El dato fue revelado ayer por el ministro de Hidrocarburos de Evo Morales, Fernando Vincenti, en la apertura del congreso “Bolivia, gas y energía” que se desarrolla en la ciudad de Santa Cruz, con la participación de empresas petroleras. El diario boliviano Los Tiempos informó en su portal que durante el evento, Vincenti destacó que el gobierno de José Mujica le ha hecho al suyo la “generosa oferta” de “conceder un espacio de por lo menos diez hectáreas en el puerto de Montevideo, en aguas profundas, para establecer allí, en un territorio boliviano enclavado en el puerto”, proyectos para industrializar el gas natural.

Vincenti explicó que su país aspira a pasar de la sola venta de gas, como materia prima, a la industrialización, un proyecto que cuenta con el visto bueno de Uruguay y Paraguay, países que visitó en semanas pasadas. Vincenti se ha reunido en varias oportunidades con su par uruguayo de Energía, Roberto Kreimerman, en el marco de las negociaciones que también incluyen a Argentina, para que el país pueda importar gas boliviano por su territorio. El tema estuvo sobre la mesa en la cumbre de la Urupabol que Mujica, Morales y el presidente paraguayo, Fernando Lugo, mantuvieron el fin de semana en Asunción.

Allí Morales pidió a sus socios que reúnan una demanda suficiente de gas para justificar la construcción de un gasoducto de 2.000 kilómetros que parta del sur boliviano, pase por Asunción y llegue a Montevideo, como una alternativa al gasoducto que ya conecta a Bolivia con Argentina. En este contexto, también ayer el canciller paraguayo, Héctor Lacognata, dio cuenta de que Urupabol buscará que el emirato de Qatar financie el emprendimiento. “Se va a explorar los ámbitos en que Qatar podría invertir, pero apuntando fundamentalmente al tema energético”, agregó el canciller de Paraguay. Uno de los temas que se pondrá sobre la mesa es la financiación del gasoducto del que estuvimos hablando en el contexto del Urupabol en estos días”, indicó Lacognata.

El emir de Qatar, Hamad bin Khaita, llegó el martes de noche a Asunción luego de haberse entrevistado en Montevideo con el presidente José Mujica. El gasoducto comenzaría en la ciudad de Tarija, en Bolivia, pasaría por Paraguay y llegaría hasta el puerto de Montevideo, en Uruguay, transportando el gas boliviano, que llegaría a la planta industrializadora que se construiría en la zona ofrecida por Uruguay.