El 1º de junio, en su encuentro con el papa Francisco, el presidente José Mujica le pidió que la Iglesia Católica hiciera “todo lo posible” para que continuara el proceso de paz en Colombia. Horas después, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le agradeció al mandatario uruguayo su gesto por medio de Twitter. Ayer, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, expresó ese agradecimiento personalmente. En el marco de una visita a países de la región, Holguín llegó ayer a Montevideo, se reunió con Mujica y lo invitó a visitar Colombia.
“Tenemos un profundo agradecimiento por todas sus manifestaciones de apoyo al proceso de paz en Colombia. Queremos que [Mujica] vaya a Colombia, que esté más cerca de ese proceso que Colombia está llevando a cabo”, manifestó la canciller colombiana, en una rueda de prensa realizada luego de la reunión que mantuvo con su par uruguayo, Luis Almagro, en la sede de la cancillería.
Holguín aclaró que la invitación a Mujica a estar “más presente” en el proceso de paz de su país no implica una propuesta a Uruguay para mediar en el conflicto. “Los países garantes [del proceso de paz] son Cuba y Noruega, los facilitadores son Venezuela y Chile, y de ahí por el momento no hemos querido pasar”, apuntó. Afirmó que Santos quiere “oír” a Mujica, ya que considera que tiene “mucho por decir” en este terreno. “Tenemos mucho que aprender [de Mujica] en todo el tema de reconciliación, que es vital para la nación”, señaló la canciller.
Me toca a mí
El presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, aseguró el lunes en Madrid que si Venezuela ocupa la presidencia pro témpore del Mercosur, Paraguay no regresará al bloque, por una cuestión de “dignidad”. Estaba previsto que en la próxima cumbre de presidentes del Mercosur, el 12 de julio en Montevideo, Venezuela asumiera la presidencia, y que se aprobara un acuerdo para el reingreso automático de Paraguay al bloque a partir de la asunción del presidente electo, el 15 de agosto. No obstante, Cartes considera que le corresponde a Paraguay asumir la presidencia temporal del bloque, algo que no es aceptado por el resto de los países del Mercosur.
Almagro, en tanto, expresó el “reconocimiento” del gobierno uruguayo a Colombia y a Santos por “haber cambiado la dinámica de la relación regional, pero también por haber emprendido con mucha valentía un proceso de paz” que constituye para Uruguay “un elemento prioritario en la agenda regional”.
Más que comercial
Holguín representa a uno de los principales países impulsores de la Alianza del Pacífico, y el tema de los mecanismos de integración en la región no estuvo ausente en el encuentro que mantuvo con Almagro. El canciller uruguayo reiteró que la posición del gobierno de Mujica es mantenerse como observadores, y que para concretar una “participación más amplia” quedan “camino por recorrer” y “estudios por realizar”. Recordó, no obstante, que Uruguay ya tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con México, uno de los países integrantes de la Alianza del Pacífico, y que existe una “desgravación total del universo arancelario” con Chile, otro de los miembros del bloque del Pacífico.
Holguín, en tanto, destacó que la Alianza es para su país “el mecanismo regional más importante desde el punto de vista comercial y económico”. Dijo que actualmente cuenta con 16 observadores y que se buscará ser “más creativos e innovadores” en cuanto a la participación de los países que revisten esa calidad. “No queremos que simplemente los observadores vengan a la reunión presidencial y oigan lo que se está haciendo, sino entrar en una dinámica mayor”, explicó.
La canciller aseguró que la Alianza del Pacífico es un acuerdo “netamente comercial y económico”. “Somos unos convencidos de la apertura, de los TLC, de crear cadenas productivas y de mirar juntos hacia otras regiones”, manifestó. El canciller brasileño, Antonio Patriota, aseguró la semana pasada que la Alianza no es más que un “éxito de marketing” y que no conlleva ninguna novedad, dado que los países que la integran ya tienen TLC entre ellos. Consultada sobre esta visión, Holguín aseguró que la Alianza es “mucho más que un tratado comercial que sólo se refiere a los acuerdos que hasta ahora tenemos”. “Va mucho más allá de eso”, enfatizó, y puso como ejemplo que se promoverán intercambios a partir de becas estudiantiles en los países del bloque.
Por otra parte, la canciller colombiana aseguró que su país quiere ser “más socio de Uruguay en lo comercial”. En el encuentro con Almagro se acordó continuar e intentar cerrar a fines de julio las negociaciones para lograr un acuerdo en materia de inversiones y compras públicas. Holguín destacó la “excelente relación en lo multilateral” entre ambos países y sostuvo que hay “muchas coincidencias” en las posturas en materia de derechos humanos y de medio ambiente, por ejemplo.
Respecto de la “lucha contra las drogas”, Holguín evaluó que es necesario “abrir el debate”. Ante la propuesta del gobierno uruguayo de regular la producción y comercialización de la marihuana, opinó que debe promoverse “una discusión global y regional”, ya que se trata de una “lucha regional”. Un informe de la Organización de Estados Americanos concluyó que una medida como la que impulsa Uruguay puede ser aceptable. Santos había cuestionado la propuesta del gobierno uruguayo por entender que estas medidas no pueden instrumentarse unilateralmente.