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Salto Educación
Feria interactiva “Ciencia Heroica”, organizada por investigadores, docentes y estudiantes del Cenur de Paysandú (archivo, mayo de 2026) · Foto: Santiago Fleitas

Feria interactiva “Ciencia Heroica”, organizada por investigadores, docentes y estudiantes del Cenur de Paysandú (archivo, mayo de 2026)

Foto: Santiago Fleitas

La descentralización universitaria permitió que Salto retenga al 84% de sus estudiantes

El Licenciado en Sociología Juan Romero analizó la evolución del acceso a la educación superior, el impacto de los centros universitarios regionales y los desafíos para incorporar profesionales calificados al desarrollo productivo.

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En 1985, aproximadamente 4% de la población uruguaya tenía estudios universitarios completos o incompletos.

Según los datos del Censo 2023, esa proporción se triplicó y alcanzó 12,7%. Aunque Montevideo continúa concentrando la mayor cantidad de personas con formación universitaria, la brecha con el interior se ha reducido en las últimas décadas.

Actualmente, cerca de un tercio de la población con estudios universitarios reside en la capital, mientras que casi una quinta parte se encuentra en el interior del país.

En diálogo con la diaria, el Licenciado en Sociología Juan Romero explicó que este proceso está asociado a las políticas de descentralización de la educación superior impulsadas durante los últimos 15 años, que incluyeron la creación de centros universitarios regionales.

En ese sentido, señaló que en Salto esas transformaciones permitieron que el departamento retenga al 84% de los jóvenes que cursan estudios universitarios.

“Cuando hay centros universitarios en la región, los gurises se quedan”, afirmó Romero. Según explicó, la permanencia de los jóvenes en sus lugares de origen contribuye a fortalecer el capital humano de los departamentos.

En el caso de Salto, señaló que el porcentaje de población con estudios universitarios se ubica cerca del promedio nacional y que actualmente hay alrededor de 6.500 profesionales insertos en el mercado laboral local.

De acuerdo con el sociólogo, esos profesionales se desempeñan principalmente en actividades vinculadas al sector agropecuario y a los servicios, categoría que incluye buena parte de la actividad comercial del departamento.

Romero destacó, además, el impacto de los Centros Universitarios Regionales en la movilidad social. En términos generales, sostuvo que cerca del 55% de los estudiantes que ingresan a la universidad son la primera generación universitaria de sus familias, lo que amplía sus posibilidades de acceder a empleos de mejor calidad que los de sus padres.

Otro de los datos que resaltó es la creciente participación femenina en la educación superior. Actualmente, alrededor del 60% de quienes egresan de la universidad son mujeres, una tendencia que, según indicó, se ha consolidado en los últimos años.

Para Romero, estos resultados son una consecuencia directa de las políticas de descentralización impulsadas por la Universidad de la República en las últimas décadas. “Hoy esos jóvenes que se formaron en la región están trabajando en su propio territorio”, señaló.

Explicó que buena parte de los egresados se inserta en áreas vinculadas a la producción agropecuaria, como agronomía, veterinaria y los servicios asociados al sector. A su vez, destacó la presencia de profesionales en actividades de servicios, entre ellos abogados, escribanos, contadores formados en instituciones privadas, médicos y licenciados en enfermería, en línea con la oferta educativa disponible en la sede Salto.

En cuanto a la inserción laboral, Romero indicó que la tasa de desempleo entre los profesionales universitarios del departamento se ubica por debajo del 3%, una cifra sensiblemente menor a la tasa general de desempleo de Salto, que supera el 8%.

“Ser universitario no garantiza un empleo, pero sí aumenta las posibilidades de acceder a trabajos de mejor calidad y reduce significativamente el riesgo de desempleo en comparación con el promedio departamental”, afirmó.

Consultado sobre si estos indicadores aún pueden mejorar, Romero respondió afirmativamente y sostuvo que esa es una de las razones por las que continúa siendo necesario fortalecer la inversión en educación superior.

A su juicio, los resultados de las políticas de descentralización universitaria son visibles. “Además de ampliar el acceso a la educación, se generaron miles de puestos de trabajo y hoy estamos viendo los frutos de ese proceso”, afirmó.

No obstante, señaló que persisten desafíos importantes. En particular, consideró necesario que el sector privado, tanto a nivel nacional como departamental, incorpore de forma creciente recursos humanos altamente calificados y apueste a mejorar sus procesos productivos.

“El desafío es que las empresas aprovechen ese capital humano para innovar y ganar competitividad, porque las exigencias del mercado mundial van en esa dirección”, concluyó.