“Me retiro triste”, declaró este lunes a radio Carve el extitular de la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas (Dinapyme), Luis Inzaurralde, quien renunció este fin de semana por discrepancias con la ministra de Industria, Fernanda Cardona. Inzaurralde lamentó que no se le “permitió” desarrollar acciones para cumplir con un compromiso personal que tenía con el interior del país. “El interior está abandonado, olvidado, y había que estar en cercanía permanente con ellos, visitarlos, visualizar las dificultades, las cosas que se necesitan, que es la única forma de que podamos tener un país en crecimiento, un país productivo”, comentó.

El exdirector relató que las discrepancias con Cardona empezaron “desde los primeros días”, porque él salía “permanentemente” al interior, y “siempre” lo estaban llamando para decirle que “tenía que salir acompañado con algún diputado, algún senador, algún integrante de la fuerza política”; “cada vez que yo salía al interior, me estaban diciendo que tenía que avisarles para que me mandaran con alguien de la fuerza política”. “Eso ya me había empezado a molestar, pero yo soy de bajo perfil, trato de estar siempre callado, hasta que esta vez dije ‘basta, no va más'”, expresó.

Comentó que en el ministerio “se hablaba mucho de política partidaria” y que él les decía que “había que gobernar para todos, y eso les molestaba enormemente”.

Concretamente, aseguró que la ministra se molestó porque trabajó junto con el alcalde nacionalista de la ciudad de Pan de Azúcar, Alejandro Echavarría, para abrir un centro comercial en la ciudad, y porque hizo lo propio con el también nacionalista René Graña, alcalde de Piriápolis, para instalar un centro para los artesanos de esa ciudad. Inzaurralde afirmó que la ministra rechazó este último proyecto sin decirle nada, y luego argumentó que los artesanos no querían el centro, pero el extitular de Dinapyme afirmó que el alcalde le dijo a él que eso no era cierto.

“Todo eso desencadenó que se levantara la voz” en una reunión que mantuvieron por este tema Cardona e Inzaurralde, y a este último le pidieron que les entregara el teléfono —presuntamente por si estaba grabándolos—, todo según el relato del exjerarca. A raíz de esto, Inzaurralde se certificó y entró “en un estado depresivo, sentía que le había fracasado a mi pueblo”, según contó.

Afirmó que se presentará ante la Justicia y que ya instruyó a su abogado para que haga “las cosas que corresponden”, aunque no quiso dar más detalles ante la consulta de los periodistas.

Inzaurralde también contó que llegó al MIEM por su cercanía con el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, y con la exministra de Vivienda Cecilia Cairo; esta última “no fue muy bien respaldada tampoco” en su momento, comentó, pero no quiso ahondar en el punto.

El exdirector aseguró que no se sintió “respaldado” en su tarea y dijo que a los pocos días de asumir, fundadores del Movimiento de Participación Popular fueron a visitarlo al ministerio y le dijeron: “Tenés que tener cuidado, porque vas a tener dificultades”.

Las autoridades del MIEM por el momento han declinado hacer declaraciones sobre este tema, aunque una fuente de la cartera dijo a la diaria que las diferencias no eran personales, sino que tenían que ver con la gestión de Inzaurralde.