“La situación en Cisjordania se está deteriorando rápidamente. Esto está agravando las condiciones, ya de por sí alarmantes, en el resto de Palestina, y cada vez es más probable que se produzca una escalada más amplia”, advirtió esta semana el coordinador especial adjunto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la paz en Medio Oriente, Ramiz Alakbarov.
Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Alakbarov dijo que la violencia “ha provocado víctimas civiles, desplazamientos, daños a la propiedad y una creciente inseguridad en las comunidades afectadas”, y pidió medidas inmediatas para frenarla. Señaló que la expansión de los asentamientos israelíes en territorio palestino, que “son ilegales según el derecho internacional”, fue reimpulsada por el gobierno de Benjamin Netanyahu.
En ese avance sobre Cisjordania, el ejército israelí ordenó por primera vez incautar territorio de lo que se conoce como el Área A para hacer una carretera que conecte dos asentamientos, según la organización israelí Kerem Navot.
El Área A de Cisjordania está bajo control militar y administrativo palestino, la B tiene control administrativo palestino, pero el militar está en manos de Israel, y la C está bajo control de Israel en los dos ámbitos. Si bien Israel ha lanzado incursiones militares e incluso instalado puestos del ejército en el Área A, no había desplegado allí su colonización civil, dijo Dror Etkes, representante de Kerem Navot, al diario Haaretz.
Este nuevo límite es cruzado por Israel mientras la violencia va en aumento desde lo ocurrido el viernes 24 en el poblado palestino de Tell. Un grupo de colonos atacó ese día a los habitantes de esa localidad. Según el ejército israelí, un palestino logró sacarle el arma a uno de ellos, que además era soldado, y la usó para matar a Benayahu Mellet, un líder colono del asentamiento Yitzhar, reservista en Gaza y amigo del ministro de Seguridad, Itamar Ben Gvir, que lo describió como “un héroe de Israel”.
Ese mismo día, su muerte desató ataques de cientos de colonos contra distintas poblaciones palestinas, y fueron quemados y vandalizados vehículos y casas.
Netanyahu anunció que aceleraría “la legalización de los asentamientos agrícolas y el establecimiento de otros nuevos” en la Cisjordania ocupada, y el ejército israelí anunció, también ese viernes, que estaba preparando una amplia operación en Cisjordania. “Tras el ataque terrorista ocurrido hoy más temprano en la zona de Tell, los soldados de las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel] se están preparando para una amplia actividad operativa antiterrorista en el sector”, comunicó.
Al día siguiente, el ejército hizo redadas en varias localidades palestinas, allanó viviendas en Tell y detuvo a más de 30 personas; también hubo nuevos enfrentamientos. También asaltó el Hospital Especializado de Nablus para arrestar a personas que habían sido heridas.
La presidencia de la Autoridad Nacional Palestina responsabilizó públicamente al gobierno de Netanyahu por “brindar apoyo financiero y político” a colonos radicales que cometen “ataques terroristas” en Cisjordania. Varias organizaciones de colonos integran listas de organizaciones terroristas de países de Europa y en Estados Unidos.
La violencia continuó en Cisjordania. El martes, habitantes de Tell dijeron a la agencia Efe que sufrieron operativos del ejército, desplazamientos forzosos, destrucción de cultivos, ataques de colonos y detenciones. Un día después, la Media Luna Roja tuvo que evacuar a una familia de ocho integrantes de la aldea de Abu Njeim después de que colonos israelíes incendiaran su casa.
El viernes, a una semana de la muerte de Mellet, entre 200 y 300 colonos, respaldados por militares que lanzaron gases lacrimógenos, volvieron a atacar aldeas palestinas cercanas a Nablus, como Tell. Lo hicieron siguiendo una ruta que solía recorrer Mellet, y en el camino un palestino recibió un disparo en el abdomen.
“Se trata de una ruta que el grupo ya ha realizado muchas veces en el pasado, pero a la excursión de esta semana se añadió un mensaje contundente adicional: los judíos caminarán en cualquier lugar a pesar de los intentos del enemigo de empujarnos de vuelta a las cercas de los asentamientos”, manifestó en sus redes sociales el líder colono Elisha Yered, que ya tiene sanciones internacionales por liderar un grupo responsable de ataques contra civiles palestinos.
Trump anunció un acuerdo para el desarme de Hamas
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que la Junta de Paz que creó para resolver conflictos internacionales logró un acuerdo para el “desarme total” del movimiento islamista palestino Hamas y otros grupos armados de la Franja de Gaza. Dijo que se trata de un paso “histórico” hacia la instalación de un nuevo gobierno en ese territorio palestino. También afirmó que “Israel está muy contento al respecto”, aunque admitió que el acuerdo “pasará por altibajos” porque la situación es “muy compleja allí”.
La ONU celebró la noticia y también lo hizo Qatar, que ha actuado como mediador entre israelíes y palestinos. Sin embargo, Hamas advirtió que el plan prevé su desarme recién cuando Israel cumpla con su “obligación” de retirarse de la Franja de Gaza.
A su vez, el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, dijo el viernes a CNN que “nadie confía en una organización terrorista” y que “hay que verificar lo que hace, no lo que dice” Hamas. Pero afirmó que Israel está comprometido con el acuerdo. Sin embargo, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, dijo que lo pactado es “inaceptable”.
