Este martes comenzó a sesionar en el Parlamento la comisión especial que tiene a estudio el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que los cuatro países del bloque regional sudamericano deben ratificar en sus respectivos cuerpos legislativos. El tratamiento parlamentario implica únicamente su aprobación o rechazo, ya que el texto no puede ser modificado.

Los legisladores definieron una agenda de delegaciones vinculadas al sector productivo, que visitarán la comisión esta semana para opinar sobre el contenido del acuerdo, previo a la votación en el plenario del Senado, instancia prevista para el 25 de febrero. La primera visita fue del canciller Mario Lubetkin, quien en una rueda de prensa destacó el “respaldo extraordinario” que recibió el tratado por parte del Parlamento.

Luego de Lubetkin fue el turno de la Unión de Exportadores (UEU), la Asociación Rural (ARU) y la Federación Rural. Tras su comparecencia, la secretaria ejecutiva de la UEU, Margarita Varela, dijo en una rueda de prensa que “fue una instancia muy interesante” y señaló que desde la gremial valoran “muy positivamente el sentido de urgencia que le está dando el Parlamento a la convocatoria y al tratamiento de este tema para tener rápidamente una resolución”.

Varela dijo que la visita de la UEU se centró en transmitir a los legisladores “por qué el acuerdo es importante para el desarrollo de la exportación”, así como para el “crecimiento económico del país”, en el sentido de las “oportunidades” que puede significar el tratado.

“La mayoría de los productos van a entrar en mejores condiciones que las que tenemos hoy en períodos de tiempos más cortos: algunos se desgravan, quedan sin aranceles desde la entrada en vigor del acuerdo, y otros se van desgravando más lentamente, pero todos van a tener mejoras en sus condiciones de ingreso a la Unión Europea”, apuntó. Resaltó la relevancia que tiene el bloque europeo como socio comercial para Uruguay, ya que “es el tercer destino de exportaciones”, “el tercer origen de nuestras importaciones” y “el primer inversor en Uruguay”.

En ese sentido, sostuvo que el tratado no solo será “beneficioso” para las ventas en el exterior que ya se hacen a la UE, sino también para “abrir oportunidades de inversiones productivas aprovechando las ventajas del acuerdo”. Consultada sobre si hay aspectos a tener en cuenta una vez entrado en vigencia, Varela dijo que, cuando se ratifique, “hay un montón de pasos que hay que dar para ir a la aplicación concreta”.

Con relación a posibles efectos negativos, expresó que hay sectores que “pueden verse afectados por una mayor competencia de productos europeos”, como los lácteos, ya que “el acuerdo es de ida y vuelta”. En esa línea, señaló que, por un lado, “el acuerdo establece unos plazos mayores de apertura para esos productos para darles más tiempo de adaptarse a las nuevas condiciones”; y por otro, “prevé tomar medidas de salvaguardia cuando hay un aumento de las importaciones que pueda dañar la producción local”.

Por lo tanto, a su juicio, “este tiempo adicional” para la liberación de la importación “es una oportunidad de aprovechar ese tiempo” para analizar “qué medidas, qué apoyos, qué ajustes pueden tener esos productos para poder competir en mejores condiciones que los productos europeos”.

Desde la ARU destacan la disminución de aranceles de 20 millones de dólares

El presidente de la ARU, Rafael Ferber, dijo en la rueda de prensa que en la comisión les agradecieron a los legisladores que se “escuche a los privados”, y apuntó que notó “una comisión que realmente estaba muy completa y, sobre todo, sin voces en contrario”. “Esperemos que se apruebe lo más rápido posible”, resaltó.

Ferber dijo que el sector arrocero y el de la carne roja “son los más beneficiados” por el tratado; en el caso de la industria láctea, que podría verse afectada, consideró que “lo que hay que hacer es ayudarla a profesionalizarse, sobre todo en la parte de quesería artesanal”. “Creo que la calidad de los productos está bien, va a competir sin problema, [pero es en] la presentación y todo lo demás donde hay que ayudar a que puedan competir correctamente”, apuntó.

En el marco de la búsqueda de soluciones alternativas, Ferber manifestó que transmitió a los legisladores la “inquietud” de que “no espere a que esté la situación”; según destacó, “ya se puede empezar a trabajar” en medidas que ayuden a que el impacto no sea tan alto.

Si bien dijo que no tiene una estimación concreta sobre cuánto pueden crecer en términos económicos los sectores que se verían favorecidos, el presidente de la gremial agropecuaria señaló que “probablemente haya alrededor de 20 millones de dólares de aranceles que se van a dejar de pagar”.

Sobre la posibilidad de explorar mercados alternativos, Ferber aclaró que “Uruguay va a seguir trabajando” en esa línea y que “se está apuntando mucho a Asia”. Resaltó, además, que Uruguay tiene “una fuerte entrada” en Estados Unidos.

Por su parte, el vicepresidente de la Federación Rural, Jorge Rodríguez, sostuvo en la rueda de prensa que “son muchos más los que se benefician que los problemas”. De todos modos, llamó a “estar atentos a solucionar” la situación de los sectores perjudicados: “Creo que es una carrera que recién empieza, donde ahora tenemos que trabajar en pro de ser más competitivos y alcanzar las metas que nos podemos cifrar en las mejoras que vamos a tener en el negocio”.

Remarcó que Europa “siempre ha sido exigente en calidad” y que los productores han “sabido ser trazables, sostenibles y poder mostrar el negocio allí”. “En los rubros agropecuarios la territorialidad es fundamental y creo que eso permite que las mejoras que podamos conseguir de negocio lleguen al fondo del país, a los últimos rincones, que el productor que está con un ternero en el principio de la cadena se va a beneficiar, y con eso, toda la cadena exportadora”, expresó.