Un día después de la movilización convocada por la Asamblea por un Mar Libre de Petroleras contra las prospecciones sísmicas en el mar, el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, confirmó que ya comenzaron las actividades, “con las autorizaciones correspondientes”, para saber si existen hidrocarburos y dónde sería propicio hacer un pozo exploratorio.
Hace exactamente una semana, el ministro aprobó el Plan de Gestión Ambiental (PGA) y el plan de navegación presentado por la empresa CGG Services -cuyo buque BGP Prospector llegó a Montevideo el 2 de febrero- para que puedan comenzar con las actividades.
Este viernes, el ministro destacó en una rueda de prensa que la decisión de hacer prospecciones sísmicas en Uruguay “no es del Ministerio de Ambiente (MA)”, sino que “es del gobierno”, a partir de una “política nacional liderada por el Ministerio de Industria y por Ancap. “Estas acciones fueron definidas por resoluciones del Ministerio de Industria y de Ancap en el período pasado, años 2022, 2023 y 2024, cuando se suscribieron estos contratos, que comprometieron al país a realizar esta actividad”, detalló.
Además, resaltó como algo “nuevo” y como “responsabilidad” del MA que haya habido un aumento de las medidas de protección así como las exigencias de protección ambiental, algo que, según dijo Ortuño, asumió con “mucho compromiso” y “con una sensibilidad que es compartida con quienes expresan preocupación por la protección de la fauna marina”. “Hoy podemos decir que las actividades se están desarrollando con observadores que van en los barcos para velar por el cumplimiento de las medidas de protección de la fauna marina y de cuidado del ambiente que establecimos”, apuntó.
Una de estas medidas, según el PGA, es que no se podrán activar las fuentes de sonido propias de la prospección cuando se detecte la presencia de cetáceos, tortugas y pinnípedos en un radio de 1.000 metros desde la fuente de sonido, y deberán apagarse inmediatamente ante la presencia de cetáceos en el radio de mitigación de 1.000 metros y de 600 metros para tortugas y pinnípedos.
En cuanto a los observadores, el ministro dijo que estos “se han capacitado”, lo cual es “una cuestión fundamental”. De acuerdo con el PGA, el MA dispuso que durante la prospección sísmica haya un mínimo de cuatro observadores de fauna marina y dos operadores de monitoreo acústico pasivo, que se encargarán de registrar los datos de los monitores ambientales y de la aplicación de las medidas de mitigación en el formato que el MA establezca. Para esto, la empresa CGG Services presentó los currículums de seis especialistas.
Este jueves las personas movilizadas en contra de las prospecciones cuestionaron que la autorización ambiental se haya hecho con base en “los informes de los empleados de las petroleras y de las empresas de evaluación ambiental que esas empresas pagaron”. En contraste a esto, Ortuño dijo que las autorizaciones se dieron con base en “elementos técnicos elaborados por los expertos del MA: biólogos, biólogas, licenciados, expertos que trabajan hace tiempo en estos temas y también con el asesoramiento de expertos externos que nos permiten afirmar”.
A su vez, el titular del MA destacó como otra de las medidas el Protocolo de Compensación a la Pesca Comercial, en atención a “la legítima preocupación de la industria pesquera”. “Por primera vez, [habrá] indemnizaciones en caso de comprobarse pérdidas o afectaciones de la actividad pesquera que antes no existían, a pesar de que hemos tenido actividad de prospección sísmica desde los años 80 para acá en todos los períodos de gobierno”, subrayó. Remarcó: “Ahora tenemos esa prevención. Así que realmente estamos comprometidos con los controles, comprometidos con el cuidado del medio ambiente”.