Este miércoles el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, concurrió a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. En esa instancia hizo una exposición en la que profundizó en el escenario económico actual del país y también en una serie de lineamientos que serán centrales en el desarrollo de su gestión. En ese sentido, aseguró en una rueda de prensa que Uruguay tiene “una economía sólida” a nivel de crecimiento, empleo e inflación. Sin embargo, apuntó que hay una situación fiscal con “una serie de desafíos”.

Explicó que si estos desafíos “no se atacan, tarde o temprano, terminan siendo un problema económico”. Detalló que el escenario fiscal tiene que ver con un resultado fiscal del sector público consolidado en 2024 que “es el más alto” de los últimos 35 años. Concretamente, indicó en su presentación que cerró en 4,3% del PIB en febrero de 2025. A esto se le suma, a su vez, un 0,4% del PIB por la postergación de gastos y obligaciones impagas.

Sin embargo, Oddone apuntó que “no hay ninguna bomba” como, por ejemplo, días atrás había señalado el senador Daniel Caggiani. “Si hubiera una bomba, Uruguay ya tendría un problema en su nivel de calificación”, enfatizó. El ministro reconoció, sin embargo, la existencia de “compromisos asumidos” por la administración anterior que generan “una serie de gastos adicionales” para este año.

Específicamente se dio a conocer que la postergación de gastos es de un total de 360 millones de dólares. Corresponden a 160 millones de dólares en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), 100 millones en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y 100 millones en otras partes del Estado.

En materia de gastos comprometidos, la cifra asciende a 610 millones de dólares. Esto se explica por 50 millones correspondientes al Ministerio de Defensa Nacional, 200 millones al MTOP (entre PPP y Cremaf), 180 millones a ASSE y 180 millones a otras partes del Estado.

La visión de la oposición

El diputado nacionalista Pablo Abdala, que estuvo presente en comisión cuando Oddone presentó los datos, dijo a la diaria que la “deuda flotante” presentada “es equivalente” a la que se debió afrontar en 2020, por lo cual no debiera tener “una incidencia determinante” para las expectativas políticas del nuevo gobierno. “Por algo la situación del grado inversor es mucho más sólida hoy que hace cinco años y el riesgo país es mucho menor”, subrayó.

Abdala se detuvo también en que Oddone condicionó todas las políticas públicas al crecimiento del país y a la llegada de inversiones, algo que, si bien le parece “muy sensato”, muchas veces “no calza con las urgencias que desde la política se plantean”. En ese escenario, el representante recordó que durante el período electoral “se hicieron muchas promesas” y ahora nadie “está avizorando o advirtiendo cuáles son las perspectivas” que se tienen con relación a ellas en el horizonte del gobierno.

En una rueda de prensa, Abdala sintetizó esos dichos comentando que el gobierno “no termina de vertebrar las políticas públicas”. Agregó que en ese escenario aparece también “un relato en construcción” sobre la economía del país llevada adelante “particularmente por los actores políticos de la bancada de senadores” del Frente Amplio (FA).

El representante colorado Conrado Rodríguez, integrante de la Comisión de Hacienda, compartió este punto y manifestó que fue “muy notoria” la diferencia entre lo dicho por Oddone y lo expresado en materia económica por los legisladores oficialistas. El diputado reconoció que el ministro habló de “algunas fragilidades”, pero a su entender esto “es parte de lo que ha sucedido históricamente” en los cambios de gobierno.

Los lineamientos de la nueva administración

Para su gestión, Oddone adelantó que tendrá como compromiso “la sostenibilidad fiscal”, algo que “supone fortalecer la regla fiscal” y también “introducir una serie de cambios en el ciclo presupuestal”. En cuanto a la regla, su presentación planteó la posibilidad de “mejoras metodológicas” a la hora de la estimación del PIB potencial y la brecha del producto que se toma como referencia.

Se refirió además a la importancia de una “mejor comunicación y rendición de cuentas”. En la misma línea, se detuvo en el papel del Consejo Fiscal Asesor, con el cual, según sostuvo en su presentación, se deberá “mejorar el vínculo”, tener mejor “comunicación e intercambio más fluido”, y también “aumentar la frecuencia de consultas”.

Más allá del aspecto fiscal, el otro “compromiso” macroeconómico que marcó el ministro en la rueda de prensa fue el relativo al “descenso de la inflación” hasta llevarla “debajo del centro del rango meta”. Para esto, marcó dos grandes líneas de trabajo: por un lado, la necesidad de anclar expectativas; por el otro, el hecho de consolidar el régimen de objetivos de inflación. A futuro, el jefe de la cartera también planteó la necesidad de seguir mejorando la calificación de la deuda pública.

Competitividad e inversión

Otro aspecto relevante para la gestión económica de Oddone será la competitividad. En ese sentido, manifestó ante los representantes la necesidad de revisar, y eventualmente eliminar, normas, procedimientos y regulaciones que sean redundantes y afecten por eso tanto a los sectores exportadores como importadores. Asimismo, desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se buscará promover la competencia –mediante el fortalecimiento de la Comisión de Defensa de la Competencia– y aumentar la transparencia en la formación de precios en sectores clave de la economía.

En cuanto a la formación de precios, aparece nuevamente la posibilidad de desindexación, algo que, según resaltó el ministro a la prensa, no tiene sólo que ver con los salarios. “Está lleno de contratos entre privados, y entre el sector público y el privado, que involucran mecanismos de actualización automática de eventos inflacionarios”, recordó. Siguiendo ese razonamiento, enfatizó que la desindexación puede ayudar a que se cumpla con los objetivos inflacionarios, aportando, a su vez, a mejorar los ingresos de los hogares.

En términos generales, también se buscará incentivar la innovación y la adquisición de tecnología. A esto se suma el trabajo en “fortalecer” los instrumentos de promoción de inversiones, fundamentalmente por medio de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap). También se buscará consolidar un “marco atractivo” para los contribuyentes del impuesto mínimo global.

En materia estrictamente de gestión, Oddone anunció “la creación” de una unidad dentro del MEF que se hará cargo de temas relativos a inversiones, incorporando, por ejemplo, lo relativo a las zonas francas y a la Comap. Todo esto, relativo a la competitividad, se enmarca en una visión del ministro de que el país necesita “duplicar su tasa de crecimiento” –ubicando el 2% del PIB como meta anual–, lo que significa que la inversión represente 20% del PIB.

Según explicó Oddone, esto significa un peso anual de la inversión de 16.000 millones de dólares por año, de los cuales 4.000 millones de dólares serían aportados por el sector público y 12.000 millones por el sector privado. En lo que tiene que ver con inversión pública, el ministro se detuvo ante la comisión en dos aspectos centrales: por un lado, el agua y el saneamiento; por el otro, la movilidad urbana del área metropolitana.

El diputado Rodríguez planteó en este caso que provoca “incertidumbre” el hecho de que el ministro le dé un rol central a la inversión privada en su política, cuando “hay señales” del gobierno que van en contra de esta. Como ejemplo se refirió a mensajes que ha dado el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo.

En concreto, el diputado colorado hizo referencia a la visión de Castillo sobre las ocupaciones en los lugares de trabajo. Al respecto, detalló que Oddone dijo que una vez que la propuesta sobre ese tema esté en el Consejo de Ministros, él dará su opinión, en línea con lo que tiene diagramado en materia de política económica.

La pobreza infantil

Marcada como uno de los objetivos principales del gobierno, la búsqueda de solucionar el problema de la pobreza infantil hace que el equipo económico esté trabajando en “abrir un espacio fiscal en el presupuesto”. En paralelo, Oddone dijo que se está trabajando de forma directa con las dependencias e instrumentos del Poder Ejecutivo involucradas de primera mano en la atención de esta problemática.

Todo esto, según el ministro, se propone procurar resolver estos problemas “ahora, en 2025, dando los recursos que sean necesarios”. “Apoyamos activamente y vamos a pensar que la agenda del diálogo social prevea la forma institucional de que estos temas sean atacados de manera tal de dar cumplimiento a leyes que han sido votadas y dar una solución sostenible en el tiempo”, subrayó.

Abdala, por el contrario, manifestó que durante la comisión llegó a la conclusión de que “todavía no hay una definición” de cómo se va a trabajar para resolver la pobreza infantil. El diputado dijo que no sólo no hay “una asignación presupuestal definida”, sino que tampoco “está demasiado claro cuáles van a ser los mecanismos” que se utilizarán para avanzar sobre esta problemática.

Remarcó que a su entender el cumplimiento de la ley impulsada por la ahora ministra Cristina Lustemberg “quedó en entredicho” luego de las manifestaciones que hicieron este miércoles los integrantes del equipo económico.