Ayer culminó la Convención Departamental de Montevideo del Partido Socialista (PS), que comenzó el sábado y en la que se eligieron las nuevas autoridades para la orgánica departamental. El sector garganista del partido (conocido en la interna como los “ortodoxos”) volvió a lograr la mayoría de la departamental, consiguiendo 29 de los 37 cargos de la dirección. El dirigente más votado fue el edil capitalino suplente Jorge Machado, seguido por el actual secretario político del departamento, Gonzalo Civila, quien seguramente continúe en sus funciones directivas.

Este dirigente consideró que los resultados “ratifican una línea de trabajo que llevó al PS a convertirse en primera fuerza en el departamento”. También interpretó que contribuyen a lograr un “equilibrio” en la interna socialista, aportando una “diversidad necesaria”, debido a que los órganos nacionales del partido en su mayoría corresponden al ala “renovadora”, mientras que a nivel departamental la dirección continuará en manos ortodoxas.

En filas renovadoras, el edil capitalino Daniel Arbulo destacó que la diferencia entre los candidatos de ambos sectores fue de muy pocos votos, por lo cual es necesario “repensar la forma de elección, porque esta dirección no condice con la realidad política del partido”. “Yo no creo que esto sea 100% de respaldo a la conducción actual ni un rechazo a quienes estamos del otro lado”, enfatizó. Para el edil, el hecho de que la elección se realice en base al sistema de planchas permite que se registren diferencias importantes en los cargos de la dirección departamental del partido, cuando en realidad la distancia de votos entre ambas corrientes de opinión es “muy marginal”.

Durante la convención se generaron algunos cuestionamientos hacia la actual conducción del PS en Montevideo. Los dirigentes renovadores criticaron que se está construyendo una política “paralela” a la que fija la dirección final.

“Creemos que debe haber una línea nacional que se aplique a los departamentos y no al revés”, explicó Arbulo. En cambio, Civila dijo que el resultado de la elección permite darle “continuidad” a una “línea política” en todo el territorio, que específicamente profundizó el trabajo en los lugares donde el PS se encontraba “más rezagado”.

Ana en la mira

Además de los cruces entre ambas corrientes de opinión socialistas, la actual gestión de la Intendencia de Montevideo, conducida por la comunista Ana Olivera, fue blanco de críticas en la convención. Si bien nunca se puso en cuestión el apoyo a la intendenta, un documento presentado a la convención por varios dirigentes renovadores (firmado, entre otros, por los diputados Gustavo Bernini, Daisy Tourné y Maria Elena Laurnaga) identifica varios problemas en el cumplimiento de los principales objetivos del actual gobierno, como la movilidad, la limpieza y la descentralización.

Además, este texto advierte “claras dificultades de conducción” y profundiza en los problemas de comunicación. “A pesar de los esfuerzos que se hacen para revertir la imagen pobre y confusa que tiene la gente sobre el gobierno, quedan siempre en evidencia las salidas públicas sin planificar, la improvisación y los errores en la gestión que atentan contra la buena comunicación con los vecinos, contra la imagen de la intendenta y del gobierno frenteamplista en su conjunto”, se advierte.

Otra interna

El sábado también se reunió el Plenario Nacional del Movimiento de Participación Popular (MPP), en el marco de la preparación del próximo Congreso del sector, en el que se renovarán sus autoridades. Entre otras cosas, se decidió trabajar para renovar el padrón de militantes del MPP, que es necesario “actualizar y remozar”, explicó el diputado del sector Julio Battistoni. También agregó que, en cuanto a eventuales alianzas, no existe “ni por asomo” algo concreto. El Plenario recomendará al próximo Congreso no elegir sus autoridades en base a dos planchas, una con integrantes del gobierno y otra con militantes de base, como se hizo la última vez, en 2010.

En otra parte del texto se menciona al senador Daniel Martínez como “candidato natural” para la Intendencia, por la “aceptación de la gente”.

La declaración final de la convención es más medida en su balance. Los socialistas ratifican su respaldo al gobierno departamental y explican que su lealtad política “no puede ser entendida de otra manera que señalar los aspectos deficitarios de nuestra gestión, indicar los caminos de superación y comprometernos en la ejecución de las soluciones para culminar con una gestión” que, según dicen estar convencidos, “logrará sus frutos”.

No obstante, se señala que la “construcción y la defensa de un proyecto renovado de ciudad a partir de 2015 requiere nuevas formulaciones e iniciativas estratégicas, y compañeros con la capacidad y el liderazgo para implementarlas”.

Respecto de las futuras elecciones departamentales, se encomendó a la próxima dirección a realizar “esfuerzos” para que “en las elecciones departamentales del 2015 nuestra fuerza política pueda presentar un conjunto de candidatas y candidatos para que sea la ciudadanía frenteamplista la que pluralmente determine en quién recaerá la responsabilidad de encabezar el nuevo gobierno de Montevideo”.