La Asociación de Mujeres Musulmanas de Uruguay Fátima Zahra fue fundada en 2011, con el objetivo de visibilizar el rol de la mujer musulmana tanto en Occidente como en Oriente, difundir el Islam -también desde el punto de vista femenino- y “empoderar a las mujeres musulmanas en lo que son sus derechos, en el conocimiento de la religión”, explicó en la diaria Radio, Heba Smith, licenciada en Psicología y fundadora de la asociación.
Smith nació en Uruguay y se crió en Argentina, donde tuvo su primer acercamiento con la religión al coincidir en la escuela con niñas musulmanas. “Si bien a mí me parecía que era hermoso cómo esa niña defendía su fe de tan pequeña, no tenía mucha información de que era el Islam”, reconoció; y agregó que “después la propia vida te va mostrando el camino por donde tenés que ir”. Siendo estudiante de la Facultad de Psicología, Smith realizó una especialización en Psicología y Religión, y ahí tuvo la oportunidad de profundizar y entender el Islam. “Ahí empezó mi búsqueda, un poco. Primero a través de internet, buscando información, y después acercándome acá al Centro Islámico Egipcio, que oficia de mezquita”, explicó.
“Ese fue el camino, básicamente, que hice. Y, a los pocos meses, hice la conversión al Islam, o el retorno al Islam. Nosotros hablamos de retorno porque decimos que todos nacemos con una fitra, una creencia pura en Dios, y que luego la cultura, la religión de los padres, la sociedad, etcétera, y los caminos propios van haciendo que vayas tomando opciones y caminos diferentes. Entonces decimos ‘retorné al Islam’”.
Fátima Zahra, a quien debe su nombre la asociación, es la hija del profeta Muhammad, o Mahoma, como se lo conoce comúnmente. “Ella tuvo un rol fundamental en lo que era la difusión del Islam, en lo que era el apoyo a las mujeres. Cuando era pequeña sintió lo que fue el hambre, el desplazamiento. Entonces, es una de las mujeres ejemplares en el Islam, como lo es su madre, Hadiya, que fue la primera esposa del profeta y que también tuvo un rol fundamental en lo que fue el sostén al profeta, no solamente económico, sino también espiritual”, sostuvo Smith.
Sobre el relacionamiento de la sociedad uruguaya con la comunidad musulmana, la activista sostuvo que la “xenofobia es muy fuerte”, ya sea por desconocimiento, falta de educación o formación. “Creo que lo primero que se le viene a la cabeza son los prejuicios. Me ha pasado de ir caminando por la calle con mis hijas y que me digan, ‘quítate ese pañuelo, acá sos libre, volvete a tu país’”, contó Smith, quien acotó que el uso del hijab –la vestimenta de las mujeres musulmanas– suele despertar prejuicios y discriminación, por ejemplo, a la hora de trabajar: “El dueño del lugar o el gerente nos dice que tu currículum es buenísimo, pero si te quitás el pañuelo está mejor”.
Si Hamas es un grupo terrorista, “¿por qué no decimos que el Estado sionista es un Estado terrorista que ha venido masacrando gente sistemáticamente?
Smith comentó que la asociación pertenece a la Red Latinoamericana de Mujeres Musulmanas, que les permite entrar en contacto, a través de correligionarias de la región, con población gazatí, a la que buscan apoyar monetariamente, psicológicamente, moralmente y espiritualmente, dentro de lo posible.
Personalmente, relató, ha tenido contacto con una mujer viuda que reside en Gaza, madre de un niño palestino-chileno, porque su papá era de origen palestino pero vivía en Chile. “Esta chica nos contaba lo difícil que es comprar una carpa. El niño estaba enfermo y me dice, ‘es muy difícil encontrar medicina para el niño; nos estamos enfermando’. Y cada vez que hablamos directa o indirectamente con ella, porque a veces hablo con otra persona que tiene también contacto, es muy crudo porque te eriza la piel escuchar los audios en donde te está contando desgarradamente que se están muriendo, que ella y el pueblo palestino de Gaza se están muriendo de inanición, se están muriendo de falta de recursos médicos”, sostuvo.
En cuanto al posicionamiento de la comunidad internacional sobre la situación en la Franja de Gaza, Smith se alegra de que haya declaraciones, como las del secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, o las de la relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos, Francesca Albanese, que ponen de manifiesto “la situación de hambruna, de horror, de masacre, de genocidio”. Sin embargo, considera que “con las declaraciones no estamos haciendo nada”, y, de hecho, “llegaron un poco tardías”.
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“Es impensable para nosotros, que tenemos las necesidades básicas satisfechas, gracias a Dios, pensar que una persona está poniendo en riesgo su vida por una bolsa de harina o una bolsa de arroz”, señaló Smith, quien recalcó que, a pesar de las declaraciones de condena, “la gente sigue muriendo”.
“Ahora los acorralaron más en la frontera con Egipto. ¿Cuál es el plan? Desplazarlos a Sinaí. Y a la gente de Cisjordania, desplazarla a Jordania. El objetivo es quedarse con todo lo que es el poco pedazo de territorio palestino que queda y exterminar a un pueblo y obligarlo a seguir desplazándose, porque la población de Gaza es población refugiada y desplazada”, sostuvo.
Para Smith, las “neutralidades no existen”. “Tenemos que ser muy utópicos o tener un pensamiento mágico muy grande para pensar que no estamos implicados en el tema; de un lado o del otro estamos implicados”.
Acerca de su visión sobre Hamas y sus acciones del 7 de octubre de 2023, Smith apuntó a la existencia de “una guerra de narrativas hegemónicas”, en tanto, “lo primero que decimos es ‘esto inició el 7 de octubre’, negando el resto de la historia”. Esto “no inició el 7 de octubre, esto inició en 1948 cuando se establece el Estado de Israel, cuando se produce el Nakba, cuando gente que tenía su casa en la tierra palestina fue desplazada, las casas fueron tomadas y esa gente fue desplazada entre otros lugares, hacia Gaza y Cisjordania”, afirmó.
La activista acotó que se toma el 7 de octubre como que marcó “una atrocidad”, ante la cual Israel responde, pero “de una manera totalmente incongruente o desproporcionada”. Por un lado, remarcó que Israel “tiene uno de los ejércitos más poderosos del mundo, con armas químicas incluso”, mientras que “Palestina no tiene ejército”. Por otro, cuestionó que se catalogue a Hamas como un grupo terrorista o extremista; “¿terrorista para quién?”, preguntó. Smith señaló que Hamas es “un grupo político”, de resistencia, que no tiene un brazo armado. “Si nosotros decimos que por lo que aconteció el 7 de octubre Hamas es un grupo terrorista, ¿por qué no decimos que el Estado sionista es un Estado terrorista que ha venido masacrando gente sistemáticamente desde hace más de 75 años, y que hoy en día está cometiendo el genocidio más atroz?”, cuestionó Smith.
Smith también se refirió al “juego político” interno de Israel y a los niveles de aprobación del gobierno de Benjamin Netanyahu antes y después del 7 de octubre. Además, consideró que el primer ministro israelí “es uno de los culpables” de que los secuestrados por Hamas el 7 de octubre estén muriendo, “porque él mismo está atacando, él mismo está impidiendo que se acceda a la comida, al agua potable”. “Hay mucha gente que entiende que no le importan [a Benjamin Netanyahu] los secuestrados realmente, porque si le importaran, hubiera hecho otros acuerdos de paz, otras acciones”, sostuvo.