El gobierno de Estados Unidos anunció que cortará todos los fondos que concede a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés), una decisión que agudizó más la tensión entre los líderes palestinos y la administración del presidente Donald Trump.

En un comunicado difundido el viernes, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, aseguró que Estados Unidos ya no financiará lo que calificó como una “operación irremediablemente defectuosa”. La funcionaria dijo que tanto los miembros de la agencia como los donantes internacionales “fracasaron” en sus intentos por reformarla e insistió en que Washington estaba asumiendo un “peso desproporcionado”.

La medida pone en riesgo la continuidad del programa, ya que Estados Unidos era su mayor donante. Desde que se formó la agencia, en 1949, este país ha aportado cerca de un tercio del presupuesto de la UNRWA, que el año pasado ascendió a unos 1.100 millones de dólares.

Sin embargo, en enero recortó una gran parte de sus aportes y entregó 65 millones de dólares en lugar de los más de 360 millones previstos. Esto supuso graves problemas económicos para la agencia, que ofrece servicios de educación, salud y asistencia social a más de cinco millones de refugiados palestinos en Cisjordania, Jerusalén Este, Gaza, Siria, Líbano y Jordania.

El portavoz de la UNRWA, Chris Gunness, expresó en Twitter el “profundo pesar y decepción” de la agencia por la decisión y rechazó “en los términos más enérgicos posibles” la crítica de que las escuelas, los centros de salud y los programas de asistencia del organismo “son ‘irremediablemente defectuosos’”. Dijo, por el contrario, que “salvan vidas”.

La agencia ya anunció que busca nuevos donantes para poder sustentar sus operaciones y “ayudar a llenar el hueco financiero” que deja Estados Unidos, dijo en un comunicado el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.

Por su parte, las autoridades palestinas denunciaron que la medida estadounidense es contraria a resoluciones y tratados internacionales. El portavoz del gobierno palestino, Yousef al Mahmud, dijo a la agencia de noticias Efe que Washington comete “un error” triple contra “el problema palestino, la ley internacional y las resoluciones legítimas internacionales”.

Campamento de refugiados palestinos Burj al Shamali, cerca de la ciudad costera de Tiro, al sur de Líbano. ,AFP
Campamento de refugiados palestinos Burj al Shamali, cerca de la ciudad costera de Tiro, al sur de Líbano. ,AFP

En el mismo sentido se manifestó el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat, quien recordó que la UNRWA fue creada por una resolución de la ONU y, por lo tanto, Trump no tiene derecho a revocar su mandato.

En tanto, el portavoz en Gaza del movimiento islámico Hamás, Sami Abu Zuhri, advirtió que la medida convierte a Estados Unidos en un “enemigo” no sólo de los palestinos, sino también del mundo árabe y musulmán. A todos ellos los instó a movilizarse en los próximos días y “enfrentarse a la tiranía estadounidense”.

La decisión agudiza la tensión que mantienen las autoridades palestinas y Washington desde que, en diciembre, Trump reconoció a Jerusalén como capital israelí.

Ayer, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, le dio la “bienvenida” al anuncio de Washington. “Estados Unidos ha hecho algo muy importante dejando de financiar la agencia de perpetuación de los refugiados llamada UNRWA. Finalmente, está empezando a resolver el problema”, dijo Netanyahu. El jefe del gobierno israelí acusó a los palestinos de “crear una institución única, hace 70 años, no para absorber a los refugiados, sino para perpetuarlos”, y agregó que los fondos de asistencia para las poblaciones vulnerables “deben utilizarse para ayudar genuinamente a rehabilitar a los refugiados, cuyo verdadero número es mucho más pequeño que lo que afirma la UNRWA”.