La Cámara de Diputados tratará hoy la creación de la Universidad de Educación (Uned), una iniciativa del Poder Ejecutivo cuyo nombre original era Instituto Universitario de Eduación (IUDE), según lo establece la Ley General de Educación de diciembre de 2008, que fue renombrada durante su tratamiento en la comisión de Educación y Cultura por un acuerdo entre los tres partidos más importantes.

Luego de que el proyecto de ley ingresara a la comisión, los legisladores conformaron un ámbito de negociación extraparlamentario y multipartidario para conseguir los mayores acuerdos posibles, ya que se trata de la creación de la tercera universidad pública y la que por ahora tendría mayor desarrollo en el interior.

Participaron en este grupo de trabajo el director de Educación, Luis Garibaldi, redactor del texto remitido por el Poder Ejecutivo; los diputados del Frente Amplio (FA) Sebastián Sabini (Movimiento de Participación Popular, MPP), Roque Arregui (Partido Socialista) y José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay); los asesores en educación del Partido Nacional (PN), Enrique Martínez Larrechea (Unidad Naciona, Una) y Pablo Landoni (Alianza Nacional); del Partido Colorado (PC) Robert Silva (Vamos Uruguay, VU) y Patricia Viera (Propuesta Batllista) y del Partido Independiente (PI), Javier Lasida.

Tras varios meses de trabajo, el grupo acordó la creación un nuevo ente autónomo para brindar formación en educación con carácter universitario, pero no pudo alcanzar consenso en cuanto a la estructura de gobierno de la institución. Por esta razón hoy se presentarán tres proyecto de ley distintos, aunque con varios artículos en común.

Hay un proyecto del FA, firmado por Sabini, Arregui y el diputado Walter de León (MPP), otro de los partidos tradicionales, presentado por la colorada Martha Montaner (VU) y Rodolfo Caram (Una) y un tercero del PI. En los dos primeros se plantea crear la Uned para desarrollar "actividades en todo el territorio nacional para la formación de profesionales de la educación de nivel universitario a través de las funciones de enseñanza, investigación y extensión". El PI coincide con estos propósitos, pero propone mantener la denominación de IUDE.

Cuestión de miembros

La diferencia más importante entre la iniciativa del FA y las demás está vinculada con el órgano que dirigirá el nuevo ente autónomo. Arregui explicó que el proyecto oficialista propone crear un Consejo Directivo Nacional integrado por dos delegados de cada orden (docentes, estudiantes y egresados), los directores regionales (que no pueden ser más de seis) y el rector, que será desigando por dos tercios de la Asamblea Nacional, un organismo más amplio y con paridad de órdenes, “similar a la Asamblea General del Claustro” de la Universidad de la República.

La iniciativa de blancos, colorados e independientes establece la creación de un Consejo Directivo Central integrado por siete miembros, tres de los cuales serían designados por el Poder Ejecutivo con venia del Senado, de entre los cuales se elegiría el rector. Los demás cargos corresponden a un delegado electo por cada uno de los tres órdenes y un coordinador regional electo por sus pares, que no tendrá voto. Hay coincidencia en que la Uned otorgue títulos de grado con el nombre de licenciaturas, pero también posgrados y doctorados.

El texto del PI propone que el IUDE exija a los estudiantes “la formación en las diversas áreas de contenido en el resto de la oferta universitaria existente en el país” y sólo brinde formación “en educación y en las didácticas de las diversas áreas disciplinarias”. Según explicó Lasida, “en el profesorado de matemáticas, cursarías las materias de pedagogía” en el IUDE, pero no “las materias propias de la asignatura en la Facultad de Ingeniería”.

Arregui explicó que el trabajo de la comisión multipartidaria logró “consensuar casi la mitad de los artículos” de los proyectos. Para que se cree el nuevo ente autónomo se necesitan dos tercios de los votos de la cámara, por lo que un escenario posible es que los partidos de la oposición voten el artículo primero del proyecto del FA, así como otros en los que la comisión multipartidaria llegó a consenso, pero después, a la hora de aprobar los órganos de dirección de la Uned, el FA cuente sólo con sus 50 votos.

Sabini dijo que la autonomía y el cogobierno en la Uned son un “mandato de la fuerza política” y por lo tanto “es innegociable”. El diputado del MPP, que será hoy el informante del proyecto del FA, estimó que un mecanismo posible sería “aprobar todo el articulado que se pueda acordar” entre los distintos partidos, tal como se hizo en la creación de la Universidad Tecnológica, y luego “debatir y votar los puntos en que no hay consenso”. Por su parte, el directorio del PN trató ayer el tema y a la salida de la reunión, su presidente, el senador Luis Alberto Heber (Una), dijo que hace muchos años que los nacionalistas “abogamos por la creación de un instituto terciaro que le reconozca a los maestros y docentes de secundaria que su carrera tiene nivel terciario”, y por eso “es necesario crear una universidad de educación. Eso estamos dispuestos a votarlo con las dos manos”. Sin embargo, Heber añadió que el proyecto del FA “no es bueno” porque crea “un cogobierno que vuelve a reiterar esa actitud corporativa de que nadie puede evaluar y nadie se puede meter. Esto es un reducto, otra chacra más en el Estado donde el poder político no puede cambiar, ni trasformar”. De votarse hoy alguna de las iniciativas, quedará con media sanción y deberá pasar al Senado para su aprobación definitiva.