En 2025, la economía uruguaya creció 1,8% con respecto a 2024, según el informe de cuentas nacionales publicado este martes por el Banco Central del Uruguay (BCU). La cifra, como había adelantado el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, en entrevista con la diaria, está “lejos” del crecimiento de 2,6% que el gobierno había estimado en el presupuesto quinquenal.
“Nosotros creemos que es un supuesto realista [con el nivel de crecimiento], y como todo en este mundo, si no fuera así, tenemos que tomar decisiones”, decía Oddone en setiembre del año pasado, cuando defendía el proyecto presupuestal en la Cámara de Diputados, donde la oposición advertía que el presupuesto era “optimista” y hasta de “realismo mágico”.
Días atrás, ya con un panorama de crecimiento menor al esperado, Oddone afirmó a este medio que existe “una probabilidad bastante elevada” de que el equipo económico revise “a la baja el crecimiento previsto para 2026”. Las proyecciones oficiales prevén un crecimiento de 2,2% para este año; luego, la economía se aceleraría en 2027 (2,4%) –año en que empezarán a aplicarse algunos de los cambios tributarios incluidos en el presupuesto–, y también en 2028 y 2029 (2,5%). En total, se prevé un promedio de crecimiento del 2,4% durante el quinquenio.
“Crónica de una historia anunciada” y el impacto de la coyuntura internacional
En diálogo con la diaria, el diputado del Frente Amplio (FA) Joaquín Sequeira sostuvo que “es lo más normal del mundo ajustar proyecciones”, por lo que, a su entender, “hay que quitarle dramatismo al ajuste de las proyecciones, que es algo rutinario”. En un sentido similar, el diputado frenteamplista Alejandro Zavala dijo a la diaria que llevar a cabo una corrección de las proyecciones “va de suyo”, en función de “un principio de realidad” y también de “honestidad intelectual”.
“La preocupación no es tanto por las proyecciones en sí, sino por un escenario económico un poco adverso; ya no estamos en una situación de gran crecimiento económico previsto para este quinquenio”, dijo Sequeira.
Para la oposición, el ajuste en las proyecciones abre un escenario ideal para decirle al oficialismo: “Te lo dije”. “Crónica de una historia anunciada”, así resumió la situación actual el diputado colorado Conrado Rodríguez, en diálogo con la diaria. Rodríguez recordó que, durante la discusión del presupuesto, desde la oposición se advirtió que las estimaciones del equipo económico “eran muy optimistas”, ya que “se partía de bases totalmente irrealistas”.
El senador del Partido Nacional (PN) Sergio Botana dijo a la diaria que “lo que claramente se confirma es lo que ya le habíamos dicho al gobierno que iba a pasar”, porque “nuestra economía está poco competitiva, carísima”. Según Botana, “no había manera de zafar”, sobre todo, si “encima le agregamos impuestos y presión sobre la propia recaudación y subimos las tarifas por encima de la inflación esperada y le encarecemos el impuesto a la renta a los trabajadores y no cuidamos el tipo de cambio”.
“Todo indica que el gobierno actuó con un exceso de optimismo o de fervor, que hoy queda de manifiesto”, señaló a la diaria el diputado nacionalista Pablo Abdala, para quien “este escenario se hubiera dado aún sin la guerra de Irán y sin una coyuntura internacional tan compleja”. “El problema lo hubiéramos tenido igual”, afirmó.
Botana sostuvo que “no todas fueron desventajas para el gobierno”, porque, por ejemplo, “el dólar se apreció un poquito y menguó la consecuencia de la falta de competitividad”, lo cual “es bueno para los sectores transables de la economía y es bueno para el empleo”.
“Si la oposición sabía que Estados Unidos iba a bombardear Irán e iba a aumentar tanto el precio del combustible, capaz que estaría bueno que nos hubiese avisado”, ironizó Zavala, desde el oficialismo. El diputado del FA dijo que el gobierno no tuvo “una proyección descolgada de lo que pensaban los demás”: “Los analistas económicos no lo decían; no lo decían las encuestas del Banco Central, no lo decían las consultoras privadas, no lo decía el Fondo Monetario Internacional”, enumeró.
En ese sentido, Sequeira añadió que “ajustar a la baja el crecimiento dada la coyuntura es algo que están haciendo todos”. A modo de ejemplo, mencionó los resultados de las encuestas de expectativas del BCU, cuyas perspectivas de crecimiento para este año pasaron de 2% a 1,6% entre febrero y marzo.
No obstante, Rodríguez afirmó que la oposición no estaba “en solitario” en su posición. “Nosotros también teníamos nuestros asesoramientos con expertos en macroeconomía que nos decían lo contrario a lo que decía el ministro y a lo que decían algunos organismos”, como el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) y el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), señaló el diputado colorado.
Las distintas alternativas
En declaraciones a Subrayado, la senadora del PN Graciela Bianchi advirtió que, en el caso de que el gobierno modifique el gasto, “va a haber problemas”. Oddone “los va a tener dentro del gobierno, y va a haber problemas sociales, obviamente”, afirmó.
En la misma línea, Abdala consideró que el escenario político de los próximos tres meses “es muy complejo”, ya que la Rendición de Cuentas no solo “no debería aumentar el gasto, sino que, además, debería recortarlo”, lo que supondría “escenarios de mucha disputa sindical, social y política en la propia izquierda, en el propio gobierno”. Con todo, Abdala dijo que le “tranquiliza que el ministro diga que no va a afectar el gasto social”, por lo que se “pondría el énfasis en achicar y en recortar el gasto burocrático, que hay que identificarlo”.
Para Rodríguez, en vista de que “hacer un nuevo ajuste fiscal es algo muy complicado”, el gobierno “va a tener que recurrir a algo que dijo que no iba a recurrir”, que es ajustar el gasto. El diputado colorado apuntó que “no todo es un gasto eficiente” dentro del Estado.
“El gobierno ya tiene que estar ajustando las proyecciones a la realidad, pero esperemos que el plan de austeridad sea hecho con inteligencia”, señaló Botana, quien también llamó a “revisar todo lo que el Estado tiene hoy que se ha vuelto obsoleto e innecesario”. Asimismo, con relación a los cambios tributarios incluidos en el presupuesto, expresó. “Esperemos que suspendan la aplicación”, ya que “todo lo que sea incremento de la presión fiscal hay que cuidarlo”.
Por su parte, Zavala sostuvo que una alternativa es “modificar los ingresos”, por ejemplo, a través de una revisión del gasto de la Caja Militar. “Si les pedimos que hicieran un esfuerzo a los pasivos profesionales [por la Caja de Profesionales], capaz que es el momento de pedirle a los generales y a los coroneles que también hagan su aporte”, señaló.
Zavala dijo que, si se aplicara el impuesto que se pretendía aplicar en la reforma de la Caja Militar –que no consiguió aprobarse en 2018–, “podríamos recaudar quizá unos 50 o 60 millones de dólares”. El diputado del FA adelantó que su “voluntad es poner el tema sobre la mesa”, porque, “si vamos a discutir que tenemos que reducir algún gasto, también tendríamos que discutir si hay alguna cosa que haya quedado por el camino”.
En rueda de prensa, el diputado frenteamplista Bruno Giometti señaló que “una alternativa puede ser diferir algunos gastos que no se entiendan como prioritarios en materia de presupuesto”. “Si hay que ajustar, tiene que ser sobre los gastos que realiza el Estado que no afectan prioridades programáticas esenciales”, afirmó.