En plena discusión sobre el proyecto de ley de presupuesto, técnicos del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) elaboraron un documento interno, con el propósito de presentarlo ante las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que incluye duras advertencias sobre lo que sucedería en esa cartera debido a la escasez de recursos.

Entre otras cosas, advierten que sería “particularmente difícil” programar una reducción significativa para el Mides sin “resentir” su capacidad de respuesta a sus “cometidos centrales”. El documento, al que accedió la diaria, ha servido como base para las discusiones en la interna del gobierno, y en el Mides lo manejan las principales autoridades y todos los directores nacionales.

En el Mides consideran que la propuesta que maneja el MEF para la cartera implica “una reducción presupuestal de casi 30%”, lo que afectaría muchas de las “líneas estratégicas” de ese ministerio, como las transferencias sociales, en el orden de 45%, y las áreas de dependencia y discapacidad, en 28%.

Sin sutilezas, las autoridades del Mides consideraron que alcanzar esos valores de línea de base sería establecer una situación de “mutilación de las posibilidades de atender a las situaciones de pobreza extrema”, y el “casi impedimento de abordar ningún tipo de desarrollo de habilidades hacia trayectorias autónomas en las personas y hogares más vulnerables”.

Entre los cometidos que se verían resentidos, el Mides distingue: “sostener políticas de transferencias monetarias a los sectores de menores recursos como medio para la mitigación de la pobreza por ingresos”; “brindar apoyo alimentario, para mitigar riesgos alimentarios en los sectores de menores recursos, y en particular en los hogares con niños y niñas”; “aliviar la carga de cuidados en hogares con personas con dependencia severa y bajos recursos, para facilitar la inclusión económica de quienes forman parte de esos hogares”, y “dar respuesta adecuada a las situaciones de especial vulneración de derechos, como personas en situación de calle, víctimas de violencia, abuso y maltrato”. Esos cometidos, resalta la cartera, le son “únicos”, por lo que si el Mides no los cumple, “la población quedaría por fuera de la mano del Estado”.

Situación crítica

El documentado del Mides presenta un panorama social muy comprometido, a raíz de la crisis provocada por la pandemia de covid-19, lo que implicaría una creciente demanda de los servicios que debe prestar la cartera. “Aún en un contexto de incertidumbre, parece seguro que los servicios y prestaciones del Mides mantendrán un nivel de demanda por parte de la población considerablemente superior al de los años recientes”, se asegura.

Por ejemplo, se sostiene que la incidencia de la pobreza en hogares durante este año será 35,6% mayor que en 2019 y alcanzará a 100.000 hogares. En concreto, se proyecta que el aumento de hogares bajo la línea de pobreza pasaría de 5,3% en 2019 a 8,3% en este año, y la pobreza, de 8,8% en 2019 a 11,9% en 2020.

Para ilustrar la situación, el ministerio asegura que en búsqueda de su ayuda hay un “amplio conjunto de personas que nunca antes se habían acercado al Mides en busca de algún apoyo u orientación”. Ese aumento, entre marzo y junio, fue de 43.096 personas. El grueso de las consultas, 84,4%, estuvo concentrado en las áreas de alimentación y transferencias económicas. Durante ese lapso, la cartera entregó 260.083 canastas alimentarias de emergencia, y recibió 464.021 solicitudes.

Cifras

  • 30% sería la reducción presupuestal propuesta por el MEF para el Mides
  • 11,9% alcanzaría la pobreza en 2020, según las proyecciones
  • Atención por situaciones de violencia basada en género alcanzó a 3.939 mujeres en junio de este año, cuando en junio de 2019 habían sido 1.986.

A su vez, la cantidad de personas que durmieron en “alguna de las modalidades de alojamiento” gestionadas por el ministerio creció a 3.359 en marzo-junio, cuando había alcanzado a 2.745 el año pasado. Según el informe, todos los servicios superan el 90% de utilización media, y los que fueron abiertos recientemente “han generado una ocupación casi inmediata”.

Además, los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia basada en género duplicaron su universo de atención: en junio de este año se atendió a 3.939 mujeres, cuando en 2019 las beneficiarias habían sido 1.986.

“Los datos reseñados en los párrafos anteriores, son solo una muestra del contexto de la situación de vulnerabilidad en la que tiene lugar esta planificación, y refieren sólo a aquellos programas de mayor relevancia en términos cuantitativos”, dice el ministerio.

La propuesta del Mides

Para poder desarrollar el cometido de sus funciones y a su vez ayudar al ahorro fiscal que promueve el actual gobierno, la cartera propone mantener su asignación presupuestal en 2020 para todo el período, “sin incrementos en los elementos estructurales del funcionamiento del ministerio”. No obstante, sí se reclama un “incremento especial” en 2021 para “cubrir efectos de la pandemia, y acumulación de solicitudes de visita para asistentes personales”.

En otro orden, se propone establecer un acuerdo con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para la elaboración de un “índice de ajuste de los criterios de validación de la población objetivo y elegible de las principales prestaciones de atención a la pobreza por ingresos”. De esta forma, se aspira a que “el tope de población beneficiaria se reduzca en contextos de crecimiento económico y mejora del empleo, y se incremente en caso contrario”.

Además, la gestión actual asegura que llevará adelante acciones de “focalización, concentración y mejora de gestión” para lograr “la mayor eficiencia en las actividades, y en la generación de ahorros en las prestaciones hoy ofrecidas”.

Reducciones a la Tarjeta Uruguay Social

Por último, se propone una “reducción leve de la cobertura de la Tarjeta Uruguay Social [TUS] y Pensión a la vejez”, que se llevará adelante “como resultados de la mejora en el proceso de bajas y modificaciones, por la implementación de la declaración jurada electrónica”.

Actualmente el mecanismo de altas y bajas para otorgar las asignaciones se define en visitas al hogar. La alternativa que manejan consiste en procesar “declaraciones juradas en línea, que son cruzadas con los sistemas de información del Estado para identificar riesgos de fraude en la declaración”. “De esta forma se posibilita acelerar muy fuertemente los procesos de alta, pero principalmente los de modificación o baja”, dice el Mides en el documento.

Por otra parte, el organismo aspira a replantear la “gestión de las transferencias monetarias”, y de ese modo prevé “una reducción considerable de su presupuesto en un plazo razonable”. Entre otras cosas, el Mides planea hacer un “ajuste” en los criterios del Índice de Carencias Críticas, factor clave para el otorgamiento de las transferencias de la TUS, a valores con base en la Encuesta Continua de Hogares de 2017, ya que actualmente está hecho con datos de 2011.

Además, en otra parte del documento, se sostiene que la cartera buscará migrar las TUS hacia el sistema “Tu app” que implementó el Mides para hacer llegar canastas de alimentos a través de los celulares durante la pandemia. De esta forma, se podrá lograr que los beneficiarios “solo puedan adquirir los productos seleccionados por el Mides”. Por otra parte, se asegura que este nuevo sistema “evita aglomeraciones a la hora de retirar una tarjeta y permite un mayor y mejor control sobre los gastos de los beneficiarios”.

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