Luego de las reuniones con el PIT-CNT y con representantes del Partido Comunista, la diaria conversó con Morales para conocer detalles de su situación.

-Lo acusan de alteración del orden en una manifestación.

-La denuncia la hizo la Brigada de Información de la Policía. Todos los medios de prensa registraron mi participación ahí y está demostrado que fue una concentración pacífica en defensa del medio ambiente.

-¿Cómo fue el proceso de tu expulsión?

-La delegación de gobierno me comunicó el 3 de mayo que había abierto un expediente de expulsión por la denuncia y enseguida interpusimos un recurso judicial. Luego se me dio un plazo de dos meses, que vence el 21 de julio, para el trámite judicial. Pero el 12 se me retuvo en la comisaría y se me dijo que se iba a ejecutar la expulsión en ese momento. Quedé detenido, me quitaron mis pertenencias, me esposaron y en ningún momento me permitieron comunicarme con mi abogado y mi familia. Ellos nunca supieron dónde estaba. Después, dos policías me acompañaron en un vuelo a Madrid y luego a Montevideo. Antes de subir me amarraron con un arnés por la cintura, me ataron las manos y cuando me senté en el avión, me amarraron también los pies, para que no pueda pararme. Me expulsaron con lo que tenía puesto y ni siquiera tengo sellado el pasaporte como que salí de España porque no me hicieron pasar por Migraciones en ningún aeropuerto.

-¿Cómo es tu situación legal en España?

-Tengo familia, una hija española, trabajo estable y todos los documentos de residencia vigentes. En julio cumpliría diez años en España. La ley dice muy claro que teniendo hijos españoles no te pueden expulsar por más grave que sea el delito cometido.

-En tu opinión, ¿cuáles son las razones de esta decisión?

-Es porque denuncié al subdelegado del gobierno. Él salió a los medios a decir que yo tenía una denuncia por malos tratos y una orden de alejamiento. Como eso es totalmente falso, lo emplacé públicamente para que se retractara y como no lo hizo presenté una denuncia contra él por injurias y calumnias. Ahora, en Montevideo me notifican que el juzgado entiende que la causa se acoge a trámite y me citan. Como él sabía eso, lo más importante era sacarme de España rápidamente.