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Salto Política
Vertedero de basura de Salto (Archivo, junio de 2026) · Foto: Ariel Volpi

Vertedero de basura de Salto (Archivo, junio de 2026)

Foto: Ariel Volpi

Dirigente nacionalista cuestiona el enterramiento de residuos y reivindica el plasma como alternativa para Salto

El dirigente Marcelo Alario respaldó que se actúe sobre el vertedero municipal, aunque cuestionó la solución alcanzada por el gobierno departamental defendiendo su proyecto de plasma por ser más económico y ecológico.

La decisión del Gobierno de Salto de avanzar hacia la tercerización del servicio de recolección de residuos y de la gestión del vertedero municipal continúa generando repercusiones políticas.

En esta oportunidad, el dirigente del Partido Nacional y líder de la Lista 330, Marcelo Alario, analizó el proceso y recordó la propuesta que había presentado durante la pasada campaña electoral para abordar la problemática de los residuos mediante tecnología de plasma.

Alario aclaró en diálogo con la diaria que no está en contra de “que un privado participe en la gestión del vertedero”. Por el contrario, entiende que “la situación actual requiere una intervención” y valoró que “la administración departamental haya decidido actuar sobre un problema que se mantiene desde hace varios períodos de gobierno”.

Sin embargo, marcó diferencias con la alternativa que finalmente se pretende implementar. A su entender, “el mecanismo previsto responde a una solución que se está aplicando en distintos departamentos del país y que consiste en encapsular y enterrar los residuos”, una práctica que considera insuficiente para resolver el problema ambiental a largo plazo. “Creo que fuimos los únicos que propusimos cosas en campaña”, sostuvo Alario, al recordar que había presentado dos proyectos, “uno relacionado con la recolección domiciliaria y otro destinado a la utilización de tecnología de plasma para el tratamiento de los residuos”.

Para el dirigente nacionalista, la utilización de esta tecnología permitiría avanzar hacia un sistema de transformación de los residuos en energía. “El plasma a la larga en Uruguay va a llegar porque es la transformación total de la basura en energía y en todos los países desarrollados ya se está yendo para ese lado”, afirmó.

En su visión, el problema radica en que Uruguay suele incorporar determinadas tecnologías con retraso con respecto a otros países. “Nosotros siempre vamos 50 años atrás. Cuando llegue el plasma acá ya va a haber otra cosa inventada”, expresó.

Señaló además que, aunque no comparte la solución elegida para el vertedero, entiende que es necesario intervenir sobre la situación existente. “No es la solución ideal, para mí, pero está. A lo que hay, bienvenido sea”, manifestó.

En ese sentido, valoró que la actual administración haya asumido el problema y decidido modificar el funcionamiento del vertedero. “Por lo menos este gobierno tuvo coraje de encarar cosas distintas porque si no pasan los gobiernos y sigue siendo el mismo galpón que hizo Fonticiella y seguimos contaminando a toda la gente”, afirmó.

Su cuestionamiento se concentra en el mecanismo de disposición final de los residuos. Según explicó, el enterramiento puede reducir el impacto inmediato de la situación actual, pero no elimina los riesgos ambientales asociados al tratamiento posterior de esos materiales. “Lo que van a hacer es la receta mágica que están haciendo todas las intendencias, que es embolsarlo y meterlo para abajo de la tierra y ahí dentro de 15, 20 años van a tener que ver qué hacer”, señaló.

Alario sostuvo que “las bolsas utilizadas para el enterramiento pueden generar filtraciones” y planteó “dudas sobre los efectos que ese proceso podría tener sobre el suelo y los cursos de agua”. Indicó que existen dificultades para impulsar propuestas diferentes a las soluciones que habitualmente se implementan en el país y apuntó particularmente al proceso de autorización ante el Ministerio de Ambiente. “Creo que hay mucho show en todo esto. Cuando llegás al Ministerio de Ambiente te ponen límites y te trancan todo”, debido a que “existen determinadas exigencias y procedimientos que terminan condicionando las alternativas disponibles para los gobiernos departamentales”.

Alario recordó que la normativa ambiental estableció la necesidad de eliminar los vertederos a cielo abierto y avanzar hacia sistemas de disposición final adecuados. Sin embargo, planteó que una cosa es cumplir con esa exigencia y otra es definir qué tecnología se utilizará para procesar los residuos. “Vos vas con plasma, por ejemplo, y no te lo habilitan. ¿Por qué? Nadie tiene respuesta. Y te encajonan”, afirmó.

El dirigente nacionalista también hizo referencia a la “existencia de intereses empresariales en torno a la gestión de los residuos”, y señaló que, desde su perspectiva, “existen empresas que buscan posicionarse en este tipo de servicios”.

Un inversor dispuesto a instalar un horno de plasma

Alario aseguró que el proyecto que presentó durante la campaña no implicaba que la Intendencia de Salto debiera asumir el costo de adquisición de la tecnología.

Según explicó, la iniciativa había sido planteada junto con un inversor privado que estaba dispuesto a realizar la inversión necesaria para instalar un sistema de tratamiento mediante plasma. “El inversor ponía la inversión”, afirmó.

De acuerdo con el dirigente, el proyecto contemplaba utilizar como insumos diferentes tipos de residuos generados en el departamento. Entre ellos mencionó los residuos domiciliarios, determinados residuos sanitarios, aguas negras de OSE y otros materiales derivados de actividades industriales. La propuesta consistía en someter esos materiales a altas temperaturas mediante el sistema de plasma para descomponerlos y transformarlos en energía.

Alario sostuvo que, bajo ese esquema, la intendencia no debería realizar una inversión millonaria para adquirir los equipos, sino proporcionar los residuos necesarios para el funcionamiento de la planta. “Acá no va a costar 5 millones de dólares en el quinquenio esta fiesta, con nuestra solución no le costaba nada a la intendencia”, aseguró.

Mientras la administración departamental avanza con un modelo de tercerización que contempla la recolección y la gestión de los residuos, Alario reivindica una propuesta basada en el tratamiento mediante plasma y cuestiona que el enterramiento pueda constituir una solución definitiva para el departamento.