El cierre de la Juventud de la lista 250 (J250, liderada por el diputado Jorge Gandini) fue en el piso de abajo del boliche Che Montevideo, en Pocitos, ante unos 70 jóvenes. El invitado más destacado fue el senador y líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, pero también concurrieron el edil Álvaro Viviano y la concejal del Municipio CH, Matilde Rodríguez Larreta, cuyo nieto encabeza la lista 55, una de las 25 listas que presenta la J250 para el Congreso Departamental de Montevideo. Irene Caballero, diputada suplente de Gandini, explicó que para el armado de las listas se usaron diferentes criterios: algunas se ordenaron por barrios, otras con grupo de amigos, y algunas entre compañeros de estudiantes.

El público en Che Montevideo era heterogéneo y claramente inusual para un acto político. Había más gorros con la viseras hacia arriba, camperas deportivas y championes Nike que camisas blanquicelestes y buzos atados a los hombros, aunque éstos tampoco faltaron.

Muchos jóvenes concurrieron para respaldar la lista 251, encabezada por Yonathan Rey, un consejero vecinal del Centro Comunal Zonal Nº10, quien describió a su grupo como “jóvenes de todas las características, pero la mayoría pobres, que siempre hemos tratado de trabajar socialmente, de zonas como Piedras Blancas o el Cerro”. “La lista es una forma de incidir, porque siempre los adultos opinan sobre los jóvenes, pero nosotros también podemos hacerlo”, explicó Rey, quien apoya a Gandini “porque, si bien es una persona que exige, siempre está presente, a diferencia de otros candidatos que no tienen esa presencia”.

Respuestas

En lo estrictamente político, la interna juvenil del PN se agitó hace una semana, cuando el senador Luis Alberto Lacalle dijo que las autoridades juveniles electas en 2007 “no estuvieron a la altura de las circunstancias”. Ayer Larrañaga tomó distancia de su ex compañero de fórmula presidencial: “Los jóvenes hicieron un enorme esfuerzo en la elección de 2007 generando un ejemplo extraordinario con la presencia de 55.000 jóvenes en el país [en las urnas], y después llevaron adelante un trabajo regular y constante”. También recordó que la juventud del Partido Nacional (PN) elaboró propuestas programáticas en 2009 que luego fueron utilizadas por la fórmula nacionalista. “Tenemos que ver en nosotros mismos si no estuvimos a la altura de nuestras responsabilidades”, aludió.

El diputado Gandini también opinó sobre el tema: “No sé cuánto está con los jóvenes Lacalle, pero los que estamos más en contacto con la militancia vemos quizás más de cerca su trabajo”. Más tarde, durante su oratoria, Larrañaga volvió al tema, al punto que se mostró partidario de que el representante juvenil que se integre al directorio del Partido Nacional tenga voz y voto.

La parte formal

Gandini, el dirigente juvenil Juan Blanco (quien encabezó las listas de la J250 al Congreso Nacional) y Larrañaga fueron los oradores formales, aunque varios dirigentes aprovecharon el micrófono para saludar. También le hicieron preguntas al líder de Alianza Nacional, que no la tuvo sencilla. Recibió dudas al estilo: “¿Cuáles son los espacios de militancia para los dirigentes jóvenes?”, “¿qué propuestas para el empleo juvenil tiene el PN?”, “¿qué errores cometieron las generaciones adultas de la política?” o “¿por qué el congreso juvenil de 2007 no funcionó?” y “¿qué espera de este ámbito en el futuro?”. Algunas las respondió concretamente y otras, con impresiones generales, como por ejemplo esa última, la que contestó con opiniones sobre la militancia juvenil, pero sin mencionar el congreso.

El público escuchó las respuestas de Larrañaga con interés variado. Algunos atendieron las palabras y hasta repreguntaron, pero otros estaban en el fondo ya visiblemente inquietos, incluso se llegó a escuchar algún que otro chiste.

Larrañaga destacó el entusiasmo de los jóvenes y los alentó a que se “rebelen” contra los problemas de la sociedad (educación, seguridad, salud) y “pateen nuestras puertas para sacudirnos”. Recordó cuando su padre fue electo diputado por Paysandú, cuando votó negativamente la reforma constitucional propuesta por los militares en 1980 y cuando fue candidato a la Intendencia de Paysandú, en 1989. Les recomendó a los jóvenes que sean humildes con los resultados y “no se agranden por sacar muchos votos” ni “se achiquen por obtener pocos”. “Este sábado no termina nada, lo importante es seguir”, resumió. Gandini destacó que el PN es el “partido de los jóvenes” y recordó que Larrañaga “los va a necesitar en 2014” y para finalizar deslizó un comentario más personal: “Necesitaremos a muchos jóvenes para poder cambiar un gobierno que ya lleva 25 años de un signo en esta ciudad y no está abierta a nadie y en particular los jóvenes”.