El 46º aniversario del golpe de Estado que dieron en Chile los militares liderados por Augusto Pinochet se centró en la polémica entre los detractores del quiebre democrático y el gobierno que encabeza Sebastián Piñera, que decidió no hacer ningún acto oficial y se limitó a dar un breve discurso.

En Santiago y en otras ciudades chilenas, organizaciones políticas y sociales, así como de familiares de víctimas de la dictadura (1973-1990), organizaron actos conmemorativos. Por ejemplo, frente a la estatua del presidente depuesto por el golpe, Salvador Allende, se llevó a cabo un homenaje encabezado por la hija del ex mandatario, la senadora socialista Isabel Allende. La hija del ex presidente expresó que “nadie puede olvidar una situación como la que se vivió, y el mismo Salvador Allende nos mostró un futuro”. Respecto de la decisión del gobierno de no hacer un acto oficial, dijo: “A mí me deja absolutamente indiferente. No vale la pena hacer un acto si no se siente, y ahí hay mucha gente que no tiene ningún sentimiento, que parece no haber entendido el dolor que significó ese golpe cívico-militar”.

También se refirió al tema el presidente del Partido Socialista, el senador Álvaro Elizalde, quien aseguró que “el gobierno ha tomado la decisión de no recordar este día porque no quiere reconocer algo que todos sabemos, que parte importante de su base de apoyo está constituida por quienes apoyaron el golpe de Estado, y fueron los que el propio presidente Piñera denominó hace un tiempo ‘cómplices pasivos’”, en declaraciones recogidas por la radio Cooperativa.

Paralelamente, durante la sesión de ayer de la Cámara de Diputados se hizo un minuto de silencio, momento en el que algunos legisladores desplegaron una bandera que decía “Verdad y justicia”, junto a fotos de algunas de las más de 1.200 personas que aún permanecen desaparecidas. / Mientras tanto y al contrario de lo que se pensaba, Piñera, a pesar de no haber organizado un acto oficial, se refirió brevemente a la fecha. En un discurso ante los medios en el Palacio de la Moneda, el mandatario recordó que el 11 de setiembre de 1973 tuvo lugar el golpe de Estado, “con todas sus secuelas de graves, reiteradas e inaceptables atropellos a los derechos humanos, pero también –y en esto estamos todos unidos– significó el quiebre de nuestra democracia, que venía enferma desde hacía muchos años de odios, división, descalificaciones y desencuentros”. Piñera señaló que frente a este hecho existen dos opciones. “Una, seguir agrandando esas diferencias y profundizando esas divisiones. Estoy seguro de que ese no es el mejor camino. No tenemos derecho a legarles a nuestros hijos las mismas divisiones y odios que tanto dolor nos causaron en el pasado. El segundo camino es aprender de nuestra historia, no ignorarla, para poder iluminar los caminos del futuro”, afirmó el mandatario chileno, según consignó El Mercurio.

Denuncias y repudio

Ese diario fue centro de otra polémica, ya que en el aniversario del golpe de Estado publicó, como espacio contratado, un texto firmado por 60 personas cuyo título era: "El 11/9/1973 Chile se salvó de ser como es hoy Venezuela".

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La publicación generó múltiples críticas, tanto desde las asociaciones de víctimas como por parte de los partidos de izquierda. La diputada comunista y activista de los derechos humanos, Carmen Hertz, condenó "la vergüenza y el asco del inserto de El Mercurio", un diario "siempre disponible para la indecencia política".

Por su parte, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, Lorena Pizarro, anunció que van a iniciar acciones judiciales contra el diario. "En ese pasquín se está haciendo apología del terrorismo", aseguró antes de advertir: "No aleguen libertad de expresión o de prensa: eso es apología del terrorismo, parte activa del negacionismo que vivimos".