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Mundo América
Javier Milei en el lanzamiento de la candidatura del derechista Flávio Bolsonaro, aspirante a la presidencia de Brasil, en la convención del Partido Liberal, en San Pablo, el 25 de julio. · Foto: Nelson Almeida, AFP

Javier Milei en el lanzamiento de la candidatura del derechista Flávio Bolsonaro, aspirante a la presidencia de Brasil, en la convención del Partido Liberal, en San Pablo, el 25 de julio.

Foto: Nelson Almeida, AFP

Canciller brasileño calificó insultos de Milei a Lula como “una ofensa” a “las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”

Mauro Vieira dijo que el episodio supone “una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales” entre ambos países y que su gobierno no teme a “los voceros de la extrema derecha”.

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Continúan las repercusiones diplomáticas tras los insultos proferidos por el presidente argentino, Javier Milei, contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en un discurso en la convención del Partido Liberal (PL) para oficializar la candidatura presidencial del derechista Flávio Bolsonaro para las elecciones de octubre.

Durante el evento, según indicó La Nación, Milei acusó a los movimientos de izquierda regionales de corruptos y afirmó que promueven un sistema de igualdad extrema e ilusoria y, sin referirse explícitamente a él, calificó al presidente de Brasil como un “zurdo”, un “ladrón” y un “presidiario”.

Las declaraciones del mandatario provocaron el repudio del gobierno brasileño, que ya se expresó al respecto: en un breve comunicado de prensa, la cancillería brasileña manifestó su rechazo ante “los improperios emitidos por el presidente Javier Milei durante su visita privada a San Pablo”.

El documento recuerda que, tal como habían anunciado medios locales, se convocó al embajador de Brasil en Argentina, Julio Bitelli, para pedirle aclaraciones sobre el relacionamiento entre ambos países. También se citó al embajador de Argentina en Brasilia, Daniel Raimondi.

“No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño”, sostiene el documento publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Desde la cartera consideraron como algo “especialmente lamentable” el hecho de que ese “episodio infame involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene en Brasil su principal socio comercial”.

Por su parte, el canciller brasileño, Mauro Vieira, sostuvo en una entrevista con Infobae que los dichos del mandatario argentino suponen “una ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”.

Vieira dijo que la intervención de Milei fue “una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales” y la tildó de “totalmente fuera de lugar”. El canciller afirmó también que su gobierno no teme a “los voceros de la extrema derecha, ni a los locales ni a los de afuera”. “Como dijo el presidente Lula, nadie nos va a derrotar con mentiras”, remató Vieira.

Si bien la reunión entre Vieira y Bitelli estaba programada inicialmente para este lunes, las autoridades brasileñas optaron por esperar 48 horas antes de tomar nuevas decisiones.

Esto, indicaron desde la cartera, obedece a otras obligaciones oficiales, entre las que se destaca la visita del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, a Brasil el lunes y la participación, este martes, del equipo diplomático en la asunción de Keiko Fujimori en Lima, la capital de Perú.

Por su parte, según consignó Carta Capital, el ministro de Hacienda del gobierno de Lula, Dario Durigan, se refirió a Milei en una entrevista radial como un “payaso” y cuestionó la capacidad del mandatario de hablar de su país “cuando el riesgo país de Argentina es mucho mayor, la deuda pública es mucho más alta [y] la inflación es mucho más alta”.