A la vicepresidenta Lucía Topolansky le costó disimular el estupor. Después de tres horas de discusión, en las que quedó claro que el Parlamento aprobaría por unanimidad el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y Chile, la votación del proyecto en general salió negativa por un voto. Los legisladores de la oposición no levantaron sus manos con la voluntad de mostrar que al Frente Amplio (FA) le faltaba un voto para aprobar el acuerdo.

En realidad, la coalición de izquierda tenía los 16 votos. Este lunes, en la reunión de bancada de Senadores, la legisladora de Casa Grande Constanza Moreira, contraria al acuerdo, le planteó a sus compañeros de bancada dos opciones. Una era argumentar en contra y votar a favor, y otra era no ingresar a sala y no votar. Se acordó lo segundo. De todos modos, Moreira aguardó cerca de la cámara y terminó votando en particular el tratado. “La oposición hizo triquiñuela, desconociendo algunos códigos. Para evitar nuevas jugarretas entré a sala y voté en particular con el Frente”, declaró Moreira. “Estaba claro que no iba a dejar sin votos al FA”, añadió.

“El FA aseguró que tenía los votos, y no están los votos del gobierno para este proceso”, se jactó el senador del Partido Nacional Luis Lacalle Pou tras la votación negativa. “Falta una señora senadora del FA en sala. [...] Nosotros ponemos primero el interés del país, mientras otros no lo hacen”, complementó el senador colorado Pedro Bordaberry. Luego se reconsideró la votación y el tratado se aprobó por unanimidad. El texto ahora pasará a la Cámara de Diputados.

El senador del Partido Comunista Juan Castillo, contrario al TLC, votó a favor pero fundamentó en contra. Sostuvo que los acuerdos de libre comercio son para beneficio de las empresas transnacionales y afirmó que Chile no puede tomarse como modelo, ya que es de los países más desiguales de la región en materia de distribución de la riqueza y 75% de sus exportaciones son de productos primarios.

Jorge Larrañaga, Pedro Bordaberry y Luis Lacalle Pou, ayer, en la sesión del Senado.
Jorge Larrañaga, Pedro Bordaberry y Luis Lacalle Pou, ayer, en la sesión del Senado.

Alegría y apuro

La senadora socialista Mónica Xavier fue la informante del proyecto. Aclaró que el comercio de bienes con Chile ya está desgravado totalmente, pero destacó que este acuerdo permitirá crear un clima favorable para los inversores. En materia de servicios, recordó que Uruguay ya asumió compromisos con Chile cuando se firmó el protocolo de comercio de servicios entre el Mercosur y Chile y el acuerdo bilateral de inversiones con ese país, ambos vigentes desde 2012. Afirmó que se exceptúan del acuerdo dos sectores “muy sensibles para los dos países”: telecomunicaciones y servicios financieros.

Xavier aseguró que el TLC no pone en riesgo ninguna actividad monopólica del Estado uruguayo y que el capítulo de propiedad intelectual “no modifica ni restringe el acceso a la salud, a la tecnología y a los datos de prueba”.

La oposición, por su parte, calificó la jornada de “un día de alegría” y “de celebración”. “Finalmente el país está dando otro paso firme hacia lo que debe ser la orientación de su política internacional. Estamos aprobando un TLC, lo cual no es poca cosa”, destacó Bordaberry. El senador nacionalista Jorge Larrañaga también resaltó que por primera vez en 13 años el FA aprueba un TLC bilateral.

Las referencias a los mecanismos de decisión de la coalición de izquierda no faltaron en el debate. “El gobierno uruguayo ha recibido la bendición del plenario de su partido y por eso estamos acá”, señaló Larrañaga. El senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, calificó de “grave” la demora en la aprobación del tratado. El frenteamplista Enrique Pintado protestó porque se los acusa de ser “mano de yeso” pero hay quejas cuando se toman su tiempo para analizar un asunto. “Algunos consultan a tres o cuatro asesores, otros consultamos a toda nuestra estructura orgánica”, explicó.

En su turno, Lacalle Pou aclaró que no es “un enamorado de los TLC” sino “un enamorado del bienestar del país”. “El país no puede estar cerrado al mundo. Hay gente que piensa que el país puede subsistir cerrado, en base a proteccionismo”, cuestionó, y aseguró que la política internacional de Uruguay “está claramente identificada con una ideología”.

Xavier opinó que hay acuerdos convenientes y otros que no, y aclaró que esta ratificación no implica que el FA vaya a “suscribir todos los tratados de libre comercio de ahora en más”.

Las frases del debate

“Un país boutique”. Luis Lacalle Pou, en referencia a lo que debería ser Uruguay

“A partir de estos tratados de libre comercio podemos ir construyendo un gran ALCA [Área de Libre Comercio de las Américas] desde abajo, construyamos una gran área de libre comercio desde Alaska a Tierra del Fuego, ese es el camino”. Pedro Bordaberry

“No hay libre comercio, lo lamento, los reyes no nos trajeron el libre comercio”. Mónica Xavier

“Donde esté, Jorge Batlle está mirando y se está riendo, estaría diciendo ‘está clavado’, como decía todo el tiempo. Es muy bueno que el oficialismo baje esas banderas que atacan el libre comercio”. Pedro Bordaberry

“Me siento muy honrado de que se estudie permanentemente la estructura orgánica del FA, pero no es el tema”. Enrique Pintado

“Hay que hacer acuerdos con el que se descuide”. José Mujica

“Tengo una profunda admiración por [Rafael] Michelini, es el súper campeón del chichón, es capaz de cabecear cualquier piedra”. Jorge Larrañaga