El Centro Comercial e Industrial de Paysandú (CCIP) encendió una señal de alerta por la situación laboral en el departamento y proyecta escalar el planteo hasta el presidente de la República. La presidenta de la institución, Belén Capurro, fue directa en el diálogo con la diaria: “La situación es preocupante” y, de no mediar cambios, advierte que el impacto sobre el empleo seguirá creciendo.

Con una comisión directiva renovada, la gremial intenta recomponer músculo institucional en un contexto adverso. Supo tener unos 1.500 afiliados, pero hoy nuclea cerca de 400, en su mayoría pequeñas y medianas empresas. El objetivo es claro: recuperar socios y peso en la discusión pública.

“Antes de la pandemia éramos bastante más. Por distintos motivos, muchos se fueron bajando, pero estamos trabajando para recuperarlos y sumar nuevos comercios”, explicó Capurro. La estrategia combina representación gremial con servicios: convenios con aseguradoras, Banco de Seguros, UCEM, universidades y participación en cámaras nacionales. En su sede funciona el Centro Pyme y se articulan acciones con la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).

Comerciantes absorben descuentos para sostener ventas

En medio de un consumo debilitado, los comerciantes están haciendo un esfuerzo extra para no perder clientes. Según Capurro, varios negocios optaron por absorber parte de los descuentos para volver más atractivas las ofertas.

“Muchos comercios se hacen cargo de un porcentaje para poder llegar a un 25% o 30% de descuento”, señaló. La medida apunta a sostener el nivel de ventas en un escenario competitivo, especialmente frente a las políticas aplicadas en zonas de frontera que ahora el gobierno busca replicar.

Sobre la tarjeta BROU Recompensa, la dirigente valoró el retorno de los beneficios, aunque advirtió que su alcance es limitado: “Abarca un sector reducido y genera consultas permanentes de los comerciantes”.

Semana de la Cerveza: mucha gente, pocas ventas

El balance preliminar tras la Semana de la Cerveza dejó un sabor amargo para el comercio céntrico. Si bien hubo gran afluencia de público, ese movimiento no se tradujo en ventas.

“Hubo mucha gente en las calles, pero no en los comercios. La actividad se concentró en el predio ferial”, resumió Capurro.

Más policías, pero persisten problemas de fondo

En materia de seguridad, el CCIP reconoce el esfuerzo de la Jefatura de Policía, que reforzó la presencia en el centro durante los días previos y durante el evento. “La Policía cumplió”, afirmó Capurro, aunque advirtió que los problemas continúan. Señaló la presencia de personas en situación de calle, cuidacoches irregulares y vendedores informales que ocupan veredas. “Eso no da una buena imagen para quienes visitan la ciudad y complica al comerciante”, indicó.

“El centro está descuidado”

Otro punto crítico es la limpieza y el mantenimiento urbano. La gremial ya mantuvo contactos con la Intendencia, pero asegura que las respuestas aún no llegan. “El centro está descuidado”, afirmó Capurro sin rodeos. Si bien reconoció que la comuna estaba abocada a la organización de la Semana de la Cerveza, ahora esperan avances concretos.

Búsqueda de una salida política

Ante este panorama, el CCIP apunta a generar un ámbito de diálogo amplio que incluya a todos los actores del departamento. La idea es reunir a autoridades, empresarios y otros sectores para abordar la situación. “Queremos organizar una reunión con todos. No es fácil, pero es necesario”, sostuvo la presidenta.

La gremial ya mantuvo contactos con legisladores y busca dar un paso más: llegar directamente a la Presidencia de la República. El diagnóstico es claro y el mensaje también: sin medidas urgentes, el deterioro del empleo será inevitable. “Cada día habrá más desempleo si esto no cambia”, advirtió Capurro.