“Era la herramienta que me faltaba para decirles que Cerro Largo está unido”, escribió en redes el intendente blanco de ese departamento, Christian Morel, una vez aprobado el presupuesto municipal para el quinquenio. Se votó en general por unanimidad por los 28 ediles del Partido Nacional (PN) y los tres que pertenecen al Frente Amplio (FA).
El 23 de marzo, en la sesión extraordinaria que se extendió por cuatro horas, el edil blanco Álvaro Segredo adjetivó el proyecto como “equilibrado, realista y pragmático”. Dijo que se sostiene con 41% de ingresos departamentales y 59% de recursos del gobierno nacional, al tiempo que el 65% está asignado a programas de funcionamiento y el 35% a inversiones. Aseguró que “uno de cada tres pesos” estarán destinados a obras —cifra que asciende a 33,33% del total— y precisó que el 22,63% irá a los 16 municipios que contiene el departamento.
En una rueda de prensa que consignó Canal 12 de Melo, Morel listó al menos seis obras y remodelaciones previstas para 2026, además de adelantar que la intendencia comprará camiones de recolección, camiones mixer y camionetas utilitarias, entre otra maquinaría, en una inversión que supera los 150.000 dólares. Ese día se apersonó en la Junta Departamental para transmitir “la seguridad y la tranquilidad a cada uno de los ediles de que todo lo que está escrito” se cumplirá “tal cual”, además de agradecer a la bancada opositora por la “deferencia” de solicitar un encuentro durante el cual se procedió a “cambiar algunos puntos”.
El intendente dijo a la diaria que la importancia del hito radica no solo en la votación general, sino en que “el 94% de los articulados presentados también fueron votados por unanimidad”. Reconstruyó que el miércoles 19 la oposición lo llamó y concretaron la reunión, que duró “45 minutos reloj”, a las 12.00. “Lo que me pidieron lo cambié. No hubo ningún tipo de ‘tira y afloje’ porque yo estoy convencido de que nada de lo que me pidió el FA me va a cambiar a mí el gobierno”, acotó.
Consultado sobre los puntos centrales, dijo que están “en el traspaso de parte del gobierno nacional” y en el “reajuste” sobre el rubro cero, con relación a los salarios y las retribucio0nes. “Por más que generamos cargos, está previsto en el presupuesto que se van a gastar 500 millones de pesos menos en el quinquenio, y después, obviamente, creo que la gestión de utilizar los recursos de la mejor manera es lo que nos va a permitir poder hacer rendir un poco más el dinero”, indicó.
Al momento de asumir, el exalcalde de Río Branco prometió “una gestión descentralizada” y “poner en orden el tránsito” , al tiempo que apuntó hacia un “plan de limpieza y alumbrado”, junto a la recuperación de la caminería rural. Consultado sobre estos puntos, dijo que están en “una buena línea de trabajo” en limpieza, mientras que con el presupuesto, en “libertad para hacer una inversión importante”. Sobre la caminería rural, dijo que “quería tener la posibilidad de saber si se me iban a votar los cuatro coordinadores para los 6.000 kilómetros” y, con el “voto de confianza”, está en condiciones de “generar una mejor política”.
“En el tema de iluminación, obviamente, en estos cinco años vamos a crecer mucho. En la descentralización es donde estoy trabajando más. No porque sea alcalde, sino por el compromiso que tengo con cada uno de los pueblos. Ya le he dado algunas herramientas y otras en lo que es la planificación operativa anual, dándole a ellos la posibilidad de que en el fondo de incentivos los gobiernos municipales armen a su manera y que simplemente nosotros les demos algunos reajustes”, afirmó. El tránsito, finalmente, “es un gran desafío para Melo” y es necesario continuar “trabajando con la conducta”, aunque “en poco tiempo” pondrá “orden en la casa” y habrá “un poco más de exigencia”.
En el marco de la interna blanca, en julio también fue crítico con la situación financiera y cuestionó a su correligionario y antecesor, José Yurramendi. Dijo que actualmente elaboró “una suerte de dos cajas”; en una, funcionando desde julio y compuesta por “dinero que llega del gobierno nacional y los dineros que entran”, paga los gastos y tiene “60 millones de pesos al momento”. Sin embargo, en la otra existía una deuda de 1.600 millones de pesos que bajó a 1.300. “En estos ocho meses de gobierno se han gastado 350 millones y no se debe absolutamente nada de eso”, remarcó.
Finalmente, indicó que las líneas de crédito están cerradas porque “hay un fideicomiso a pagar a siete años” y prevén buscar alternativas privadas. “Tenemos el duodécimo votado con la posibilidad de poder utilizarlo, pero creo que no lo voy a utilizar por el momento (…). Pudimos cumplir con el Fondo de Descentralización del Interior. Vamos a comprar 200 mil dólares en maquinaria pero lo vamos a pagar con el Fondo de Descentralización del Interior, y eso creo que nos va a poder ayudar muchísimo”, sostuvo.
Agregados del FA: obras, modificaciones salariales y menos cargos de confianza
El edil suplente del FA, José Luis Silvera, explicó a la diaria los cambios que impulsó su partido.
Plantearon disminuir los cargos de confianza a la mitad –aunque finalmente se recortaron más de 40 de los 174 previstos—; establecer un tope de compensaciones al 40% del salario para directores y dos salarios mínimos para funcionarios; y contemplar “la solución definitiva al tema de La Pedrera, el depósito de residuos urbanos”, junto a una nueva pista de atletismo, en el marco de una reivindicación programática. También se propuso ajustar salarios por IMS (índice medio de salarios) y no por IPC (índice de precios al consumidor), pero se mantuvo el segundo en acuerdo con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) “más un 2,6% de recuperación anual”.
“Una reunión corta. Reconocemos la actitud política del intendente de recibirnos, creo que en 24 horas, porque los tiempos apremiaban y efectivamente lo estudió, lo consideró y en 48 horas nos dio la respuesta”, aseveró. En base a lo que consideró un “principio de acuerdo”, el FA votó en general y acompañó “arriba del 85%” en particular, ya que no votaron la creación de cargos de confianza.
Sobre las obras, Silvera afirmó que el presupuesto municipal pasó “de 65 millones de dólares anuales a 80 millones, por lo que estamos hablando de 400 millones en el quinquenio”. En ese sentido, calculan un volumen “poco significativo” de cuatro millones de dólares para La Pedrera y 700 mil para el predio deportivo, aunque las cifras se deben “actualizar”. Por otro lado, en lo que respecta a las modificaciones salariales, indicó que aspiraban a “que no fuera discrecional” o “a criterio del intendente”.
“Hay 800 mil dólares que el Ministerio de Ambiente había depositado en el CAF [Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe], como contrapartida del ministerio, y la intendencia tiene que poner su cuotaparte. Esos 800 mil dólares se liberarían si el proyecto avanza”, informó sobre La Pedrera.
El FA anunció que será un “celoso controlador” del presupuesto. Para Silvera, la fuerza política “hace un esfuerzo en acompañar y en darle herramientas al gobierno”, pero buscarán que “las cosas se cumplan” en el marco de su “responsabilidad como oposición”. “El intendente ha manifestado en distintos ámbitos un plan de gobierno que con este presupuesto tiene todas las herramientas para ejecutarlo. Ahora se terminaron las excusas”, aseveró.
Sobre la situación financiera de la comuna, indicó que tiene una deuda de 40 millones de dólares que calificó como “relativamente razonable” y dijo que la gestión hasta ahora “ha sido correcta”, aunque las intendencias están “para hacer obra y dar cumplimiento al programa” porque “pagar las cuentas y tener las cosas en orden es una condición necesaria, pero no suficiente”. Destacó “la voluntad descentralizadora del gobierno de Orsi” porque está cumpliendo con “el envío de las partidas en forma regular”, ya que en Cerro Largo “el rubro cero se lleva todo lo que la intendencia es capaz de recaudar”, mientras que lo demás “está cubierto por el reintegro que hace el gobierno nacional”.
El panorama en la interna blanca
Yurramendi dijo a este medio que su sector dio un “voto de confianza”. Sobre los reparos, señaló que la “multiplicación importante, en torno de 180 cargos de confianza, era excesiva” y, en el caso de los secretarios de los alcaldes, creían que “para una descentralización real” tienen que “ser propuestos por el alcalde y el consejo municipal”, puntos que se modificaron.
Por otro lado, sobre el vertedero sostuvo que debería existir “una partida anual para ir cumpliendo las etapas” que marca el acuerdo para el cierre de vertederos al que se incorporó Cerro Largo en 2025 pero, aunque no está en el articulado, “está en la confianza que nos manifestó el intendente y el gobierno de que partidas extrapresupuestales pueden ser destinadas a esto”.
Finalmente, consideró que en términos generales carece de “luz larga” y eso configura “la mayor crítica”: “Uno no puede solo pensar en cinco años, en hacer un barrio, una plaza, sino también generar un desarrollo que a veces trasciende fronteras”, valoró. En ese sentido, listó que “faltó obra de envergadura”, iniciativas en vivienda y, a nivel educativo, “ser el aliado de la Universidad de la República para que de una vez por todas llegue un campus universitario a la ciudad de Melo que es fundamental para el futuro de Cerro Largo”.