Médica Uruguaya, Corporación de Asistencia Médica (Mucam) y el Centro Uruguayo de Asistencia Médica (Cudam) iniciaron “un proceso de integración para fortalecer la asistencia de sus usuarios”, según comunicó Médica Uruguaya.

Informaron que ambas comisiones directivas “formalizaron el inicio de un proceso de análisis y evaluación destinado a concretar un acuerdo de complementariedad y continuidad asistencial”.

Esto surge tras el interés de Médica Uruguaya en “asegurar la operativa de Cudam, proceso que ha recibido el respaldo de la Asamblea de Médicos de Cudam, que aprobó la propuesta, validando el camino hacia una alianza que brinde certezas tanto a pacientes como a trabajadores”.

“El objetivo primordial es garantizar la continuidad asistencial de todos los usuarios de Cudam, optimizando los servicios mediante el respaldo de la infraestructura y experiencia de ambas instituciones”, agrega el comunicado, que también afirma que se buscará “sinergia institucional”, preservando las líneas de ambas mutualistas, que tienen más de 60 años de trayectoria.

Sobre los puestos laborales, el texto agrega que “la propuesta contempla como pilar fundamental la estabilidad del equipo profesional y de apoyo, reconociendo el valor del capital humano en la atención sanitaria”.

Con este acuerdo, “ambas instituciones reafirman su compromiso con la salud de la población uruguaya, buscando un modelo de gestión eficiente que asegure la sostenibilidad y la excelencia médica en el largo plazo”, aseguró el consejo directivo.

Sin embargo, este lunes la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) envió un pedido de reunión al ministro de Trabajo, Juan Castillo, para “abordar la situación generada a partir de la información difundida”. “Nuestra principal prioridad será la defensa de los puestos de trabajo y de los derechos adquiridos por los trabajadores, además de garantizar la asistencia a los 43.000 socios”, agrega la nota.

En setiembre de 2025, Cudam se integró a la Federación de Prestadores Médicos del Interior (Fepremi), luego de que un año antes solicitara asistencia financiera a la Junta Nacional de Salud debido a la pérdida de afiliados y a los bajos ingresos por ventas.

Ante esa situación financiera, se iniciaron varios proyectos de salvataje que fracasaron hasta que la institución tomó contacto con Fepremi, con el objetivo de no perder su identidad como prestador.

Desde el Sindicato Médico del Uruguay rechazaron la alianza, ya que incluyó como medida central una rebaja salarial de 12%, además de una deuda que el prestador ya mantiene con los trabajadores.