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Política Parlamento
(archivo, 2022) · Foto: Alessandro Maradei

(archivo, 2022)

Foto: Alessandro Maradei

Senado aprobó proyecto que habilita a madres y padres a ausentarse del trabajo para asistir a actividades educativas de sus hijos

La iniciativa fue votada por unanimidad y pasa ahora a la Cámara de Diputados; los legisladores destacaron el efecto positivo que la medida tendrá en el bienestar emocional de escolares y liceales.

La Cámara de Senadores dio media sanción este martes al proyecto de ley que consagra el derecho de madres, padres y responsables de niños, niñas y adolescentes a ausentarse de su trabajo para asistir a actividades educativas de los niveles inicial, primaria y media básica. La iniciativa establece un máximo de ocho horas al año para estos efectos, “sin perjuicio económico” para los trabajadores. Estos deberán avisar a sus empleadores al menos con dos días de anticipación a la realización de la actividad y deberán presentar un certificado expedido por el centro educativo.

En la exposición de motivos del proyecto se señala que la asistencia de los padres y madres a estas actividades “redunda evidentemente de manera positiva en el sentir y desarrollo emocional de la familia y también genera mayor y mejor conocimiento y relacionamiento en la comunidad educativa en su conjunto”.

Durante la sesión, el senador frenteamplista Gustavo González, autor del proyecto, señaló que “la ausencia recurrente de los padres en eventos escolares puede generar muchas veces sentimientos de abandono y baja estima en los niños, niñas y adolescentes”, que “se manifiesta a través de trastornos de ansiedad, retraimiento social y desmotivación escolar o liceal”. “El niño puede percibir que no es lo suficientemente importante para sus padres, lo que afecta directamente su autovaloración”, remarcó González, y apuntó que “la constante incertidumbre de si sus padres asistirán o no deriva en estrés infantil y ansiedad anticipatoria”.

González afirmó que consagrar el derecho previsto en la iniciativa es especialmente importante para las familias de bajos recursos, que muchas veces no tienen tiempo para asistir a las actividades educativas de sus hijos e hijas porque están obligados a sostener largas jornadas laborales.

La senadora frenteamplista Constanza Moreira advirtió que la educación “no se agota en el aula”, sino que “requiere la participación y el involucramiento de las personas adultas”, y apuntó que el centro educativo no debe verse solo como un espacio de formación, sino como un ámbito de “socialización y convivencia”. Blanca Rodríguez, senadora del mismo partido, afirmó que la aprobación del proyecto “es una buena noticia sobre todo para los niños y las niñas, que tanta ilusión ponen cuando preparan sus actos”, y destacó que es importante “para la salud emocional y afectiva de los niños”, así como para los padres y madres, teniendo en cuenta “la culpa” que genera muchas veces no poder asistir a este tipo de actividades. Resaltó que además es un aporte a la “construcción del sentido de comunidad educativa”.

La iniciativa fue votada por unanimidad. La oposición propuso un sustitutivo que fue aprobado, que apunta a que el padre o la madre no puedan usar las ocho horas en una sola oportunidad, sino habilitar un máximo de cuatro horas por instancia. Blás señaló que si bien el proyecto supone “una imposición para la empresa”, que debe asumir los costos de las ausencias, en esta circunstancia “sí vale la imposición”. En la misma línea, el senador colorado Robert Silva señaló que la iniciativa no consagra “un privilegio”, sino el “fortalecimiento del vínculo entre los niños, los adolescentes y sus familias”.