Las empresas Marfrig Global Foods y el grupo Minerva Foods –propietario del frigorífico Breeders & Packers Uruguay– emitieron este viernes comunicados contradictorios sobre el estado del contrato vinculado con la venta de tres plantas -ubicadas en San José, Salto y Colonia- que son propiedad de Marfrig.
Por un lado, Marfrig informó a “los accionistas y al mercado en general” que venció el plazo para la adquisición de las plantas. La empresa recordó que el 28 de agosto de 2023 firmó un contrato de compraventa de acciones con Athn Foods Holding, controlada por Minerva, para vender “determinadas unidades de sacrificio de bovinos y ovinos en Uruguay”, y apuntó que el cierre de la operación “estaría sujeto al cumplimiento de determinadas condiciones suspensivas” que debían cumplirse en un plazo de 24 meses, a partir de la fecha de la firma.
De este modo, dado que “las condiciones suspensivas aplicables a la operación no se cumplieron hasta la fecha límite”, el contrato “se rescindió de pleno derecho, sin que las partes estén obligadas a concluir la operación”.
Marfrig señaló además que las tres plantas incluidas en la transacción “continúan operando plenamente”, y reiteró el “compromiso de, en los términos de la normativa aplicable, mantener informados a sus accionistas y al mercado en general sobre cualquier acto o hecho relevante relacionado con el tema”.
Por su parte, en un comunicado, Minerva respondió que fue notificada por Marfrig de que “las condiciones suspensivas aplicables a la operación no se cumplieron hasta la 'fecha límite' y, por lo tanto, supuestamente el contrato habría sido rescindido de pleno derecho”. Sin embargo, la compañía sostiene que “no está de acuerdo con la alegación de Marfrig y entiende que el contrato sigue vigente”.
Minerva agregó que la llamada operación “Uruguay” continúa “sujeta a la aprobación” de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (Coprodec), que funciona bajo la órbita del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Por lo tanto, en lo que respecta a su compañía, “sigue comprometida con la aprobación de la operación”.
En mayo de 2024, la Coprodec rechazó la intención de la compañía multinacional de comprar las mismas tres plantas frigoríficas que hoy pretende adquirir por entender que, de concretarse, daría lugar a una concentración en el mercado, ya que Minerva habría pasado a manejar el 43% de la faena. La empresa apeló, pero en diciembre el MEF ratificó la negativa. No obstante, en febrero, Minerva propuso una nueva estructura, según la que revendería de forma “inmediata” la planta de Colonia al Grupo Allana, una empresa de origen indio, para reducir su eventual porcentaje de concentración de la faena.
Consultado por la diaria, Rafael Ferber, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), sostuvo que, con base en la información que manejan, la operación ya no está vigente. “Habiendo una de las dos partes que no la quiere cumplir, y ya no habiendo un contrato que la obliga, no debería darse”, señaló.
Ferber indicó que la Coprodec tiene plazo hasta el 25 de setiembre para expedirse sobre la última propuesta de Minerva, pero apuntó que “el negocio en sí ya no se podría llevar adelante porque hay una de las dos partes que no está obligada por contrato a cumplirla”. Por parte de la ARU, afirmó que están “tranquilos” con que “el proceso de concentración en este caso no se va a dar”.
Según informó el medio especializado Tardáguila, la relación entre las multinacionales atraviesa un momento de tensión, luego de que Minerva impugnara la fusión entre Marfrig y BRF. La empresa entiende que la compañía resultante, MBRF, podría tener acceso a información sensible de esta, ya que ambas partes comparten un accionista en común: Salic, un fondo de inversión de Arabia Saudita. Por ahora, el Consejo Administrativo de Defensa Económica ha resuelto mantener sin restricciones la fusión de las acciones de BRF con Marfrig.