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Salto Sociedad
Ernesto Cossio, jefe de Policía de Sallto · Foto: Ariel Volpi

Ernesto Cossio, jefe de Policía de Sallto

Foto: Ariel Volpi

Jefe de Policía de Salto afirma que no hay estructuras del PCC ni del CV operando en el departamento

Ernesto Cossio señaló que no se han comprobado vínculos directos con las principales organizaciones criminales de Brasil, aunque reconoció que existen zonas con mayor incidencia de delitos asociados al narcotráfico.

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El Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), consideradas las dos organizaciones criminales más grandes y con mayor capacidad de expansión de Brasil, fueron catalogadas recientemente por el gobierno de Estados Unidos como Organizaciones Terroristas Extranjeras.

Ambos grupos tienen presencia en distintos países de América Latina y están vinculados al narcotráfico, el tráfico de armas y otras actividades ilícitas transnacionales.

La decisión de Estados Unidos volvió a poner el foco sobre la expansión regional de estas organizaciones y sobre la vulnerabilidad de países con extensas fronteras terrestres con Brasil. En el caso de Uruguay, departamentos fronterizos como Rivera, Artigas y Cerro Largo suelen ser señalados como zonas sensibles para el ingreso y la circulación de integrantes de grupos criminales organizados.

Consultado por la diaria, el jefe de Policía de Salto, comisario mayor ® Ernesto Cossio, señaló que la fuerza policial mantiene un monitoreo permanente de posibles señales o movimientos provenientes tanto de Brasil como de Argentina. En ese sentido, indicó que sobre estos temas la información la maneja la Dirección Nacional de Investigaciones.

Cossio sostuvo que en Salto se registran actividades vinculadas al narcotráfico y que algunas de ellas presentan características similares a modalidades utilizadas por estas organizaciones, aunque aclaró que hasta el momento no se ha comprobado la existencia de vínculos directos con el Primer Ccomando de la Capital o el Comando Vermelho.

Según explicó, las investigaciones y detenciones realizadas a personas dedicadas a la comercialización de estupefacientes muestran estructuras de funcionamiento más reducidas y menos complejas que las observadas en regiones donde esas organizaciones tienen una presencia consolidada. “no hay estructuras estables y claramente identificadas del PCC, del CV u otras organizaciones criminales de ese tipo operando en Salto”. Afirmó

Consultado acerca de si existen zonas específicas del departamento donde se concentran los hurtos, las rapiñas y el tráfico de drogas, Cossio señaló que el análisis realizado por la Policía permite identificar algunos puntos de la ciudad y localidades cercanas con mayor incidencia de determinados delitos.

Según explicó, en varios casos existe una relación entre los hurtos y el consumo de sustancias estupefacientes. “Hay personas que cometen hurtos para obtener droga”, indicó. En ese contexto, sostuvo que alrededor de algunos puntos de venta de drogas suelen registrarse delitos contra la propiedad y, en ocasiones, rapiñas.

Cossio afirmó que la Policía ha realizado procedimientos en esos lugares, aunque advirtió que, tras las intervenciones, la actividad suele reanudarse. “Se actúa sobre las bocas de venta, pero muchas veces vuelven a funcionar”, señaló.

Si bien evitó identificar zonas concretas, reconoció que existen áreas del departamento donde la ocurrencia de estos delitos es más frecuente que en otras y que esos puntos forman parte del monitoreo permanente que realiza la Policía.

Consultado sobre la llegada de personas provenientes de otros países, algunas de las cuales migran en busca de mejores oportunidades de vida, mientras que otras pueden tener antecedentes o vínculos con organizaciones criminales, Cossio señaló que existe un trabajo coordinado entre la Policía, la Dirección Nacional de Migración, la Dirección Nacional de Aduanas y la Prefectura Nacional Naval.

El jerarca indicó que la mayoría de las personas que ingresan al país lo hacen con fines legítimos, pero advirtió que también pueden presentarse casos vinculados a actividades delictivas.

En particular, mencionó la posibilidad de que integrantes de organizaciones criminales o redes dedicadas a la trata de personas intenten aprovechar los movimientos migratorios para desarrollar sus actividades.

En ese sentido, sostuvo que los organismos de seguridad mantienen una vigilancia permanente y un intercambio de información para detectar situaciones irregulares y actuar de forma preventiva ante posibles riesgos para la seguridad pública.