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Mundo Europa
Familiares y amigos esperan el regreso de personas que cruzaron a Ceuta, el 2 de agosto, en el paso fronterizo deba Sebta en Marruecos. Foto: Abdel Majid Bziouat, AFP

Familiares y amigos esperan el regreso de personas que cruzaron a Ceuta, el 2 de agosto, en el paso fronterizo deba Sebta en Marruecos. Foto: Abdel Majid Bziouat, AFP

La situación en Ceuta de a poco se normaliza, tras el ingreso masivo de personas, en el que murieron cerca de 90

Entre acusaciones cruzadas y la molestia del gobierno de Pedro Sánchez, Marruecos afirma que seguirá siendo “un socio fiable y responsable”

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Lentamente la calma está retornando a la ciudad española de Ceuta, situada en el norte de África, junto a Marruecos, luego de que el jueves cerca de 60.000 personas ingresaran de manera irregular en su territorio.

Según la última actualización hecha por las autoridades locales, los migrantes que murieron ahogados mientras intentaban llegar nadando a Ceuta fueron 88, aunque el gobierno central de Madrid sigue situando la cifra en 72 y el de Marruecos en apenas 11.

A lo largo del domingo, Ceuta comenzó a retomar su ritmo de vida habitual, porque la enorme mayoría de los inmigrantes que entraron el jueves había retornado al territorio marroquí, aunque las Fuerzas de Seguridad españolas junto con el Ejército seguían haciendo controles en las calles para conseguir que todos abandonen la ciudad.

Mientras las aguas del Mediterráneo siguen sumando cifras a la siniestra lista de personas muertas en sus aguas en su intento de llegar a Europa, la situación puso en una posición extremadamente incómoda al gobierno de Pedro Sánchez.

El mandatario junto con su ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y otros integrantes del gobierno llegaron a Ceuta el viernes y lo mismo hicieron otros líderes políticos, como fue el caso del líder del opositor Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo.

El dirigente opositor se reunió con autoridades de seguridad locales, mientras desde su sector no cesaron las críticas contra Pedro Sánchez, a quien señalan de ser el responsable de la crisis. “Mientras Feijóo sigue en Ceuta conociendo la realidad que se vive en la ciudad y manteniendo reuniones, Sánchez está de vacaciones intentando que se olvide que no hizo nada para detener el mayor ataque a la soberanía nacional”, expresó Miguel Tellado, secretario general del PP, en un mensaje en redes sociales.

También este domingo se expresó sobre el tema el gobierno del Reino de Marruecos a través de un comunicado de su Ministerio del Interior consignado por la agencia Efe. Desde la cartera se afirmó que Marruecos “seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales”.

En el texto, las autoridades marroquíes también se refirieron a la resolución del Tribunal Supremo español, que determinó hace tres semanas que no se puede devolver en caliente a quienes entren a nado en Ceuta y Melilla.

Marruecos atribuye la entrada masiva a “la promoción de información engañosa, el papel de las bandas de trata de personas y las interpretaciones erróneas de los datos legales y administrativos, que apuntaban a la ilusión de la posibilidad de acceder al espacio europeo con facilidad y sin consecuencias legales”.

La situación generada en Ceuta hizo que la mayoría de la Unión Europea se posicionara contra España. El problema también les cayó bien, por diferentes razones, a otros países, como la administración estadounidense que encabeza Donald Trump, a la de Israel, enfrentada con Sánchez por su posición sobre el genocidio en la Franja de Gaza, y también a Rusia, que ve con buenos ojos todo lo que sean fricciones internas dentro de la UE.

Uno de los principales referentes de la derecha tradicional europea, el alemán Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo e integrante de la conservadora Unión Social Cristiana de Baviera, pidió que la agencia fronteriza europea disponga de mayores competencias.

“Quiero que dotemos a Frontex –nuestra agencia europea de fronteras exteriores, es decir, nuestro sistema de protección fronteriza en Europa– de verdaderas facultades de ejecución”, declaró el legislador alemán.

En este contexto, el martes se realizará de manera virtual una reunión de los ministros del Interior que integran el bloque, que fue solicitada por 22 países de los 27 y también por España.

Las naciones que pidieron la reunión expresaron: “No podemos permitir que los cruces masivos e incontrolados, la instrumentalización de las migraciones u otras amenazas híbridas den la sensación de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea”.

Por su parte, el gobierno español pidió la reunión reclamando una respuesta coordinada y rechazando los pedidos de excluir temporalmente al país del espacio Schengen, que es como se conoce al área libre de circulación que comprende a 29 países europeos que abolieron los controles fronterizos en las fronteras comunes.