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Mundo Europa
Belfast, Irlanda del Norte, el 10 de junio. · Foto: Conor Mcccaughley, Anadolu, AFP

Belfast, Irlanda del Norte, el 10 de junio.

Foto: Conor Mcccaughley, Anadolu, AFP

Siguen los incidentes racistas y xenófobos en Irlanda del Norte, tras un apuñalamiento perpetrado por un refugiado sudanés

“No hay justificación alguna para la violencia y los disturbios que hemos visto amenazar a nuestras comunidades”, expresó el primer ministro británico, Keir Starmer, sobre las manifestaciones, apoyadas por Elon Musk.

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Leído por Rossana Spinelli

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Por segunda noche consecutiva, los incidentes prosiguieron este miércoles en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, donde desde el martes grupos de ultraderecha salieron a las calles de varios barrios de la ciudad a protestar contra la inmigración luego de que se difundiera en redes sociales un ataque con cuchillo de un refugiado sudanés de 30 años a un británico de 40 años.

Según informaron medios locales, el agresor fue identificado como Hadi Alodid, a quien este miércoles la Justicia acusó de intento de asesinato. La víctima del ataque, Stephen Ogilvy, se encuentra hospitalizada en estado grave después de que recibió cuchillazos en los ojos, el cuello y la espalda.

De acuerdo con la BBC, la familia del hombre agredido afirmó encontrarse “completamente devastada por este horrible ataque” y agradeció a los vecinos que se enfrentaron al agresor y le salvaron la vida. Pero también rechazaron de manera enfática los disturbios, aseguraron que la protesta pacífica era “la única vía para avanzar” y valoraron el papel de “muchos inmigrantes que aportan una contribución muy valiosa a nuestro país”.

Pese a los llamados de la familia del agredido, del primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, y de los principales partidos políticos de Irlanda del Norte, tanto unionistas como nacionalistas, los disturbios se generalizaron y llevaron el caos a muchas partes de la ciudad.

Los manifestantes, muchos de ellos con los rostros cubiertos, prendieron fuego autos, ómnibus, contenedores de basura y lanzaron ataques incendiarios contra residencias de inmigrantes, que tuvieron que dejar sus hogares, muchas de ellas auxiliadas por los bomberos.

De acuerdo con lo que consignó el diario británico The Guardian, Ruth Anderson, ministra de la Oficina del Gabinete en la Cámara de los Lores, informó a sus pares que 27 personas se quedaron sin hogar en Belfast “porque hubo personas que fueron de puerta en puerta intentando atacar a ciudadanos extranjeros para prenderles fuego sus casas”.

“Una bebé de dos meses es la víctima más joven en ser evacuada de su hogar, y creo que ninguno de nosotros podrá olvidar jamás la imagen de una niña de nueve años y su familia que debieron subir a la parte trasera de un Land Rover para ser rescatadas de matones violentos y racistas, que buscaban oprimirlos y socavar su sentido de pertenencia en un país en el que muchos de ellos han vivido durante décadas”, expresó Anderson.

Por su parte, Starmer prometió el miércoles tomar medidas enérgicas contra cualquiera que fomente tales divisiones y afirmó que no había justificación alguna para las escenas de violencia y desorden.

Como suele suceder en estos casos recientes, las protestas xenófobas fueron fuertemente alentadas desde las redes sociales. Tommy Robinson, figura prominente de la extrema derecha británica, compartió el video de la agresión en su cuenta en X, la red social de Elon Musk, y llamó a salir a las calles para protestar contra otro ataque de un “invasor contra nuestro pueblo”.

Estas publicaciones fueron luego reposteadas por el propio Musk a sus 240 millones de seguidores, con un mensaje: “¡¡Solo si protestamos repetidamente y en voz alta habrá algún cambio!!”.

Posteriormente, Musk rechazó las acusaciones de ser el responsable de incitar al desorden en Belfast. En una publicación en X, retuiteó un mensaje de Matt Goodwin, un dirigente del partido Reform UK.

En el mensaje Goodwin expresó: “No son las redes sociales las que están ‘avivando las tensiones’. No es Elon Musk. No es Nigel Farage. No es la ‘extrema derecha’. Es la política deliberada de inmigración masiva e incontrolada y de fronteras abiertas. Esta política debe terminar o destruirá a las naciones occidentales”. Musk luego agregó su propio comentario a la publicación en X de Goodwin: “Exacto”.