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Mundo América
Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, hablando en una conferencia de prensa en Ottawa, Ontario. Fotos: Jim Watson y Dave Chan, AFP

Donald Trump, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, hablando en una conferencia de prensa en Ottawa, Ontario. Fotos: Jim Watson y Dave Chan, AFP

Trump anuncia que impondrá aranceles de 50% al acero y a los autos y camiones de Canadá

El primer ministro canadiense dijo que Washington quiere destruir sectores de la economía de su país.

La guerra comercial que el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó contra Canadá entró en una nueva fase en los últimos días. Hasta el viernes estuvieron en marcha negociaciones entre los dos gobiernos, pero se dieron por terminadas porque, de acuerdo con el primer ministro canadiense, Mark Carney, las condiciones que exigía Washington para llegar a un acuerdo eran “inaceptables”.

Las negociaciones se extendieron hasta horas antes del sábado, cuando comenzarían a regir gravámenes del 50% que Estados Unidos había dispuesto para productos que compra a Canadá. Estas tasas afectarían a importaciones equivalentes a unos 20.000 millones de dólares.

Este lunes, Trump aumentó la presión sobre el gobierno de Carney. “Canadá lleva años estafando a Estados Unidos. Sus aranceles ridículamente altos para nuestros agricultores y productos agrícolas han hecho imposible la vida de estos grandes patriotas estadounidenses y han generado durante mucho tiempo un déficit de 60.000 millones de dólares entre nuestros dos países. ¡Es insostenible y se acabó!”, dijo en su red Truth Social.

A continuación, anunció que a partir del 1º de enero de 2027 “los aranceles sobre todos los automóviles, camiones (tanto grandes como pequeños), piezas de vehículos y acero aumentarán al 50%”. Afirmó que “Canadá ya no será tratada más como un Estado”.

Trump afirmó que ese país se encuentra “entre las peores naciones del mundo” en distintos aspectos, y agregó en mayúsculas: “¡Nosotros no necesitamos a Canadá, ellos nos necesitan a nosotros!”.

Ante los aranceles que comenzaron a regir el sábado, Carney anunció que respondería en forma recíproca, “dólar por dólar”, desde el 8 de setiembre. También dijo que, “en los últimos días, Estados Unidos propuso nuevas condiciones que no eran económicamente viables, eran injustas, socavaban los beneficios netos para Canadá y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”.

Este lunes, después de los anuncios de Trump sobre nuevos gravámenes, Carney manifestó que en las negociaciones quedó de manifiesto que “los estadounidenses quieren destruir nuestros principales sectores, incluidos el del automóvil y el del aluminio, con condiciones negociadoras que son injustas”. Comentó que ese fue el principal motivo por el que Canadá abandó ese diálogo. “Era un mal acuerdo”, resumió.

El primer ministro canadiense manifestó que no va a aceptar “negociaciones en las que se considere a Canadá una subsidiaria de Estados Unidos”. Dijo que todavía se puede llegar a un pacto que beneficie a los dos países, siempre y cuando se respete la soberanía del suyo. “Cuando los estadounidenses vayan a la mesa negociadora con la actitud adecuada hacia nuestras industrias y hacia una verdadera asociación, por supuesto, volveremos a las negociaciones”, afirmó.

Contra los dichos de Trump acerca de que casi la totalidad del comercio exterior canadiense depende de Estados Unidos, Carney dijo que eso no es verdad y afirmó: “Somos proveedores energéticos. Proporcionamos minerales críticos y productos clave para su cadena de suministro, en el sector del automóvil y en otros sectores”. Declaró que Canadá puede buscar “socios fiables” en el mundo “y los estamos encontrando. Excepto en Estados Unidos y Rusia”.

La ofensiva de Trump contra Canadá, lanzada apenas llegó al gobierno, unió a los canadienses y aumentó el respaldo al gobierno. En marzo de 2025, cuando su Partido Liberal parecía en declive, Carney llegó al gobierno en medio de estas políticas comerciales agresivas de Washington.

Una encuesta de Angus Reid, publicada este lunes y citada por la agencia Efe, concluye que 76% de los canadienses apoyan la actuación de Carney en las negociaciones comerciales con Estados Unidos, incluso la decisión de abandonarlas. Solo 13% considera que debió haber hecho más concesiones para concretar un acuerdo.

A su vez, una amplia mayoría de los consultados está preocupada por esta situación y su impacto sobre el empleo y los precios (89%), pero también son mayoría (64%) los que creen que esta situación va a terminar por fortalecer a Canadá y disminuir su dependencia económica de su vecino.

Los aranceles que comenzaron a regir el sábado afectan a más de 500 productos canadienses, y algunas de las áreas más perjudicadas son las de los equipos electrónicos, los plásticos, la madera, el papel, el caucho, la maquinaria, los muebles, las bebidas alcohólicas y los textiles.

En cuanto al anuncio de este lunes, el sector más afectado es el de los automóviles. Según señaló France 24, actualmente la fabricación de esos vehículos atraviesa México, Estados Unidos y Canadá, de tal manera que un auto puede cruzar varias veces las fronteras estadounidenses mientras se le van sumando piezas. Por eso mismo, estas medidas también perjudican a Estados Unidos, que depende de componentes que se producen en Canadá.

Para el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, Carney rechazó un acuerdo “bastante bueno” y dijo que “lamentablemente el primer ministro Carney llegó al poder con una plataforma antiestadounidense y contraria a Trump”.

Con un discurso similar pero más amenazante, el presidente de Estados Unidos volvió horas después a su red social para advertirles a los canadienses que su país “siempre será mucho más grande, rico y fuerte que Canadá” y que a ellos, “debido a su malos líderes”, no se les “permitirá seguir aprovechándose de Estados Unidos, que es la clave de su supervivencia”.

“Recuerden que gran parte de la electricidad, el petróleo y el gas que recibe Canadá se transportan a través de Estados Unidos”, publicó Trump, y advirtió: “¡Alguien debería hacer que estos payasos entren en vereda o las consecuencias para Canadá serán mucho peores!”.