trabajando juntos, se puede lograr mucho más rápido y con mucha mayor eficacia”, afirmó.

Mladenov trató de aliviar las preocupaciones de Israel sobre la posible presencia de fuerzas militares de Turquía y Catar en Gaza como parte de la Fuerza Internacional de Estabilización encargada de asegurar la Franja de Gaza durante su período de transición.

“Mi experiencia en los últimos ocho meses indica que, de no haber sido por Egipto y los otros mediadores, Turquía y Catar, no habríamos logrado que Hamas aceptara la hoja de ruta. Su contribución fue realmente crucial en este aspecto”, expresó el funcionario, que puntalizó que existirá un “mecanismo de verificación” para garantizar que todas las partes cumplan con lo estipulado y que el proceso se detendrá si no se respetan los compromisos.