El líder del Frente de Todos, Alberto Fernández, asumió este mediodía la presidencia de la República Argentina. En su discurso, Fernández dijo que se necesita una “Argentina unida” para frenar “la catástrofe social del hambre” y anunció la puesta en marcha de un plan nacional contra el hambre. “Hay que poner fin a este presente penoso”.

Habló de la necesidad de un “Estado presente, constructor de justicia social”. “No cuenten conmigo para seguir transitando el camino del desencuentro”.

Confirmó que no le dará tratamiento parlamentario al presupuesto del gobierno saliente, porque sus números “no reflejan la realidad”. “Tenemos la inflación más alta de los últimos 28 años (...) Retrocedimos más de 10 años en la lucha por erradicar la pobreza. La inflación que tenemos es la más alta de los últimos 28 años. La tasa de desocupación es la más alta desde 2006. El PBI per cápita es el más bajo desde 2009 y la pobreza en valores más altos desde 2008”, enumeró.

En su opinión, se necesita un proyecto económico “propio”, que no sea “dictado desde afuera, con recetas que siempre fracasaron”. “Quiero manifestar que la presidencia saliente dejó una virtual default, de la que se sale trabajando incansablemente, recibimos un país frágil y lastimado”, continuó. Agregó que Argentina “tiene la voluntad” de pagar la deuda con el Fondo Monetario Internacional “pero carece de capacidad para hacerlo”.

Anunció además un plan de reactivación de obras públicas en todo el país, insistió con el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas: “No hay más lugares para colonialismos en el siglo XXI”, opinó.

También anunció cambios en la justicia federal: “Nunca más a una Justicia contaminada por operadores judiciales, linchamientos mediáticos y servicios de inteligencia”. En ese sentido, confirmó que los fondos secretos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) van a ser “transparentados y direccionados a financiar parte del Plan Argentina contra el Hambre”.

Luego habló sobre la lucha del feminismo en Argentina: “Ni una menos debe ser una bandera de toda la sociedad y de todos los poderes de la república”. También recordó a su familia, a Néstor Kirchner y citó una frase del ex presidente Ricardo Alfonsín: “Al cierre de mi mandato la democracia cumplirá 40 años. Quisiera recordar a Alfonsín, cuando dijo que con la democracia se cura, se educa y se come”.

Asunción de Alberto Fernández, este martes 10 en Buenos Aires
Asunción de Alberto Fernández, este martes 10 en Buenos Aires

La larga jornada de celebración para el peronismo comenzó a las 9.00, cuando el mandatario electo escoltado por granaderos se trasladó, manejando su vehículo, desde su apartamento situado en el barrio Puerto Madero al Congreso, sede del traspaso de mando en los años 2001, 2003, 2007 y 2011.

A las 14.00 en la Plaza de Mayo comenzará un espectáculo musical en el que, entre otros, participarán Los Súper Ratones, Los Pericos y Los Tipitos, Barbie Recanati, Rocío Quiroz y Eruca Sativa, El Kuelgue y Bruno Arias, La Delio Valdéz, Arbolito y Mala Fama.

Sobre las 19.00, después de la presentación que Litto Nebbia compartirá con Adriana Varela, Juanse, Estelares, Conociendo Rusia y David Lebon, entre otros, Alberto y Cristina Fernández hablarán al público desde el escenario de la Plaza, uno de los más simbólicos de la liturgia peronista.

Uno de los elementos visuales novedosos será que la Plaza de Mayo estará desprovista de rejas, luego de las gestiones que Alberto Fernández realizó personalmente ante el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el macrista Horacio Rodríguez Larreta, que accedió a la solicitud del nuevo mandatario.

Según recordó Página 12, la estructura de rejas, amurada al piso de Plaza de Mayo, fue instalada en el lugar en el marco de las reformas determinadas por el gobierno de Macri durante 2018. Recién en junio de este año la legislatura porteña aprobó una ley que regularizó la presencia de las rejas, que hasta entonces era ilegal por violar el Código Urbanístico porteño. Mientras la ley auguraba “proteger, conservar y mantener el patrimonio y espacio público urbano” y “garantizar las cuestiones relativas a la seguridad de los ciudadanos y de la Casa Rosada”, el retiro de las rejas es un símbolo de cercanía entre la casa de gobierno y la gente.