La importancia de que los médicos mantengan actualizados sus conocimientos es algo con lo que están de acuerdo los nueve integrantes del Consejo Nacional del Colegio Médico del Uruguay, pero no hay consenso en torno a la recertificación. Ese término define la constatación que hace una entidad médica de que un profesional “mantiene actualizados sus conocimientos y destreza”, tal como lo explicó en 2014 Jorge Torres, profesor emérito de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar) y primer presidente del Colegio Médico del Uruguay.

En las jornadas que desarrolló el Colegio Médico el 7 y 8 de diciembre, este fue uno de los temas centrales. “Se definió impulsar programas de educación médica continua en diferentes ámbitos y “hubo completo acuerdo en la importancia de la Comisión de Educación Profesional y Recertificación Médica (Ceprem) y su trabajo para la implementación del Programa Nacional de Recertificación Voluntaria”, decía el resumen de las jornadas que fue aprobado por los nueve integrantes del Consejo Nacional. En entrevista con la diaria, Lucía Delgado y Fernanda Nozar, presidenta y secretaria del Consejo Nacional, electas por la Lista 7 –que obtuvo cuatro de los nueve cargos del órgano en las elecciones de agosto de 2020–, reafirmaron la voluntad de continuar con la implementación del proceso de recertificación que desde 2016 lleva adelante la Ceprem. Esta comisión es un ámbito integrado por el Colegio Médico, el Ministerio de Salud Pública (MSP), la Academia Nacional de Medicina (ANM), la Facultad de Medicina de la Udelar y su Escuela de Graduados. En las jornadas se involucró, además, a universidades privadas que tienen carreras de áreas de la salud.

Sin embargo, el tema genera discrepancias en el Consejo Nacional. Dos de los tres consejeros de la Lista 4 –Juntos, que aglutina listas que buscaron disputarle espacios a Fosalba en el Sindicato Médico del Uruguay–, Fernando Repetto, gerente general del Banco de Seguros del Estado, y Nicolás de Paula, afirmaron, en diálogo con la diaria que si bien votaron el documento síntesis de las jornadas, no están de acuerdo con la recertificación. “Estamos de acuerdo con la educación médica continua porque es un cometido, por ley y por decreto reglamentario, del Colegio Médico”, dijo Repetto. Por ley la institución tiene el cometido de “establecer los deberes del médico para mantener actualizado su conocimiento”; el decreto reglamentario de 2010 agrega que ese cometido “no implica función de recertificación, pero sí una necesaria cooperación con los organismos encargados de atender la educación médica continua”. En base a eso, Repetto sostiene que la recertificación “no es la potestad principal del Colegio Médico, ni es taxativamente su fin”. “La ley dice que puede colaborar con terceros; pero sí tiene otro cometido que es más importante y que es taxativo: la educación médica continua. Zapatero a tu zapato; si te está diciendo que tenés que dedicarte a esto, dedicate a esto”, expresó, y detalló algunas propuestas que han hecho para la organización de cursos y talleres, así como la creación de convenios y apoyos para la asistencia a congresos o la suscripción a revistas científicas.

De Paula sumó otros argumentos: “Entendemos que la recertificación puede amenazar las fuentes laborales de los colegas, que es posible que sea un instrumento de coacción o que genere injusticias o arbitrariedades a la hora de definir quién está apto o no para ejercer la medicina. Imagínese, ¿quién le va a decir a un profesor, quién le va a decir a un grado 5 que no puede ejercer la medicina, que va a quedar sin trabajo de un día para otro porque no salvó una prueba o porque no pasó cierto criterio que alguien va a determinar? ¿Quién lo va a determinar? ¿La Udelar? ¿Un privado? ¿El Claeh, la Católica, la ORT? ¿Extranjeros?”, preguntó, e insistió con que “el camino es fortalecer el conocimiento en general, pero no ser punitivos”. “¿Quién te va a certificar? ¿La Udelar, que está en el lugar 800 en el mundo?”, agregó Repetto.

Asegurar la actualización

Óscar Cluzet, referente de la Lista 3 que obtuvo dos cargos en el Consejo Nacional del Colegio Médico, expresó que Repetto y De Paula tienen derecho a sostener su posición, pero no piensa igual. “Para nosotros la recertificación no es más que la culminación de un proceso de educación médica continua con el que el profesional médico tiene que estar comprometido una vez que recibe el título habilitante”, afirmó. Añadió que “en el fondo es tratar de que el colegio le asegure a la ciudadanía que sus profesionales están al día con sus conocimientos” y que “el proceso de recertificación le da a la persona, como ocurre en otros países, la posibilidad de ver si el médico al que va a consultar está actualizado realmente”.

Por otra parte, Cluzet expresó que este paso “ya se había aprobado, por las sociedades científicas y cátedras de la facultad y sobre todo por la Ceprem, que no es un órgano del colegio; sí lo integra con la Academia Nacional de Medicina, el MSP y la Facultad de Medicina”. “Lo que la Ceprem lleva adelante con este inicio de la recertificación voluntaria es un proceso en el cual el colegio podrá acompañar o no –eso dependerá de las posturas políticas internas respecto a este tema–, pero es de alguna forma un proceso cuya dinámica no controla el colegio”, añadió.