El viernes el Frente Amplio (FA) dará inicio al VIII Congreso Ordinario “Compañero José Pepe Mujica”. Hace varias semanas, sectores, comités de bases y dirigentes trabajan en afinar los detalles para una discusión que abordará un amplio espectro de temas. El proceso comenzó formalmente con el trabajo de cuatro comisiones que dieron paso a un documento que aprobó el Plenario Nacional y que será la base de la discusión congresal.
Una de las comisiones, enfocada en “pensar la izquierda del futuro”, promovió uno de los pasajes del documento con más novedades. En concreto se identificó la necesidad de atender “el papel de las juventudes en la fuerza política” a la luz de procesos que han llevado en otras partes del mundo a que “las derechas” logren “captar el voto joven”. En esa línea, se propuso “la creación de comisiones de jóvenes a nivel barrial, departamental y cultural, así como en todos los ámbitos donde tengan presencia”.
Las juventudes frenteamplistas agrupadas en los distintos sectores discutieron durante las últimas semanas a nivel interno este planteo y luego desarrollaron un ámbito común para definir una posición de cara al congreso. El viernes pasado, durante una actividad organizada por Seregnistas, la dirigente de la juventud Ema Wilkins subrayó “la responsabilidad y el deseo de generar” en la instancia congresal “una herramienta que le permita a la próxima generación de jóvenes una estructura básica”. Wilkins planteó que esa “estructura básica” dará lugar a la posibilidad de “organizarse y tener una expresión de juventud del Frente Amplio en el territorio, en los sectores y en todos los locales frenteamplistas”.
la diaria consultó a Natalia Díaz, secretaria general de la Unión de la Juventud Comunista (UJC), quien explicó que el planteo que se buscará impulsar con el apoyo de la juventud de la mayoría de los sectores frenteamplistas tiene que ver con “una Comisión Nacional de Juventudes”. “Es construir una herramienta política que invite a la militancia juvenil en el Frente Amplio contemplando nuestras diversidades, construyendo puentes que fortalezcan toda la estructura con foco especial en las bases”, detalló Díaz. La dirigente, que ejerce como diputada desde la renuncia de Ana Olivera, agregó que el ámbito de coordinación de las juventudes frenteamplistas con el que se cuenta hoy “es muy volátil dado que no tiene un espacio en la estructura orgánica”:
“La idea es tener este espacio desde donde no solo resolver, sino poder introducir a toda la estructura del FA en la necesidad de fortalecer la militancia juvenil; es construir un plan de trabajo que no solo movilice a los sectores juveniles del FA, sino que invite a la participación de otras jóvenes”, sintetizó la secretaria general de la UJC.
Las características del ámbito y las discusiones de fondo
Díaz profundizó en que se espera que el ámbito funcione “como el resto de las comisiones” que tiene la fuerza política. Como ejemplo, la dirigente hizo referencia a que en Canelones una comisión de jóvenes integra la Mesa Política Departamental y se encarga de “pensar actividades afines a la acción política del FA en el territorio con foco en la juventud”. “El objetivo no es construir una estructura más, sino generar las condiciones para que las juventudes puedan ser parte de la construcción de nuestra fuerza política”, indicó.
Desde la Vertiente Artiguista, el integrante de la juventud Felipe Silva explicó a la diaria que más allá de la definición tomada de cara al congreso, la principal coincidencia de los sectores a nivel de juventud es la necesidad de tener “un mayor protagonismo dentro de la fuerza política”. Adelantó que este objetivo se buscará dejar planteado en el congreso más allá de la conformación de la nueva comisión.
“Tener jóvenes participando en la toma de decisiones es lo que va a hacer que tengamos un Frente Amplio vivo y pujante”, resaltó Silva. Asimismo, agregó que si bien es importante que quede “plasmado en el documento” del congreso, la clave está en entender que la representación de los jóvenes en la orgánica partidaria es algo que se “debe construir todos los días”.
Por último, Silva reconoció que la juventud de su sector definió apoyar la creación de la comisión de juventud a pesar de concluir que la falta de participación no es “un problema que se solucione creando más estructura”. Destacó que el apoyo a la propuesta de cara al congreso partió de entender que era “una mala señal que no saliera con un amplio respaldo” una acción que buscaba un objetivo compartido.
El desacuerdo del MPP
Si bien los jóvenes del Movimiento de Participación Popular (MPP) participaron en el ámbito en el que se acordó el posicionamiento de las juventudes frenteamplistas de cara al congreso, definieron no apoyar la moción que busca la creación de una comisión nacional. “Nosotros nunca estuvimos de acuerdo con generar más espacios de organización paralela, creemos en un formato de trabajo de la estructura política intergeneracional”, explicó el dirigente de la juventud emepepista Lucas Silveira.
En la misma línea, detalló que si bien se reconoce la “necesidad pragmática” planteada por los demás sectores, la visión “ideológica” del MPP se orienta a que la “participación de los jóvenes” debe partir de la “acción política interna de cada sector”. Silveira apuntó que si bien entienden que los jóvenes “tienen que estar en cada área” de la orgánica y no en “un espacio meramente burocrático” de las juventudes, confirmada la aprobación de la comisión, su sector trabajará como corresponda en ese espacio.
