Pese a que el jueves se llegó a un acuerdo para avanzar en el plan de paz del presidente estadounidense, Donald Trump, para la Franja de Gaza, las diferencias en torno a esa hoja de ruta emergieron una tras otra.
Desde el jueves hasta este lunes, 28 palestinos fueron asesinados en ataques israelíes, en lo que Hamas consideró “una escala deliberada” de Israel para “obstaculizar” los pactos alcanzados “para completar la implementación del acuerdo de alto el fuego”.
También el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy, acusó este lunes a Israel de sabotear el acuerdo. En un comunicado dijo que “los brutales ataques israelíes contra la Franja de Gaza, dirigidos contra tiendas de campaña para desplazados y viviendas, que causaron decenas de muertos y heridos”, así como “una campaña militar a gran escala en Cisjordania, que incluye demoliciones y detenciones”, reflejan “un claro intento israelí de sabotear la hoja de ruta”.
Esta segunda fase del acuerdo incluye la retirada israelí y el desarme de Hamas. Varios ministros de Israel manifestaron su oposición a este pacto promovido por la Junta de Paz, creada y liderada por Trump.
El acuerdo incluye el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización en aquellas áreas de la Franja de Gaza que serán gobernadas por un comité tecnocrático creado para esa tarea. A su vez, el ejército israelí se retiraría de ese territorio palestino y el movimiento islamista Hamas y otros grupos palestinos dejarían las armas. En un comunicado, Hamas reafirmó que primero debería retirarse Israel y recién entonces se desarmaría.
El rechazo de parte de los integrantes más extremistas del gobierno israelí a avanzar en este plan ya había sido manifestado por el ministro de Seguridad, Itamar Ben-Gvir, que el viernes lo calificó de “inaceptable”.
El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y la ministra de Asentamientos y Misiones Nacionales, Orit Strock, le pidieron este lunes al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que detuviera la entrada de la fuerza internacional, que ya había sido aprobada el domingo por el gabinete de seguridad israelí. Según informó el diario Haaretz, en una carta dirigida a Netanyahu argumentaron que la decisión se tomó a partir de “información incorrecta”. Exigieron que el gabinete se vuelva a reunir y que frene la implementación de la segunda etapa del plan de paz hasta cumplir los objetivos bélicos de Israel.
Cuestionaron que, a su entender, el plan no exige la desmilitarización total de Gaza, dispone que Israel se retire antes del desarme de Hamas y abre la puerta a la creación de un Estado palestino.
Este lunes, la Junta de Paz, presidida por el diplomático búlgaro Nikolai Mladenov, consideró necesario hacer aclaraciones. “Contrariamente a informes inexactos, cabe señalar que la retirada total de las Fuerzas de Defensa de Israel más allá de la línea amarilla solo se producirá una vez que se complete el desarme, tal como Hamas se comprometió con los mediadores. Esto se aplica tanto a las armas ligeras como a las pesadas, así como a los túneles”.
La Junta de Paz comunicó que Mladenov y Netanyahu dialogaron sobre el futuro de Gaza de manera “constructiva y exhaustiva” y que comparten el “objetivo claro e indiscutible” de que se requiere “el desarme completo en la Franja y la transición de un régimen armado a una gobernanza civil”.
En su carta, Smotrich y Strock afirman que las armas, si no son destruidas, pasarán “a otras manos palestinas” y que la legislación admite la posesión de armas “personales”. Sin embargo, también en Israel se permite y está ampliamente extendida la tenencia de armas por parte de civiles.
El domingo, Mladenov había criticado los ataques de Israel lanzados después de acordar este plan de paz. Ese mismo día, Haaretz informó que el gobierno israelí comenzó a plantear objeciones a algunos puntos del acuerdo.
Según la agencia de noticias Efe, Israel reclamó que las armas incautadas a Hamas fueran destruidas, pidió libertad de acción para su ejército en zonas transferidas a la Fuerza Internacional de Estabilización y además cuestionó la participación de Qatar y Turquía en el proceso de verificación de que la hoja de ruta se aplique.
A su vez, Hamas había manifestado que uno de los requisitos para su completo desarme debía comprender la reconstrucción de la Franja de Gaza, la protección de los ciudadanos y garantías para la autodeterminación y el establecimiento de un Estado palestino.
La Junta de Paz pidió a Israel que detenga los ataques contra la Franja de Gaza por 14 días “en consonancia con los compromisos adquiridos en el plan de paz de 20 puntos” de Trump, para negociar los detalles.
