Con un homenaje al expresidente de la República y una intervención del presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, el viernes comenzó en el Palacio Peñarol el VIII Congreso Ordinario del Frente Amplio (FA) Compañero José Mujica, bajo la consigna “El futuro se construye”.
El encuentro estaba pactado para las 18.30 con un show del dúo Larbanois & Carrero; sin embargo, fue recién entonces que los y las congresistas comenzaron a poblar las diferentes secciones del recinto, por lo que se demoró por poco más de una hora. Los militantes traían consigo estandartes de las incontables agrupaciones que integran la fuerza política, pero también la bandera nacional, e incluso hubo algún símbolo en alusión a Palestina.
En la puerta principal, fueron recibidos por el Volkswagen de 1987 que se volvió un símbolo del estilo de vida espartano que Mujica llevó adelante. Las referencias a la figura del exmandatario se repitieron durante la primera jornada del congreso, y en múltiples oportunidades los vítores y aplausos sostenidos ante la sola mención de su nombre hicieron retumbar el techo de chapa del recinto.
Hubo también quienes llegaron del interior y, por lo tanto, llevaban consigo equipaje. Entre ellas, Yanet Machín, congresista del comité Paco Espínola de San José de Mayo, que dijo a la diaria tener buenas expectativas para este congreso y que “va a ser de los más grandes en participación”. “Esperemos que para el FA salga todo bien y que la cantidad de puntos se puedan analizar y salir en consenso”, afirmó Machín, que es edila departamental.
Es que, además de los más de 3.000 congresistas, entre titulares y suplentes, que participarán en el congreso este fin de semana, hay más de 1.000 mociones a tratar entre sábado y domingo. Están organizadas en torno a un documento base de casi 300 puntos que fue aprobado por el Plenario Nacional del FA en agosto y que, según el propio texto, “sintetiza la fuerza viva de la militancia, el diálogo sistemático con la sociedad civil organizada y el compromiso ético inquebrantable de la fuerza política con las grandes mayorías populares”.
El documento, y por lo tanto las mociones, se organiza en cuatro capítulos. Uno de ellos aborda el análisis de la coyuntura internacional y cómo se consolida el FA frente a la “crisis” del “capitalismo global”. También se hará un balance de las actuaciones desde el último congreso ordinario, celebrado en 2021, y en línea con un tercer capítulo, se analizará la estrategia y la línea programática del partido de gobierno.
En último lugar, los congresistas intercambiarán sobre el rol que juega la fuerza política, algo que implica, entre otras cosas, discutir su vínculo con el gobierno, así como con las bases, las juventudes –sectoriales o no–, y los diferentes grupos de interés que conforman a la sociedad en su conjunto. Además, y según lo acordado, volverán a elegir a Fernando Pereira, que se presenta como único candidato, como su líder para el próximo término.
Pereira: hay que “proyectar el FA que se precisa para los próximos 20 años”
En una rueda de prensa en la antesala del acto de apertura, Pereira celebró el congreso, a cinco años del anterior, como “uno de los más grandes en la historia del FA”. Dijo que su concreción resulta “sumamente importante” para hacer un balance de lo realizado en ese período, ya que, “evidentemente, pasaron muchas cosas”. El dirigente remarcó que, luego de los diferentes triunfos electorales a nivel nacional y departamental, el FA puso en marcha “cambios importantes en la política pública para bajar los niveles de desigualdad”, aunque también apuntó a la necesidad de “proyectar el FA que se precisa para los próximos 20 años”.
“Las organizaciones no se piensan en el corto plazo: por un lado, hay una autonomía relativa al gobierno para asumir su gestión, pero, mientras tanto, el FA tiene que fortalecerse, porque para generar condiciones de ser una opción [alternativa] a la derecha, tiene que haber una solidez como la que este congreso está demostrando”, aseveró.
En ese sentido, afirmó que la instancia también involucra un examen interno, ya que “el FA es autocrítica esencialmente”. Es así que cuestionó que la oposición la “pida”, pero “no hace la suya”: “Perdieron un gobierno e hicieron una autocrítica que todavía nadie entendió”, afirmó. Y contrastó: “Nosotros sí vamos al hueso, en el sentido de no solo intentar saber por qué perdemos, sino cuando gobernamos, dónde están los aciertos y dónde están los errores”.
Fernando Pereira durante su discurso en la apertura del Congreso del Frente Amplio.
Foto: Rodrigo Viera Amaral
Luego de que se le consultara por la última encuesta de Cifra, que recoge un saldo negativo de 33 puntos porcentuales en la valoración del gobierno de Yamandú Orsi entre la ciudadanía, Pereira indicó que el número “está dentro de la falla estadística”. Además, remarcó que la fuerza política no debe gobernar “ni hoy ni nunca” a partir de las encuestas. “Hay que tomarlas con cautela, porque es una fotografía, y como toda fotografía, puede tener problemas”, argumentó, si bien admitió que “hay causas” que pueden generar rispidez entre los frenteamplistas –en su caso, la aprobación de Orsi no supera la mitad– y aseguró que se está trabajando al respecto.
Desde las bases
Momentos después, y como parte de su oratoria, que se extendió por poco más de una hora, Pereira destacó la convicción de los congresistas. “Somos primero que nada uruguayos o uruguayas, pero después frenteamplistas del primero al último”, ilustró. Según remarcó Pereira, el documento que se discutirá en los próximos días “no fue una ocurrencia” de los marcos directivos de la fuerza política, sino de sus propias bases, a las que catalogó como “la gran garantía” de su unidad. Así, repasó la “historia muy rica” de la fuerza política y las diferentes figuras que integraron sus cuadros y ayudaron a hilarla. “Todas las personas tienen sus referencias”, sostuvo, y momentos después destacó a Liber Seregni como “el padre de la unidad del FA”.
“Nos queremos tal como somos, con nuestra diversidad, con nuestras formas distintas, pero todos empujando al mismo lado en la cancha”, destacó, y recordó que los orígenes de la fuerza política obedecieron a la “necesidad del pueblo uruguayo para cambiar la realidad”. “Vaya si la cambiamos para los que menos tienen”, afirmó, y acotó: “Una fuerza de izquierda que no mira a los pobres no puede llamarse fuerza de izquierda; no puede, podrá ser otra cosa”.
Así, y luego de reconocer “a los que todavía están”, notó que repasar la historia del FA no pasa por un componente de nostalgia, sino por “mirar el futuro”. Apuntó a los últimos años como “muy difíciles para la historia del FA”, que perdió a varios de sus referentes. En particular, y con respecto a Mujica, destacó su faceta de “militante” que “salía a golpear puerta a puerta”, pero también su “orgullo de trabajador”, que era “parte de la esencia” del exmandatario, y su “dimensión ética y política” como “un hombre que marcó Uruguay para siempre”. “Pepe ensamblaba esa sensibilidad que la gente común tiene, porque era un hombre común hablándole a la gente común”, ilustró.
“Sí que hemos hecho muy bien en llamar este congreso José Pepe Mujica, porque también ahí hay un pueblo conmovido, [...] que gritaba ‘viva Pepe’ cuando ya sabía que Pepe no estaba”. Así, se preguntó: “¿Pepe acaso no está cuando pensamos en las ideas del futuro, cuando hablamos con nuestros jóvenes?”. Y se respondió a sí mismo: “Claro que está”.
